El electo presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque, Olivio Huancaruna Perales, señaló que los últimos acontecimientos nacional y creciente descontento de la población, obligan a buscar una salida a la crisis pasa por enfrentar a la mediocridad e improvisación de la clase política, y por alentar y proteger a los actores que generan riqueza y empleo en el país.
“El problema del país va más allá del razonamiento individual y de la sola opinión de los conocedores sectoriales. Necesitamos una solución absolutamente transversal. Sin embargo, haga lo que se haga o piense lo que se piense, los simplistas seguirán diciendo que esto se resuelve con el cambio de la constitución y eso es lo más mentiroso. Es falso que eso podría solucionar algún tipo de cosas. Es una especie de estafa social decir eso”, señala.
El también presidente de la Asociación Regional de Exportadores – AREX, refiere que lo que realmente se necesita es que las cosas en el Estado y en el gobierno funcionen, sobre todo para promover la generación de empleo.
“No es justo que con tanto sufrimiento vemos cómo los contribuyentes, los ciudadanos, pagan impuestos y no exista forma alguna para ver o evaluar el resultado de ese dinero. El cobro de impuestos está al milímetro, al centavo en el país. Vemos cómo bodegas pequeñas, emprendimientos muy pequeños, que tratan de formalizarse, son fiscalizados al milímetro, el Estado les cae con todo y sus penalidades, pero nadie hace nada por resolver la eficiencia en el uso de los recursos. No entregan cuentas a nadie”, manifestó.
Anota que en el Perú no ha fallado la dinámica económica, sino la clase política y el uso de los recursos.
“Darle una salida a eso también es entrar en una discusión infinita. Una alternativa es la salida política, que podría darse por acuerdos o una repentina aparición de consciencia y que los actores principales se den cuenta que no le están haciendo bien al país, lo que significa despojarse de ideologías y compromisos para darle cambio al Perú. Y cuando hablo de cambio no hablo de algo ideológico o de irnos por aventuras de naturaleza intimidante o temeraria”, sostiene.
Olivio Huancaruna señala que existen salidas voluntarias y que en su opinión esa es la que debe darse para el caso peruano, a fin de evitar situaciones extremas. “Hay que evitar que el Perú se siga desangrando”, enfatiza.
Mediocridad
“Gran parte del problema que tenemos en el Perú se define que con una palabra que no tenemos en la mente a cada momento o en el vocabulario diario y esa es mediocridad. Más dañina que la corrupción es la mediocridad, porque esta no está penalizada por la norma. Es más, no se pide cuentas a nadie y es la mediocridad el escenario en el que prima la corrupción”, manifiesta.
Para el empresario, las elecciones no son suficientes para revertir la ineficiencia en el Estado.
“Lo he dicho hace más de dos elecciones, cuando ganó el señor Humala y luego el señor Kuczynski. Esto no va a cambiar, ¿por qué? Me duele decirlo, pero es la realidad y parto por mí: me considero un ignorante en el conocimiento de las cosas nacionales, por lo tanto mi consciencia política también es abrazada por esa ignorancia. Veamos a la población en general y sabremos que todos somos ignorantes y no tenemos consciencia política. Sin ello, jamás vamos a poder exigir cambios”, remarca.
Añade que los gobiernos son elegidos por la ciudadanía, pero con un ejercicio débil de la misma y carente de responsabilidad.
“Somos una masa humana bien manipulada por los políticos y somos ignorantes. ¿Quiénes eligen a los políticos? Nosotros, los ignorantes. Entonces de qué vale que se renueven los políticos y entren rostros aparentemente nuevos, si los que van a elegir serán los mismos ignorantes. Me incluyo yo. Nosotros somos responsables de lo que sucede a nivel político. La corrupción es hijastra de la mediocridad”, argumenta.
Improvisación
Huancaruna Perales sostiene también que la improvisación está presente en todos los niveles de gobierno y esto refleja la pobre exigencia que le hace la ciudadanía a los políticos y autoridades, quienes no sienten la responsabilidad de prepararse, planificar, organizar y convocar para atender las necesidades del país, pues encuentran a una sociedad silente y poco interesada en lo que sucede con la cosa pública.
“No vemos una relación clara entre eficiencia y experiencia, porque hemos visto gente que se supone tiene muchos años de experiencia en la gestión pública pero resulta completamente ineficiente, improvisada, sin norte. Hemos visto, también, que ni siquiera el sentido común salva a los políticos de la mediocridad y por eso no vemos resultados”, señala.
Avances económicos
El presidente de la centenaria Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque sostiene que en lo que va de la pandemia y la crisis económica, el sector agroexportador, pese a ser – en su opinión - uno de los más amenazados.
“¿Qué ha pasado? Los últimos gobiernos no han sabido más que echarle la culpa de las carencias de la población a quienes generan la producción y la riqueza del país. La agroexportación es un sector que pese a todo lo que ha tenido en contra, además de la pandemia, el ruido político y la conflictividad generada por ciertos promotores del caos, ha logrado posicionarse de manera favorable y hoy en día muestra crecimiento. De hecho, en el caso de Lambayeque nos acercamos a los mil millones de dólares en exportaciones, una cifra histórica lograda en el 2021, aun cuando los factores externos parecían jugar en contra. ¿Se han preguntado los políticos cuánto más se podría hacer si ellos se dedicaran a hacer bien su trabajo y dejar que el sector empresarial siga invirtiendo, generando riqueza y empleo? Estoy seguro que ninguno de esos que ahora hablan del pueblo o en nombre del pueblo lo saben y la razón es bien simple: porque no saben lo que es generar un puesto de trabajo, sostener una planilla o pagar impuestos por ganancias”, asevera.
El dirigente empresarial pide mirar con especial atención al micro y pequeño empresario, al informal y al ambulante, actores económicos que – asegura – sí están enfrentando una crisis severa.
“Todos los males han caído sobre la gente que menos atención recibe del Estado, pero a las que el Estado sí persigue. ¿Hay algún funcionario del Estado que en lo que va de la pandemia ha dejado de percibir su sueldo completo? No, ¿verdad? ¿Y de dónde han salido esos sueldos, no es acaso de los tributos que los pequeños y los grandes han seguido pagando al Estado? Nadie en la clase política quiere reconocer que el 80 % de los empleos en el Perú los paga el sector privado y el 20 % restante también, porque se solventan con nuestros impuestos. ¿Entonces, quien debe tener atención del Estado? ¿No es acaso el privado que genera riqueza y empleos? El día que nuestros gobernantes hagan bien las cosas y entiendan cómo funciona la dinámica de la economía, ese día hablaremos de un cambio sustancial. Mientras tanto, seguiremos viendo políticos mediocres, improvisados y que afectan al país en nombre del pueblo”, enfatiza.
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