Del 11 de febrero del 2020 hasta la fecha, la Dirección de Farmacovigilancia y Tecnovigilancia de la Gerencia Regional de Salud reportó cinco mil 60 reacciones adversas en tratamientos contra el COVID-19. De estas, dos mil 380 corresponden a vacunas y dos mil 680 a fármacos. Además, del total, tres mil 278 fueron pacientes mujeres y mil 782 varones, según refiere la química farmacéutica Zoila Quevedo Bravo, responsable del área.
La especialista señala que, tanto en vacunas como fármacos, se han presentados 99 reacciones adversas en niños, 284 en adolescentes, tres mil 81 en adultos y mil 296 en adultos mayores. En cuanto a la gravedad, cuatro mil 953 casos fueron leves, 107 graves y ninguno de severidad.
Vacunas
Respecto a las reacciones adversas para el caso de las vacunas, mil 603 se reportaron en mujeres y 777 en varones. En cuanto al grupo etario, se registraron siete reacciones en adolescentes (con Síndrome de Down), mil 625 en adultos y 748 en adultos mayores. Respecto a la gravedad de los casos, dos mil 229 fueron leves, 151 moderados y ninguno severo.
“Esos síntomas se pueden presentar dentro de las primeras 72 horas, aunque hemos observado que los mareos y la fiebre pueden continuar hasta el séptimo día. Lo que recomendamos en este caso es no quedarse en casa, sino siempre acudir al centro de salud más cercano, no automedicarse, pedir evaluación médica, la ayuda de un profesional”, sugiere.
Anota que es muy raro que se registren calambres o parálisis momentánea. Por lo general -asegura- las reacciones son leves.
Notificaciones
Quevedo Bravo destaca que los profesionales de salud que más notificaciones adversas reportaron fueron los químicos farmacéuticos (mil 846), médicos (180) y otros profesionales de salud (354). En este último grupo se encuentran enfermeros, técnicos de enfermería, técnicos farmacéuticos y obstetras.
Entre las reacciones adversas más comunes, según orden de incidencia, se encuentra el dolor en la zona de inyección, la cefalea (dolor de cabeza), malestar general, diarrea, somnolencia, fiebre, náuseas y dolor abdominal.
En tanto, señala que desde la campaña ‘Reportar puede salvar vidas’, impulsada en el 2019, la cifra de notificaciones de reacciones adversas ha disminuido un poco. Apunta que esto se debe, en parte, al desconocimiento del público para utilizar el sistema ‘e-reporting’, disponible en el portal de la Gerencia Regional de Salud.
Refiere que desde fines del 2019 hasta la fecha se han reportado un aproximado de siete mil reacciones adversas a medicamentos, entre las que se incluyen las cinco mil 60 de las vacunas contra el COVID-19. Entre estos fármacos se encuentra la medroxiprogesterona, ceftriaxona de un gramo, amoxicilina, sulfametoxazol, entre otros.
“Hasta un paracetamol puede producirte una reacción adversa. Por eso cuando uno toma un medicamento siempre debe ir al inserto. Si ya no estamos acumulando más reacciones adversas es porque la gente no notifica. Nosotros hacemos un trabajo de hormiga y pedimos notificaciones en todos los centros de vacunación, puestos y centros de salud”, indica.
Asimismo, refiere que desde el 2017 se inició el proyecto de ‘Farmacia notificadora’, en el cual la Gerencia Regional de Salud de Lambayeque también ha ocupado los primeros puestos a nivel nacional. A la fecha, en el departamento hay un promedio de 65 droguerías y mil 300 boticas y farmacias.
Reconocimiento
Por otro lado, la Gerencia Regional de Salud de Lambayeque obtuvo por segundo año consecutivo el primer puesto a nivel nacional en Farmacovigilancia y Tecnovigilancia, debido al registro de reacciones adversas más comunes en los pacientes que reciben tratamiento contra el COVID-19.
“Nosotros evaluamos la causalidad de las notificaciones y las damos a conocer al Centro Nacional de Farmacovigilancia, que queda en la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas, en Lima. Ellos evalúan esa información y la remiten al Centro Mundial de Farmacovigilancia, que queda en Suecia”, comenta.
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