En junio del año pasado se conformó el Comando Vacuna, grupo de trabajo integrado por empresarios que tenían como misión reunir información respecto al avance de las investigaciones en los laboratorios del mundo, a fin de establecer contactos con las farmacéuticas y universidades para la adquisición de las vacunas contra el COVID-19. Sin embargo, el presidente del Comité de Salud de la Cámara de Comercio de Lima, Sandro Stapleton Ponce, señala que en la práctica el gobierno ha excluido a los privados de la estrategia sanitaria.
“Desde el principio (los privados) tratamos de integrarnos a la estrategia sanitaria, pero no hubo ninguna voz. Incluso al Comando Vacuna en un momento ya ni lo llamaban. Se le tomó en cuenta para dos o tres reuniones y luego nunca más. Cuando entró (Francisco) Sagasti los citó, hubo más apertura, pero igual han encontrado muchas dificultades, pese a estar nombrados con resolución suprema”, explica.
Afirma que el gremio de Salud de la Cámara de Comercio de Lima envió sendas cartas a funcionarios del Ministerio de Salud para participar de la estrategia sanitaria y el proceso de adquisición de vacunas, pero no ha obtenido respuesta.
“Tenemos especialistas en diferentes rubros: dispositivos médicos, farmacéutica, servicios en diagnóstico, etcétera. Nosotros venimos peleando desde hace tres años, cuando aún no había pandemia, para la implementación de laboratorios. Al inicio de la pandemia discutíamos sobre las pruebas moleculares, pero la realidad era que no teníamos laboratorios para hacer estas pruebas. Como privados tratamos de anticiparnos y decir lo que ya se está haciendo en el mundo para replicarlo en el Perú, pero la cosa avanza muy lento”, menciona.
Adquisición de vacunas
Sandro Stapleton menciona que la integración de la empresa privada en la adquisición de las vacunas hubiera sido muy útil, pues en octubre del año pasado el gobierno de Martín Vizcarra perdió la oportunidad de cerrar un contrato con la el laboratorio Pfizer, lo cual recién se ha podido lograr siete meses después. Asimismo, refiere que se dejó pasar la chance de contactar con AstraZeneca, firma a la cual recién se ha podido llegar a través del mecanismo COVAX Facility.
“Hasta diciembre seguíamos discutiendo por qué no se daba el registro sanitario para ninguna vacuna, por qué no teníamos nada. Ni siquiera la ministra Pilar Mazzetti tenía autorizada en ese momento la firma de los contratos. Es la lentitud con la que andábamos, una burocracia gigante. Ya sabemos lo que pasó después, luego nos enteramos por qué no les interesaba adquirirlas. Ellos ya estaban vacunados”, indica.
Apunta que las vacunas Pfizer no fueron adquiridas desde un inicio porque requieren de una refrigeración a una temperatura de -70 grados y en el país no había congeladoras para poder albergarlas ni la infraestructura necesaria para trasladarlas y conservar la cadena de frío.
“Ellos (el gobierno) pensaban que comprar estas vacunas era como ir de compras al supermercado. Además, todo el mundo las estaba comprando. Si tú hacías un pedido te lo daban en 90 días y ni siquiera eso estaba en sus planes, por eso empezamos tan tarde. Y eso ha sido por no escuchar al privado (…) Por eso necesitamos la ayuda del empresario, porque la transferencia de conocimiento es importante. Si usted no conoce qué es lo que necesita, perderá entre seis o siete meses en aprender”, cuestiona.
Asimismo, apostilla que fue un error del gobierno centralizar la compra de las vacunas, pese a que diferentes sectores de la sociedad civil han exhortado que se les permita a los gobiernos regionales, municipalidades y empresas participar de este proceso de adquisición.
Falencias
Stapleton Ponce enumera que uno de los errores que hubo desde el Estado para manejar la emergencia sanitaria fue la mala comunicación, ya que se desarrolló un discurso de uso de mascarilla, cuando gran parte de la población no tenía dinero para comprarlas, y se pidió que se laven las manos, cuando tres millones de peruanos no tienen agua y siete millones no cuentan con desagüe.
“Se hicieron cuarentenas muy largas en las que se le decía a la gente que se quede en su casa, pero no tuvieron en cuenta que no contaban con refrigeradoras para guardar la comida, que muchos viven del día a día. Estábamos copiando métodos del primer mundo. Ese fue el primer error”, asegura.
Precisa que otro error del gobierno fue no implementar a tiempo los hospitales con camas de Cuidados Intensivos, ventiladores mecánicos y plantas de oxígeno.
“Un tercer error que yo veo fue el menospreciar la segunda ola. Incluso el ministro Waldo Mendoza señalaba que esta no iba a llegar y bueno, ya nos vamos por la tercera y el presupuesto de ahora es casi el mismo que a inicios del año pasado, cuando no teníamos pandemia”, indica.
En tanto, señala que tampoco se están haciendo de forma transparente las compras de equipos y dispositivos médicos.
“Nosotros, siendo el gremio más grande de equipos médicos en el Perú, que agrupamos a casi 300 empresas, no nos enteramos qué es lo que se está comprando, tenemos que andar buscando, llamando, porque no lo publican, todo es secreto, como si estuviéramos comprando armamento. Ahora he escuchado que van a comprar cánulas de alto flujo. Parece que quieren pagar más de 200 mil soles, allí habría un error. Vamos a ver qué dicen las especificaciones”, acota.
Acciones
Stapleton Ponce reconoce que el gobierno de Francisco Sagasti ha logrado cerrar el acuerdo para la adquisición de vacunas de Pfizer. Sin embargo, hace hincapié en que es necesario precisar las fechas en que llegarán las vacunas y conocer el padrón exacto de los beneficiarios, a fin de que cada ciudadano sepa cuándo va a ser inmunizado, dónde lo será e incluso quién será el profesional que se encargará de administrarle la dosis.
“En el padrón debe estar bien identificado quién te va a vacunar y el lugar dónde serás inmunizado, para posteriormente hacer un seguimiento de las condiciones de salud, de los efectos adversos, hacer una historia clínica de cada persona y recabar datos. Esto es importante para decidir futuras compras, así como detectar la parte epidemiológica, porque este virus ha estado cambiando. La gente debe saber si le toca Pfizer, AztraZeneca o la vacuna que le corresponda”, advierte.
Señala que hasta ahora el gobierno ha comprado vacunas en pequeñas cantidades, pero conforme vayan aumentando los lotes se requerirá de logística para llevarla a todos los departamentos. Menciona que no todos los pobladores podrán vacunarse con Pfizer, debido a las condiciones de refrigeración que esta vacuna requiere, lo que impide que llegue a los puntos más alejados del país.
“Dios quiera que pronto tengamos las vacunas de Johnson, que son de una sola dosis, para que esta pueda llegar a los puntos más alejados y vacunar allí a la gente”, apunta.
Tercera ola
Por otro lado, el especialista señala que ante la inminencia de la tercera ola del COVID-19 el gobierno debe agilizar el proceso de vacunación, logrando una frecuencia constante, toda vez que a la fecha se han registrado días en los que se ha vacunado a 16 mil o 20 mil personas, mientras que en el punto más alto se ha llegado a 80 mil.
“Si lo que se puede hacer son 80 mil al día, pues hay que hacerlo. Y si para eso se tiene que trabajar las 24 horas, pues habrá que conseguir a más gente para que entre allí, contratar rápidamente a estudiantes de medicina. Y si falta algún soporte, ese lo puede dar la empresa privada. Ha habido picos de 80 mil dosis diarias, pero el promedio ha sido de 20 mil. Eso demuestra que no hay un sentido de emergencia. Eso es lo único que tiene que hacer Sagasti hasta que termine su gobierno: vacunar”, anota.
Sin embargo, indica que si el gobierno quiere lograr la meta de vacunar al 24.5 millones de peruanos que son mayores de 18 años debería por lo menos vacunar a 205 mil personas al día.
Asimismo, menciona que el gobierno debería priorizar la adquisición de plantas de oxígeno antes de la llegada de la tercera ola, aunque señala que el presupuesto en el sector Salud disminuyó para este año, respecto a lo que se había alcanzado el año pasado con los aumentos que se hicieron por la pandemia.
Elecciones
En tanto, refiere que el Comité de Salud de la Cámara de Comercio de Lima ha invitado a diferentes candidatos durante la primera vuelta, así como a los representantes de sus equipos técnicos para que expongan sus propuestas en cuanto al manejo de la pandemia, pero de Perú Libre nunca han obtenido respuesta.
“Creemos que el Estado debe trabajar con la empresa privada, debe ser un ente con disposición y voluntad para articular. Actualmente no tenemos mucha apertura, entonces si vemos que entre los dos candidatos hay uno que quiere estatizar todo y no quiere trabajar con el privado, tenemos que estar en contra de él”, sostiene.
Deja tu Comentario