Los doctores Enrique Cárpena Velásquez, César Cardoso Montoya y Adriel Ríos Villacorta conforman la Lista N° 1, denominada ‘Acuerdo por la Unidad y el Desarrollo Institucional’, que postula al gobierno de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo – UNPRG. En la segunda vuelta a disputarse este jueves 14 de octubre, los candidatos al rectorado y los vicerrectorados Académico y de Investigación, respectivamente, llevan ubicación preferente, pues en el primer balotaje alcanzaron la primera votación entre docentes y estudiantes.
“Quienes integramos la Lista N° 1 somos docentes de la universidad desde hace más de 30 años, conocemos su desarrollo académico y administrativo, y si bien es cierto esta es la primera vez que incursionamos en este tipo de acontecimientos electorales, ello no descarta que tengamos la experiencia necesaria para afrontar hoy en día el gran reto que tiene la universidad y es conocido por toda la comunidad lambayecana: licenciarse”, refiere Enrique Cárpena.
El candidato a rector señala que el no licenciamiento de la UNPRG ha acarreado no solo un problema interno, sino también exterior, porque los estudiantes de quinto de secundaria que optaban por la primera casa de estudios superiores del departamento para formarse como profesionales, “hoy están sin rumbo”.
“Esto ha generado un problema social, esa es la primera inquietud que a nosotros nos lleva a postular al gobierno de la universidad. Gracias a Dios, la confianza de la comunidad universitaria nos ha puesto como una de las listas que ha pasado a la segunda vuelta. Queremos asumir esta responsabilidad que no es fácil. Sabemos a qué nos vamos a enfrentar, pero tenemos la convicción que con nuestro equipo podremos lograr el licenciamiento que espera la universidad y la comunidad lambayecana”, manifiesta.
Gobierno y gestión
Cárpena Velásquez señala que es urgente recuperar el principio de autoridad en la UNPRG y ello pasa por corregir las deficiencias que existen a nivel administrativo, de tal manera que los trabajadores dedicados a estas labores participan directamente del proceso de gestión institucional.
“Hay un entrampamiento muy fuerte en los procesos administrativos ya sea por la burocracia o por otros problemas que afectan al resto de la gestión institucional. Lo real es que necesitamos urgentemente unirnos todos. Nosotros no proponemos un gobierno de grupo, sino una gestión de ancha base, que permita a todos participar directamente de la conducción de la universidad, porque así lo manda la ley. No es que lo digamos nosotros, la ley lo manda así. Esa es la única manera en la podremos ser útiles al entorno, en especial a la comunidad lambayecana”, asevera.
Precisa que, de resultar elegido como rector, junto al equipo que lo acompaña se declarará en sesión permanente y solicitará, guardando las medidas se bioseguridad, la reincorporación del personal administrativo para poner en marcha el funcionamiento de la universidad.
“El aparato administrativo no puede estar fuera, debe ser parte, al menos de manera semipresencial, para superar la problemática de la universidad y, a la par, generar las condiciones necesarias para el retorno de los estudiantes a las aulas, especialmente los que deben realizar trabajos de laboratorio y prácticas pre profesionales. Tenemos que fortalecer las comisiones de trabajo de licenciamiento y si en algunas situaciones se deben hacer cambios, aplicarlos de manera inmediata, para cumplir con el objetivo. Lo que proponemos es trabajo, trabajo y más trabajo, para que Lambayeque se sienta orgullosa de su universidad”, afirma.
Salida institucional
A su turno, César Cardoso, candidato a vicerrector académico, sostiene que el equipo que conforma tiene firme preocupación por el futuro y el presente de la primera casa de estudios superiores en Lambayeque, pero además por construir una salida institucional en mérito a la caracterización que esta tiene.
Indica que esto los lleva a plantearse dos preguntas: ¿cómo se presenta la cuestión del poder en la universidad? Y ¿cómo se ha hecho el ejercicio del poder en la misma?
“La primera respuesta es que en la forma en la que se ha ejercido el poder en la universidad ha generado crisis de gestión y crisis de representación, y como consecuencia de ello nuestro no licenciamiento. ¿Qué hacer ante una situación como esta? En primer lugar, resistir a este tipo de relaciones, a este tipo de comportamientos basados fundamentalmente en la corrupción y en la trasgresión, que es norma y vicio, y que nuestro ejercicio del poder va a permitir visibilizar y sancionar disciplinadamente estos dos males que no han permitido nuestro licenciamiento”, manifiesta.
Añade que el desafío del equipo que integra es descolonizar a la universidad de la trasgresión, de la corrupción y de la mediocridad. “Para ello nosotros tenemos que recuperar el principio de autoridad, a fin de poder corregir el orden precario, conflictivo e impredecible, que es lo que ha caracterizado a la UNPRG”, enfatiza Cardoso Montoya.
Bienes simbólicos
Refiere también que, en una universidad del siglo XXI, al margen de formarse profesionales y generar conocimiento, se tiene que producir bienes simbólicos, labor que la UNPRG ha dejado de lado hace mucho.
“La producción de bienes simbólicos significa que la universidad puede encontrar una razón a su existencia institucional, por lo que a partir del Vicerrectorado Académico trabajaremos por recuperar el prestigio, disciplina, actualización y producción de conocimientos. Tenemos que recuperar el aspecto misional de la universidad: investigación, educación de calidad y disciplina. Los otros equipos que buscan llegar al gobierno de la UNPRG se han olvidado de algo esencial: que la universidad es parte de la sociedad y se debe a ella”, afirma.
Investigación y realidad
Adriel Ríos, candidato al Vicerrectorado de Investigación, manifiesta que la gestión universitaria no significa trabajar solo hacia dentro de la institución y que el modelo de universidad-Estado-empresa ya ha quedado atrás, por lo que ahora que se debe añadir al trinomio inicial a la sociedad civil y al entorno.
“Lo que pasa con la investigación es que se ha desconectado de la realidad de Lambayeque. Ahora ya se tiene una política general de investigación y un modelo dentro de la universidad que lo vamos a implementar. El enfoque territorial es algo muy importante y ahí están los grandes problemas de Lambayeque. Es ahí donde deben nacer estas líneas de investigación de las facultades y escuelas profesionales”, sostiene, agregando que de alguna manera se han hecho esfuerzos aislados, pero sin tener una misma dirección conjunta.
“Las políticas de la universidad deben encauzarnos justamente para responder a las necesidades territoriales. Queremos que la universidad sirva para las empresas, sirva para el Estado y sirva para la comunidad a través de la investigación. También es necesario decir que han faltado mayores y mejores relaciones entre la universidad y el gobierno local, regional y nacional. Hoy estamos entrampados por falta de vinculaciones, de contactos y por falta también de conexión con los miles de egresados que dan prestigio al país y en algún momento han querido ayudar a su universidad y poner su grano de arena. Nosotros estamos dispuestos a no encerrarnos y tender puentes de diálogo y acercamiento con la comunidad”, enfatiza.
Deja tu Comentario