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CERCA AL RESERVORIO DE TINAJONES: INFORME DE SERFOR CONFIRMA DAÑOS ECOLÓGICOS

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1193

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El 24 de febrero último, la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre – ATFFS, adscrita al Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre – SERFOR, elevó un informe en el que confirma la existencia de daños ecológicos a las zonas ubicadas en las proximidades al reservorio de Tinajones, áreas pertenecientes a la Comunidad Campesina Santa Catalina de Chongoyape.

 

El informe técnico fue suscrito por el especialista en fauna silvestre Adam Castillo Carrasco, conteniendo una serie de conclusiones que evidencian la afectación por actividades no autorizadas en las áreas.

En el documento se señala que con Oficio N° 042-2021-DIRNICDIRMEMEAMB-DEPDMA-PNP-Lambayeque-SI, se dio a conocer sobre la afectación al recurso forestal en el III sector de la Rebolcadera, en el distrito de Chongoyape, constatándose el 16 de enero de este año la tala y quema del recurso forestal en el sector Pampa Tablazo y en la zona Picón Piedra Parada (reservorio de Tinajones).

“El presente caso se encuentra en investigación, que de acuerdo con el numeral 5.1, inciso “c” de la RDE N° 008-2020- MINAGRI SERFOR-DE, como autoridad instructora puedo realizar acciones previas a la investigación y actuaciones previas de investigación y que se condice con el artículo 255 del TUO de la Ley de Procedimiento Administrativo Sancionador N° 27444 en su inciso 2 afirma que con anterioridad a la iniciación formal del procedimiento se podrán realizar actuaciones previas de investigación, averiguación e inspección con el objeto de determinar con carácter preliminar si concurren circunstancias que justifiquen su iniciación, para ellos debemos tener datos como la cantidad de recurso forestal afectado, nombres de los causantes directos de la afectación del recurso forestal y responsables solidarios teniendo en cuenta el Principio de Causalidad: La responsabilidad debe recaer en quien realiza la acción activa u omisiva constitutiva de infracción sancionable”, señala el informe.

 

Daños confirmados

Castillo Carrasco indica que el 10 de febrero pasado, en las coordenadas UTM WGS 84, Zona 17 670392 E, 9269683 N, distrito de Chongoyape se evidencia que se han afectado 502 individuos de recurso forestal, repartidos en 8 especies (Bursera graveolens, 7 individuos; Colicodendron scabridum (Capparis scabrida), 14 individuos; Prosopis pallida, 3 individuos; Capparis ovalifolia, 22 individuos; Cordia lutea, 402 individuos; Parkinsonia aculeata, 47 individuos; Neoraimondia sp, 3 individuos; Haageocereus sp, 4 individuos).

De las especies afectadas, según Decreto Supremo 043-2006-AG, que aprueba la categorización de especies amenazadas de flora silvestre, la especie Prosopis pallida se encuentra en estado Vulnerable (Vu), en tanto las especies Colicodemdrum scabridum (Caparis scabrida) y Bursera graveolens, en Peligro Crítico (CR).

“Las acciones para la constatación de la afectación se han coordinado con la PNP, para que dé seguridad; y se llamó telefónicamente a los involucrados (denunciado (presidente de la comunidad) y denunciante) para que se hagan presentes el día de la diligencia”, refiere el especialista, en alusión a Edivar Carrasco Vásquez, presidente de la Comunidad Campesina Santa Catalina de Chongoyape, y al comunero Marco Díaz Castillo, respectivamente.

En el informe se señala que de acuerdo con lo constatado el 10 de febrero del 2021 “se evidencia que existe afectación al recurso forestal”.

 

Infracciones muy graves

De acuerdo al artículo 137 numeral 137.3 del Reglamento para la Gestión Forestal de la Ley Forestal y de Fauna Silvestre en Comunidades Nativas y Comunidades Campesinas, aprobado por D.S. Nº 021-2015-MINAGRI, es considerada infracción muy grave: Talar, extraer y/o aprovechar recursos forestales sin autorización, a excepción de los aprovechados por subsistencia.

De la misma manera, en el artículo 207 numeral 207.3 del Reglamento para la Gestión Forestal, aprobado por D.S. Nº 018-2015-MINAGRI, la afectación al recurso es considerada infracción muy grave.

Castillo Carrasco precisa que se ha solicitado al SERNANP, con Oficio N° 102-2021-MIDAGRI-SERFORATFFS-Lambayeque, dar opinión sobre la ubicación de las coordenadas del recurso forestal afectado, en tanto que con Carta N° 00019-2020-MIDAGRI-SERFOR-ATFFS-Lambayeque, se ha requerido a Edivar Carrasco Vásquez sobre el caso descrito en el informe Técnico N° D000030-2020-MIDAGRI-SERFOR-ATFFS-Lambayeque dé los nombres de los testigos oculares de tales hechos, a fin de entrevistarlos y obtener información certera del causante de la afectación del recurso forestal.

Sin embargo, el especialista de ATFFS refiere que hasta el momento no ha recibido respuesta del dirigente comunal.

“Comunicamos que SERFOR como entidad pública, no tiene la potestad o se exime de decidir sobre tenencias, entregas de parte o todo el territorio de la Comunidad Campesina Muchik Santa Catalina de Chongoyape. Lo considera como una propiedad privada. Es decir, el SERFOR, solo ve los asuntos forestales y de fauna silvestre”, precisa el informe.

 

Importancia del bosque seco

En el documento se señala que el bosque seco del norte del Perú es un ecosistema en proceso de desertificación, principalmente debido a factores antrópicos y altamente susceptible a los efectos del Fenómeno El Niño.

“En el bosque seco, la mayor parte del año la prolongada sequía se interrumpe con efímeras lluvias anuales, 30-300 mm, que sólo permiten un crecimiento vegetativo de árboles y arbustos. El Niño se hace presente de manera aleatoria en intervalos entre 3 y 8 años, con lluvias que pueden ser de 8 a 14 veces más abundantes que la lluvia anual promedio, dependiendo de la ubicación con respecto al mar; hacia el noreste las lluvias son más pronunciadas, la zona más desértica hacia el sur de Piura (Sechura), frontera con Lambayeque, es la menos favorecida. La vegetación herbácea se hace presente y hay suficiente humedad en el suelo que permite la germinación de las semillas de especies arbóreas. Estos cambios climáticos podrían interpretarse como parte de un proceso de relativo “letargo” seguido por un proceso de expansión. Esta expansión y aletargamiento de la vegetación tienen un impacto sobre la fauna y las actividades antrópicas”, menciona el especialista, citando a Rodríguez Álvarez.

En ese sentido, resulta severo el daño causado en las áreas colindantes al reservorio Tinajones, con la tala y quema de especies forestales que se encuentran en situación de protección y resultan ser propias del bosque seco.

“Teniendo en cuenta que cada árbol tiene diferentes funciones en el medio ambiente, como ser regulador del clima, realiza el proceso de fotosíntesis (otorga oxígeno al ambiente y captura carbono), control de erosión (desgastes del suelo por el viento), fijan el suelo, elevan la napa freática, formación del suelo, captura y almacena reservas de agua, filtro de contaminantes, hábitats de diferentes especies de microorganismos, mamíferos, reptiles, aves, y otras especies faunísticas, algunos de ellos de extinción. A consecuencia de la tala de los árboles del bosque seco se detienen los procesos ecológicos afectando el futuro de las poblaciones”, indica.

Castillo Carrasco anota que la pérdida y fragmentación del hábitat son las amenazas más negativas sobre la biodiversidad que enfrentamos en la actualidad, ya que afectan procesos biológicos fundamentales para la persistencia de un gran número de especies.

“Por ejemplo, para la fauna silvestre, el desplazamiento en búsqueda de alimento, refugio, o pareja reproductiva se ven limitados por el creciente aislamiento entre parches de hábitat remanentes en el paisaje. Igualmente, para las plantas que son organismos sésiles, es decir, que crecen enraizadas a un sustrato y que no se desplazan como lo hacen los animales, la dispersión por el incremento en el grado de aislamiento entre sus poblaciones, limitando la colonización de nuevos hábitats y la fecundación para la producción de semillas viables (Rico, 2009). Las consecuencias de la pérdida y fragmentación del hábitat sobre las poblaciones silvestres pueden ser visibles inmediatamente después del disturbio, o pueden pasar décadas para que los efectos negativos se manifiesten”, explica el informe.

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