Quienes han tratado a Willy Serrato Puse pueden dar fe de su capacidad para ufanarse… de sus amistades, de sus influencias, de sus joyas de oro o de sus celebraciones cumpleañeras amenizadas con banda de músicos.
También podría mencionarse con detalle las seis sentencias que existen en su contra por difamación, calumnia e injuria, o las otras seis que tiene por pensión alimentaria, asuntos laborales o contractuales.
Amante de los zapatos color caramelo, de los que alguna vez dijo en entrevista a Expresión que tenía más de 30 pares, la primera vez que vio un eclipse sobre su cabeza fue el 13 de diciembre del 2018.
Aquel día, representantes del Ministerio Público y la Policía Nacional lo capturaron en un restaurante de la urbanización Santa Victoria, en Chiclayo, al considerársele como uno de los implicados en el caso ‘Los temerarios del crimen’, organización presuntamente liderada por el exalcalde de la ciudad David Cornejo Chinguel, que había sido desarticulada apenas dos semanas antes.
La Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada – FECOR, señaló a Serrato Puse de ser una suerte de operador de influencias a favor de Cornejo Chinguel en el más alto nivel del sistema de justicia, principalmente en el Ministerio Público y el desaparecido Consejo Nacional de la Magistratura – CNM.
Concretamente, la imputación fue que Willy Serrato había contactado al fiscal superior Abel Concha para que, a cambio de coimas, otorgue protección a David Cornejo en las investigaciones que se le habían iniciado. Asimismo, de acuerdo a su propia declaración, interfirió ante el consejero del CNM Iván Noguera Ramos para lograr la ratificación de algunos magistrados, entre ellos el fiscal Sergio Zapata Orozco, de la Tercera Fiscalía Provincial Penal de Chiclayo.
Con todo ello, a los pocos días de su captura, el fiscal a cargo del caso, Juan Manuel Carrasco Millones, consideró que Serrato Puse debía recibir el beneficio de la competencia restringida para continuar con las investigaciones.
Consultado por Expresión sobre aquella decisión, el entonces fiscal Carrasco Millones declaró: “Prefiero soltar a un life si me va a dar un tiburón”.
Los faenones
La comparecencia otorgada por el fiscal Carrasco a Willy Serrato le permitió que este inicie su tercer mandato como alcalde de Olmos, en enero del 2019. Sin embargo, no pasaría mucho tiempo para que nuevamente el controvertido político vuelva a tener problemas con la justicia.
El 1 de octubre del 2019, a nueve meses de haber iniciado el gobierno municipal, Serrato Puse fue capturado en su domicilio, en Chiclayo, esta vez en un operativo ejecutado por la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios y la Policía Nacional. Junto a él, otras 17 personas fueron intervenidas.
La fiscal Magaly Quiroz Caballero explicó en su momento que Willy Serrato era identificado como presunto cabecilla de una nueva organización criminal, denominada “Los faenones de Olmos”, que operaba en la municipalidad distrital, direccionado una serie de obras entre enero y julio de ese año.
De acuerdo a la tesis fiscal, cada investigado se repartió funciones para agilizar los trámites de las adquisiciones de bienes o servicios, emitiendo de forma irregular requerimientos para seleccionar a proveedores vinculados de forma directa a Willy Serrato, quienes cobraban en la mayoría de casos a través de terceras personas para no ser identificadas.
Por este caso, el Ministerio Público solicitó el mandato de prisión preventiva contra el entonces alcalde, requerimiento que fue acogido el 16 de octubre, por un plazo de 24 meses, por el Décimo Juzgado de Investigación Preparatoria de Chiclayo, a cargo del juez Reynaldo Leonardo Carrillo.
Amparado en la pandemia por el Covid-19, Serrato Puse, a través de su defensa, logró que se cambie la prisión preventiva por el arresto domiciliario, decisión ejecutada tras el pronunciamiento de la Segunda Sala Penal de Apelaciones de Lambayeque, en junio del 2020.
Para la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios, Serrato Puse y sus coinvestigados participaron en el direccionamiento de obras y la concertación de proveedores para otorgarles licitaciones irregulares.
Del mismo modo, son señalados como responsables del favorecimiento a terceros vinculados a funcionarios para que presten servicios a la municipalidad presentando facturas de exproveedores.
Cárcel efectiva
Gozando de la comodidad de su hogar, el exalcalde de Olmos, cuya vacancia fue declarada fundada por el Jurado Nacional de Elecciones en marzo de este año, ante una sentencia en su contra por el delito de malversación de fondos, cometido en su segundo período municipal, recibió la noticia que volvería a prisión, esta vez por una sentencia a cárcel efectiva.
El 12 de octubre, mediante el expediente Nº 03218-2015-61-1708-JR-PE-01, el juez Gerardo Gálvez, del Juzgado Unipersonal Penal Transitorio de Chiclayo, ordenó a la Oficina de la Policía Judicial registrar y disponer la ubicación y captura de Serrato Puse por haber sido sentenciado a pena efectiva. La condena es de tres años por el delito de colusión simple.
Los agentes llegaron hasta su casa ubicada en la urbanización Ana de los Ángeles, en Chiclayo, para trasladarlo a la carceleta judicial y de ahí disponer su internamiento en el ex penal de Picsi.
La defensa de Serrato presentó un recurso para suspender la aplicación efectiva de la condena. Sin embargo, la Sala Penal de Apelaciones de Lambayeque rechazo el pedido.
Las obras de saneamiento
En enero del 2019, cuando la Contraloría y la fiscalía intervinieron la comuna de Olmos se trazó una línea de sospecha sobre diez obras valorizadas en 130 millones de soles, correspondientes estas a las gestiones de Willy Serrrato Puse, en el período 2011-2014, y Juan Mío Sánchez, quien lo sucedió en el cargo entre el 2015 y el 2018.
¿Qué se investigó? Entre las obras bajo sospecha estaban: la instalación, ampliación y mejoramiento del saneamiento básico rural en 26 caseríos del noroeste de la ciudad de Olmos, con un monto de inversión de nueve millones 727 mil soles, la que estaba paralizada desde el 2015 y el mejoramiento de las condiciones para el comercio del centro de abasto, valuada en cinco millones 626 mil 626 soles, que se encuentra en ejecución, por citar algunos ejemplos.
También, la instalación, ampliación y mejoramiento del saneamiento básico rural (agua potable y letrinas) en 23 caseríos del norte de la ciudad, valorizada en 15 millones 944 mil 78 soles. Los trabajos paralizaron en diciembre de 2015. La instalación, ampliación y mejoramiento del sistema básico rural (letrinas y agua potable) en 15 caseríos de Olmos, con la inversión de siete millones 195 mil 926 soles. Al momento de la diligencia, los trabajos estaban parados.
En esta lista se consideró la instalación, ampliación y mejoramiento de agua potable y letrinas en 30 caseríos del noroeste de Olmos, lo que significó una inversión de 19 millones 552 mil soles, también paralizada desde el 2015, al igual que la instalación, ampliación y mejoramiento del saneamiento básico rural en 33 caseríos por 13 millones 927 mil 367 soles.
A ello se sumó la ejecución de la obra de agua potable y alcantarillado en la localidad de Olmos, con un presupuesto de 47 millones 894 mil soles, iniciados en el 2013.
Todas las obras de agua y alcantarillado se contrataron en la gestión de Willy Serrato Puse. La del mercado de abastos en el período de Juan Mío, entre el 2007 y el 2010.
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Willy Serrato ha participado en 13 contiendas electorales, transitando por nueve agrupaciones, entre locales, regionales y nacionales. De la última en la que operó, el partido Podemos Perú, fue el ‘gran articulador’ en las elecciones del 2018.
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