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FISCALÍA INVESTIGA: FAMILIA DENUNCIA USURPACIÓN DE TERRENO EN CHACUPE

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1192

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  • El matrimonio Chavesta Oblitas denuncia que la familia Chavil Alarcón intentaría apropiarse de su predio. El caso ya lo ve el Ministerio Público.
  • Los Chavesta Oblitas señalan que pasaron cuatro años sin enterarse de que la familia Chavil Alarcón ocupaba cerca de 500 metros más de los que les habían vendido.

Una denuncia por usurpación de terrenos enfrenta a dos familias: los Chavesta Oblitas y los Chavil Alarcón. El predio en disputa se ubica en el sector Chacupe – El Mango y son cerca de 500 metros los que están en conflicto. Un contrato que habría sido suscrito de forma irregular y el paso de los años han generado que hoy ambas familias se enfrenten en el Ministerio Público.

 

Predio

El 12 de marzo del 2001, el Ministerio de Agricultura, a través del Proyecto Especial Titulación de Tierras y Catastro Rural – PETT, le otorgó a Daniel Chavesta Miñope el título del predio N° 7_6259245_12936, de una extensión equivalente a una hectárea con dos mil 300 metros cuadrados, ubicado en el sector Chacupe – El Mango, perteneciente a Chiclayo.

El 5 de noviembre del 2007, la Superintendencia Nacional de Registros Públicos – SUNARP, le extendió una partida de independización a la sociedad conyugal integrada por Daniel Chavesta Miñope y Manuela Flor Oblitas de Chavesta, de cuatro mil 857 metros cuadrados del predio antes citado. El predio se independizó de la Partida N° 02269319, registrándose el nuevo dominio en la Partida N° 11074920.

 

Contrato

El 18 de octubre del 2012, la sociedad conyugal conformada por Daniel Chavesta Miñope y Manuela Flor Oblitas de Chavesta suscribió la escritura pública de compra venta N° 1825, de 693.8108 metros cuadrados del predio rústico antes descrito, en favor de Leoncio Chavil Rivera y María Lidia Alarcón de Chavil. Por el predio se hizo un pago de cinco mil soles y el acto fue formalizado ante el notario Jaime Cárdenas Fonseca.

Esta en realidad es una aclaración y rectificación de la escritura pública N° 1742, del 2 de octubre del 2012, pues en esta se consignaba erróneamente que los Chavesta Oblitas eran propietarios de una hectárea con dos mil 300 metros cuadrados, ignorando que ya en el 2007 habían hecho la independización de la partida.

Según refiere Manuela Oblitas de Chavesta, ella no acudió a la notaría, sino que firmó en casa de Leoncio Chavil Rivera, pues este le dijo que era mejor “ahorrar tiempo”. Destaca que, incluso, el arreglo fue por 600 metros, aunque acepta que por descuido pudo haber firmado por 693, sin darse cuenta. Aquel día estuvieron presentes los esposos Chavesta Oblitas, Chavil Alarcón, la nuera de estos últimos, Jackeline Cóndor Criollo, y una representante de la Notaría Cárdenas, refiere.

 

Inscripción irregular

Ese mismo mes Jackeline Cóndor Criollo solicitó ante Registros Públicos la inscripción de la compra venta del bien inmueble en favor de la sociedad conyugal formada por Leoncio Chavil Rivera y Mara Lidia Alarcón de Chavil, la cual se concretó el 23 de octubre del 2012. Sin embargo, erróneamente se consignó la transferencia de la totalidad del predio y no solo de los 693.8108 metros cuadrados.

Oblitas de Chavesta relata que – cuatro años después – unos vecinos le avisaron que estaban vendiendo su predio, en virtud de lo cual su cónyuge fue a la oficina registral y se dio con la sorpresa de que ya no era el dueño de dicho terreno.

“Cuando mi esposo habló con el señor Chavil, este le dijo que era un error de su nuera, que él no pensaba quitarle su predio, pero ¿un error puede ser que lo tenga cuatro años en su poder? No es posible, un error puede ser una semana, unos días ¿pero cuatro años?”, cuestiona.

Es así que el 16 de mayo del 2016 se hace en Registros Públicos la rectificación del asiento C00002, de la Partida N° 11074920, consignándose como transferidos solo los 693.8108 metros cuadrados.

Al respecto, el 22 de julio del año pasado Oblitas de Chavesta intentó solicitar la independización del predio, con el metraje vendido y sobrante, mediante el Título N° 2020-00938133. No obstante, a través de una esquela de observación, la Oficina Registral de Chiclayo le indicó que para ello necesitaba de la firma de la sociedad conyugal conformada por Leoncio Chavil Rivera y María Lidia Alarcón de Chavil, pues ellos figuran copropietarios del predio.

 

Presunta usurpación

El 1 de septiembre del año pasado, según se describe en el acta registrada en la Comisaría de La Victoria, agentes de la Policía se apersonaron al predio antes descrito, a solicitud de Oblitas de Chavesta, y encontraron que en el lugar había una construcción (casa) de adobe y en la parte posterior del inmueble tres zanjas de aproximadamente un metro 30 centímetros de profundidad. En el predio se encontró a Shirley Mariley Chavil Alarcón (hija de Leoncio Chavil Rivera y María Lidia Alarcón de Chavil); y su conviviente, Willy Franz Valladolid Castro.

El día de la constatación policial, Shirley Chavil Alarcón señaló ser la propietaria del referido predio (Sublote C, medidas aproximadas 7 x 30 metros), para lo cual mostró la Resolución de Gerencia de Rentas N° 2931-2015-MDLV/GR, emitida por la Municipalidad Distrital de La Victoria, el 5 de noviembre del 2015.

Para Oblitas de Chavesta es extraño que la comuna de La Victoria haya emitido dicha resolución, pues el predio no pertenece a la jurisdicción de La Victoria, sino a Chiclayo.

Precisamente, mediante la Resolución de la Gerencia de Desarrollo Urbano N° 026-2020-MPCH-GDU, del 6 de febrero del año pasado, la Municipalidad Provincial de Chiclayo aprobó la subdivisión del predio ubicado en el sector Chacupe – El Mango, en atención al pedido que hiciesen Oblitas de Chavesta y Chavesta Miñope el 20 de diciembre del 2019.

En la resolución se precisa que el predio tiene una extensión total de cuatro mil 857 metros cuadrados y se divide en cuatro sublotes: el sublote A, de 179.64 metros, de propiedad de la sociedad conyugal Chavesta Oblitas; el sublote B, de 693.81.08 metros (tal como obra en el contrato de compra venta), propiedad de los Chavil Alarcón; y los sublotes C y D, de tres mil 125.3092 metros y 858.24 metros, respectivamente, también de los Chavesta Oblitas.

“Ellos quieren agarrarse casi 500 metros, tampoco les voy a dejar. Además, han construido una casa de adobe. Construyen en los 693 metros, pero también en el otro lote, que está desocupado. ¿Por qué la viveza? Porque saben que los van a botar”, indica Oblitas de Chavesta.

 

Ministerio Público

El 14 de diciembre del 2020, la Fiscalía Provincial Mixta Corporativa de La Victoria, que despacha la fiscal Fiorela Karina Guzmán Sosa, dispuso la apertura de las diligencias preliminares contra Willy Franz Valladolid Castro y Shirley Mariley Chavil Alarcón por el presunto delito de usurpación, a raíz de los hechos sucedidos el 1 de septiembre y constatados por la Comisaría de La Victoria.

No obstante, Oblitas de Chavesta refiere que el Ministerio Público ha tergiversado su denuncia, pues ella en la comisaría denunció a Shirley Chavil Alarcón, su hermana y a Jackeline Cóndor Criollo, quien vendría a ser cuñada de estas dos y nuera del matrimonio Chavil Alarcón. Incluso, se ha incluido entre los investigados a Erika Ramos Prado, quien acompañó el 1 de septiembre a Oblitas de Chavesta para que hiciera la denuncia. En la disposición de apertura de diligencias preliminares, los apellidos de Ramos Prado fueron mal escritos y figura como Prado Cabrejo.

Oblitas de Chavesta señala que quien está detrás de todo esto es precisamente Jackeline Cóndor Criollo, pues es ella quien solicitó la inscripción del predio en Registros Públicos y quien estuvo presente el día que se firmó el contrato de compra venta. Añade que ella sería una trabajadora del despacho de la congresista María Gallardo y se valdría de esa influencia para librarse de la investigación.

“La trabajadora de María Gallardo desapareció de la denuncia. Involucran a otras personas y la denuncian más bien a ella (Erika Ramos Prado) por usurpación de terrenos (…) Están acostumbrados a comprar cierta cantidad de metraje y luego inscribir todo. Yo le vendí 600 metros, pero firmé por 693, bueno ya, no me niego, pero ella (Jackeline Cóndor Criollo) está ocupando 500 metros más, ya construyeron, eso no es dable. Están con cerca de mil 200 metros”, menciona.

Por su parte, Erika Ramos Prado cuenta que el 22 de enero fue en representación de Oblitas de Chavesta a conversar con la legisladora, quien le confirmó que Jackeline Cóndor Criollo sí es su trabajadora y le prometió que tomaría cartas en el asunto.

“Antes de venir a la prensa yo hablé con la señora María Gallardo. Se había aprobado en el Congreso su ley de titulación de terrenos - yo invado y me das el título - entonces quise ponerla en sobre aviso de que ese terreno tiene dueño.  Cuando le comenté con los papeles me dijo: ‘Jackeline Emiliana sí es mi trabajadora, pero lo que ella haga con su vida no tiene nada que ver con nosotros’. Fue una burla. Me dijo déjame los papeles y yo los reviso”.

Hasta el cierre de esta nota siguen esperando una respuesta.

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