Uno de los sectores más golpeados durante la etapa más dura de la pandemia fue el energético. La reducción de las actividades económicas a solo las más esenciales en los meses de abril y mayo del confinamiento hizo que la demanda de electricidad también disminuyera. Sin embargo, con la reanudación de casi todos los sectores productivos, nuevamente este sector ha dado muestras de recuperación, según revela un informe del portal Semana Económica.
Si bien la caída más honda se dio en el segundo trimestre de este año, el tercer trimestre tuvo un repunte que ha continuado en esta última etapa del año. Esto se debe a que existe una mayor demanda de los sectores mineros y cementeros. No obstante, aún los niveles no son iguales a los que se registraban antes de la pandemia, toda vez que existe una recuperación más lenta de los sectores hoteleros y restauranteros.
Al respecto, el sector minería consume más energía eléctrica que todos los hogares del país y once veces más electricidad por hora trabajada que los sectores de la industria y construcción.
Así, se tiene que en enero de este año la demanda de electricidad era de nueve mil 32 gigavatios, en abril disminuyó a cerca de seis mil y para octubre de este año creció hasta nueve mil 16. Salvo un ligero descenso en septiembre, el resto de los meses hubo un crecimiento sostenido.
Empresas
En cuanto a las empresas generadoras de energía, la demanda se ha visto reflejada en la variación de cifras del segundo trimestre de este año a comparación del tercer trimestre. En el caso de ‘Enel Generación’, la demanda pasó de caer 30 % a 12 %. En tanto, ‘Engie’ pasó de contraerse 28 % a 18 %.
En el caso de las distribuidoras, ‘Enel Distribución’ y ‘Luz del Sur’, sus ingresos cayeron en promedio solo 2 %, debido a la creciente demanda. En variación porcentual, ‘Enel Distribución’ pasó de -2 % en el primer trimestre del 2020 a -9 % en el segundo y -1 % en el tercero. Es decir, cierra el año mejor de lo que empezó. Mientras que ‘Luz del Sur’ pasó de 2 % en el primer trimestre del año a -12 % en el segundo y -1 % en el tercero.
Proyecciones
El informe señala que en junio se proyectaba que la caída en las ventas de las empresas distribuidoras llegaría este año al 12 %. Sin embargo, ahora la proyección es que las ventas de Luz del Sur cierren en -4.5 %, mientras que las de ‘Enel Distribución’ se mantendrían ‘flat’, es decir, sin variación.
Lo mismo ocurre con las empresas generadoras, cuyas proyecciones arrojaban una contracción del 25 % en sus ventas, pero ahora es de -3.2 % en ‘Enel Generación’ y -5.8 % en ‘Engie’.
Declaración de precios
Por otro lado, el informe señala que hay dos factores que podrían afectar la recuperación económica del sector. Un de estos es la reciente sentencia de la Corte Suprema de Justicia, que declaró nulo el Decreto Supremo N° 043-2017-MINEM, el cual aprobaba la declaración del precio único del gas natural por parte de las generadoras eléctricas, que utilizan este insumo como combustible para operar. Este fallo obliga al gobierno a la eliminación de la declaración de precios de gas, con lo cual el impacto negativo se vería hacia la mitad del próximo año en los clientes industriales de las termoeléctricas y en los próximos cuatro años en los clientes residenciales.
Según las estimaciones de Semana Económica, el precio ‘spot’ (costo marginal de la energía) pasaría de 13 dólares el milivatio por hora a 21 dólares. Para Luis Espinoza Quiñónez, ex viceministro de Energía, los precios estuvieron deprimidos por la sobreoferta y la menor demanda de energía a causa del Covid-19, pero en el 2021 podría llegar a 30 dólares el milivatio por hora.
Debido al alza de precios, las empresas generadoras se verían obligadas a aumentar sus tarifas para abastecer la demanda de los clientes industriales, quienes renegociarían sus contratos o incluso podrían darlos por concluidos. Otro grupo podría optar por regresar al régimen regulado, que es donde se encuentran los usuarios residenciales y las empresas que consumen menos de 0.2 megavatios de energía, aunque igual tendrían que pagar tarifas elevadas.
Las ganadoras con este fallo judicial serían las distribuidoras, que hace tres años se vieron afectadas por la “guerra de precios” entre las empresas generadoras. Precisamente, la sentencia de la Corte Suprema obedece al proceso de acción popular N° 28315-2019, que interpuso la empresa Luz del Sur, la misma que hace tres años perdió el 80 % de sus clientes libres.
En tanto, también habría un impacto en la tarifa de los clientes residenciales. A corto plazo, esta disminuiría en 2 %, debido a la reducción de la prima RER, componente de la tarifa eléctrica final que obedece a un subsidio estatal para los proyectos de energías renovables no convencionales.
Sin embargo, en el mediano plazo, aproximadamente el año 2024, las tarifas aumentarían, ya que comenzarían a vencer los contratos de energía entre distribuidoras y generadoras, lo que obligaría a que las primeras salgan a comprar energía a un precio más caro para abastecer al mercado regulado.
Esto fue corroborado por el exministro de Energía y Minas Luis Incháustegui Zevallos (predecesor del actual), quien aseguró que las tarifas eléctricas en los hogares no aumentarían hasta por lo menos el 2025, debido a los contratos a largo plazo suscritos entre el Estado y las empresas eléctricas.
MYPE
En tanto, el otro factor de riesgo para la reactivación económica del sector energético es el Proyecto de Ley N° 6010, presentado por la congresista Jesús del Carmen Núñez Marreros, integrante de la bancada del Frente Popular Agrícola del Perú – FREPAP. Dicha iniciativa legislativa busca que la Micro Y Pequeña Empresa – MYPE, pueda ingresar al mercado libre de energía, bajando el rango mínimo para ser cliente libre.
Actualmente, la valla para comprar energía directamente está fijada en 200 kilovatios, pero con este dispositivo legal bajaría a 50. Así, las MYPE podrían acceder a tarifas 47 % más bajas que las del régimen regulado y abastecer a los usuarios residenciales. Esto generaría un fuerte impacto en las empresas distribuidoras, debido a la migración de clientes (20 %) del régimen regulado hacia el libre.
Según cifras de la Sociedad de Minería, Petróleo y Energía – SNMPE, las distribuidoras quedarían sobrecontratadas de potencia en 600 megavatios (actualmente ya lo están en 200), lo cual generaría pérdidas por 50 millones de dólares en el sector.
Una salida a este posible problema, según Espinoza Quiñónez, sería que la electricidad se venda separada de la potencia, ya que actualmente las distribuidoras cobran a sus clientes un cargo fijo por potencia y otro variable por el consumo de energía.
Pero no solo las distribuidoras serían afectadas. Las generadoras también recibirían el impacto, ya que al migrar un cliente, este deja de consumir la energía fijada en el contrato, lo cual imposibilitaría que se les cobre, ya que – como explicó Espinoza Quiñónez – el único costo fijo es la potencia.
“Lo que va a pasar es que la empresa distribuidora se queda con un compromiso económico y tiene que asumir unas pérdidas económicas. La consecuencia sería que una gran cantidad de usuarios de 50 kilovatios hasta el rango de 200 van a salir de las empresas distribuidoras y se van a ir con unos terceros generadores”, aseveró Juan Carlos Canales, director general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas - MINEM.
Actualmente, el proyecto de ley está a la espera de ser programado para su votación en el Pleno del Congreso. En la Comisión de Energía y Minas fue aprobado por unanimidad: ocho votos a favor y cero en contra.
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