Un problema que se ha vuelto una constante en Chiclayo es el deficiente servicio de limpieza pública. A diario se observan montículos de basura en distintos puntos de la ciudad, incluyendo los distritos conurbados de La Victoria y José Leonardo Ortiz. Para el especialista en residuos sólidos Larry Oblitas Montalvo, esto se debe – en parte – a que las autoridades políticas trabajan bajo un enfoque de acción anticuado, que no rinde resultados a largo plazo.
Oblitas Montalvo explicó que en los años setenta el enfoque para el manejo de residuos sólidos se basaba en la desaparición de la basura que se acumulaba en lugares públicos, a fin de mitigar el impacto negativo que esta tenía en la salud de la población. Por ello, las grandes ciudades contrataban más personal y adquirían un mayor número de camiones recolectores.
Sin embargo, a partir de la ‘Cumbre de la Tierra’, desarrollada en 1992, el enfoque para el manejo de residuos sólidos cambió, pasando a centrarse ya no en la erradicación de la basura existente, sino en la minimización de los residuos que se producen.
“Hoy el enfoque ya no está en erradicar los montículos de basura, sino en minimizar la generación de los residuos. A la basura hay que separarla. Una ciudad no es más limpia porque se barre más, sino porque su gente ensucia menos y eso depende de cada uno de nosotros. Me podría jactar de que el Perú tiene una de las mejores leyes en gestión de residuos sólidos en América Latina, pero no hemos aplicado este enfoque”, aseveró.
Gestión de residuos
Según un estudio hecho para el proyecto Chiclayo Limpio en el 2012, entre Chiclayo, José Leonardo Ortiz y La Victoria se producen un promedio de 400 a 500 toneladas diarias de residuos sólidos. Oblitas Montalvo proyecta que este número debe haber aumentado a entre 550 y 600 toneladas. No obstante, la eficiencia del servicio de limpieza pública en José Leonardo Ortiz es del 40 %, mientras que en Chiclayo del 55 %. Es decir, alrededor de la mitad de la basura que se produce diariamente no es recogida.
Para el especialista, las autoridades municipales deben enfocar la solución en dos instancias. La primera es a corto y mediano plazo, en la que se deberían buscar convenios con el Ejército, el Gobierno Regional de Lambayeque u otros organismos para incrementar la capacidad de la recolección de residuos.
Mientras tanto, a largo plazo debe trabajarse en espacios piloto que puedan mantenerse libres de basura, que sirvan de modelo a la población. De ese modo, los vecinos estarán más dispuestos a participar de la segregación de residuos sólidos y cumplir con sacar su basura en el horario indicado. Para todo ello – resaltó - es importante rescatar a los obreros municipales que sí estén dispuestos al cambio.
“Existe un enfrentamiento constante entre la municipalidad y la población. La primera se queja de que los vecinos no sacan sus residuos en un horario adecuado, mientras que la segunda se queja de que no se le ofrece un servicio adecuado, pero no existe un mea culpa de ninguno (…) El municipio debe coordinar el proceso, marcar pautas, proponer y comprometerse a cumplir las rutas, horarios y frecuencias para la atención del servicio. Por su parte, los vecinos deben acostumbrarse a sacar sus residuos a determinada hora, forma y manera, porque con la pandemia ya no basta solo con mantener la basura compactada, sino también desinfectada”, resaltó.
Añadió que, a diferencia de las obras como pistas, veredas o saneamiento, donde la población tiene la condición de beneficiaria, en el servicio de limpieza pública la población es un componente de alta participación.
Ejemplos
El especialista resaltó como ejemplo al distrito de Surco, en Lima, donde el trabajo en el tema de residuos sólidos empezó hace 20 años y ha sido replicado en otras jurisdicciones vecinas como Miraflores y San Borja.
Sin embargo, manifestó que los alcaldes en Chiclayo no están dispuestos a iniciar un trabajo de largo plazo y buscan siempre erradicar la basura de forma inmediata, lo cual se podría hacer comprando más volquetes para recoger los residuos, pero así no se solucionaría el problema de fondo, pues igual la gente seguiría ensuciando de forma indiscriminada y nunca se generaría conciencia entre los vecinos.
“En Surco primero se erradicó la basura en zonas pilotos, que permitieron a la gestión municipal mostrar eficiencia, transparencia y generar confianza en la población. Se hizo todo un trabajo de sensibilización y educación sobre segregación en la fuente, recolección selectiva con frecuencias y el establecimiento de rutas. Así, otros vecinos poco a poco se fueron sumando porque vieron cómo sus pares del costado tenían su cuadra limpia”, explicó
Chiclayo
Oblitas Montalvo cuestionó que en Chiclayo sea una práctica frecuente la paralización del servicio de recolección de residuos o el cambio de horario del paso del camión recolector por motivo de los feriados o celebraciones que tiene el sindicato de obreros de la municipalidad.
“La recolección es un servicio que debe darse las 24 horas del día, los siete días de la semana, durante todo el año. La gestión municipal debe prever los turnos y descansos de los obreros, pero el ciudadano no puede verse perjudicado porque un día no pase el camión recolector o pase a una hora distinta porque el personal encargado tiene que pasar el feriado con su familia. Se entiende, pero el servicio no puede parar”, criticó.
Asimismo, reprobó que el alcalde Marcos Gasco valore a estas alturas la posibilidad de tercerizar el servicio de recolección de los residuos sólidos, además de anunciar la compra de más unidades para dicho servicio, aduciendo que hay un promedio de 600 obreros que son mayores de 60 años. Para el especialista, eso solo demuestra que el burgomaestre recién se ha enterado sobre la situación de la limpieza pública en el ejercicio de sus funciones, en vez de haberse empapado del asunto antes de postularse como candidato.
José Leonardo Ortiz
Por otro lado, Oblitas Montalvo explicó que en José Leonardo Ortiz hay una práctica común, que es la recolección de residuos sólidos por parte de los “tricicleros”, ciudadanos que ven en la deficiencia del servicio de limpieza pública una oportunidad para generar ingresos. Sin embargo, las bolsas de basura que recogen las arrojan en la Avenida Chiclayo, infracción por la cual el ayuntamiento les decomisa los triciclos e impone multas de 800 soles.
“Les he dicho a los funcionarios de la municipalidad que están equivocados al tomar esa actitud. Esas personas a las que les quitan sus triciclos existen porque hay zonas donde el servicio de limpieza pública no llega. Ellos más bien están cubriendo una falencia de la municipalidad. Lo que debe hacer la comuna es decirles que no boten la basura en ese lugar, sino que vayan hacia determinado punto en el que un camión recolector los esperará para recibir las bolsas que han recogido por 30 o 50 céntimos, y ya luego esta unidad las llevará al lugar de disposición final”, afirmó.
Apuntó que la misma municipalidad de José Leonardo Ortiz debería dotarles de Equipos de Protección Personal, a fin de realizar una labor articulada con ellos.
Además de la recolección, advirtió que los residuos sólidos también pertenecen a un círculo económico que le puede ser muy rentable a la municipalidad, toda vez que en el distrito leonardino el 70 % de los residuos que se generan son orgánicos (15 % más que en Chiclayo), los cuales podrían venderse como compost para los suelos agrícolas.
“La municipalidad podría proveer de este insumo a todas las agroindustriales y generar recursos propios. Eso sería pensar con un enfoque de desarrollo integral y no solo en medidas paliativas. Nadie se ha preocupado por atacar las causas, siempre han sido las consecuencias y eso abre una ventana para el oportunismo, el aprovechamiento, las malas prácticas, seguir en lo mismo”, indicó.
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