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REVELA GERENTE GENERAL: EPSEL deja de facturar casi 48 millones de soles al año

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1239

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  • Recaudación mensual de la empresa es de siete millones de soles en promedio, pero podría llegar a 11 millones con una mejor gestión comercial.
  • Proyecto de saneamiento de los 12 pueblos jóvenes a Pomalca deberá terminarse con nuevo expediente de saldo de obra.

En diálogo con el Expresión el gerente general de la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento - EPSEL, Jorge Aspíllaga Valderrama, comentó que todos los meses la entidad deja de facturar aproximadamente cuatro millones de soles, debido a las deficiencias que aún presenta para la gestión comercial.

Frente a la situación de la empresa, Aspíllaga Valderrama, quien asumió el cargo a fines de enero, refiere que ha definido cuatro ejes de acción, siendo el primero el mejoramiento de la prestación de servicios, que es – sostiene – la misión principal de EPSEL.

“Tenemos que devolver a EPSEL su vena, su orientación operativa. Las actividades principales de una empresa prestadora son operación, mantenimiento y administración. En la parte operativa, que es la producción de agua potable, esta debe ser de calidad dentro de los parámetros de la Organización Mundial de la Salud, tener continuidad, presión y cobertura. Asimismo, se debe garantizar la recolección, traslado, tratamiento y disposición final de las aguas servidas. Son dos funciones principales que debemos realizar bien. En algún momento se cambió esa orientación de la empresa y nos hemos vuelto más administrativos. En EPSEL es más fácil comprar una laptop que una válvula para un pozo”, manifestó el funcionario.

Jorge Aspíllaga, quien tiene 21 años como trabajador de la empresa, refiere que el segundo eje es el de la sostenibilidad empresarial.

Los recursos

Indica que EPSEL, como el resto de prestadoras de servicios del país, es una empresa autosostenible, lo que se sustenta en el Decreto Legislativo 1280, Ley Marco de la Gestión y Prestación de los Servicios de Saneamiento, que señala que la autosostenibilidad se basa en el cobro de las tarifas.

“Nosotros producimos, distribuimos, facturamos y cobramos, no somos como los municipios que reciben el FONCOMUN. Los presupuestos anuales de la empresa se sustentan en la proyección de la facturación, que es muy diferente a la cobranza. Entonces, necesitamos facturar y cobrar, que es un tema en el que tiene que participar la población, pues al no pagar o utilizar conexiones clandestina, resta recursos a la empresa para ofrecer mejores servicios”, precisó.

EPSEL, aproximadamente deja de facturar el 50 % del agua producida, situación que – indica el gerente general – se arrastra hace muchos años.

“Nosotros deberíamos facturar entre 10 y 12 millones de soles al mes, pero estamos en siete millones. Es decir, hay aproximadamente cuatro millones de soles al mes que no se facturan. Este déficit se debe no solo a las limitaciones que todavía tiene la empresa en cuanto a su gestión comercial, sino también a la falta de consciencia del usuario respecto del uso del agua potable”, explicó.

Dijo que la situación podría mejorar si se avanza en la sectorización de usuarios, para entregar volúmenes de agua potable de acuerdo a sus necesidades reales, de tal manera que la facturación sea más precisa.

“Así entraríamos a la modernización del servicio desde el punto de vista técnico como comercial”, indicó.

Cultura del agua

Como tercer eje – sostuvo – se tiene al aspecto social. En ese sentido, precisó que es urgente realizar un trabajo de fidelización de los clientes, para que asuma con responsabilidad el uso responsable del recurso y el pago oportuno por la prestación que recibe.

“La población debe entender que el agua potable es de uso doméstico, que el agua que se pierde no se recupera y que la empresa es autosostenible: si no se paga el servicio, no hay solvencia para mejorar. Es necesario fidelizar al usuario, que este valore. ¿Por qué nunca se atrasan en los servicios de telefonía o de luz eléctrica? Porque se les corta el servicio inmediatamente. En EPSEL damos facilidades para pagar y aún así hay morosidad alta”, afirmó.

Acotó que aproximadamente el 10 % de las conexiones de agua potable en el ámbito de administración de EPSEL (26 localidades), son clandestinas, esto es, 20 mil instalaciones. La empresa cuenta con 200 mil usuarios, en promedio. Sin embargo, por su producción de agua el número debería ser mayor.

“Necesitamos gente en campo. Una empresa de telefonía presiona un botón y puede dejar sin servicio a 50 mil usuarios al mismo tiempo. En nuestro caso no, nosotros debemos ir al campo y cortar la instalación, por eso se necesita de gente. El índice de morosidad en EPSEL es el equivalente a que un usuario deba más o menos 30 meses de servicio, es muy fuerte, pues implica el 25 % del total”, mencionó.

Al asumir la gestión, Jorge Aspíllaga encontró dos procesos para la tercerización de parte de la gestión comercial, uno de ellos referido a la cartera morosa y otro para la distribución de recibos, toma de lecturas y cortes y rehabilitaciones.

“Si tuviéramos usuarios responsables, no habría necesidad de destinar recursos para esos servicios. Sin embargo, la realidad es otra. No hay peor enemigo para la empresa que el mal usuario”, precisó.

Obra resuelta

Respecto a la obra de saneamiento básico de los 12 pueblos jóvenes ubicados carretera a Pomalca, Aspíllaga Valderrama comentó que la situación “es una papa caliente”.

“Lo he dicho y no repito: lamentablemente hubo una gran irresponsabilidad. La obra está resuelta, el contratista el 29 de diciembre pasado comunicó que había pretensiones que no se le estaban reconociendo, que no se le reconocían mayores metrados, que no se le pagan algunas valorizaciones, que la supervisión le había aplicado una penalidad de más del 10 % y eso obligaba a la entidad, de acuerdo a la Ley de Contrataciones, a resolver el contrato pero no se hizo. Hay una serie de situaciones frente a las cuales EPSEL no respondió, por casi 300 días”, detalló.

Refirió que ha dado cuenta al Consejo Directivo del Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento – OTASS, de la situación del proyecto, pues la empresa contratista otorgó un plazo de 15 días para que se atiendan sus pretensiones o de lo contaría procedía a la resolución del contrato, planteamiento que EPSEL tampoco contestó.

“La contratista ya resolvió el contrato. Yo veo muy difícil una solución inmediata. La obra ya está resuelta, lo que nos corresponde es recibirla el 18 de febrero, previo inventario. Si el contratista quiere pelear, que vaya a la instancia respectiva, en tanto la Ley de Contrataciones nos dice que podemos hacer un expediente de saldo de obra, ver el presupuesto y ejecutar lo faltante. Lo que la empresa tiene que reclamar, que lo reclame. ¿Hay responsables? Sí hay, y eso debe sancionarse. Lo que yo quiero evitar es que la obra caiga en una situación de arbitraje como sucedió con los emisores o la obra del centro de Chiclayo”, afirmó.

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