Más de 270 días después de iniciada la emergencia sanitaria por el Covid-19 en el Perú, la situación se torna preocupante. El incremento de casos y casos graves ha dejado al país sin camas UCI disponibles, trayendo a la memoria los difíciles momentos entre marzo y mayo, los meses más duros de la pandemia en el país.
Según la Sala Situacional Covid-19, al 15 de diciembre eran 986 mil 130 los casos confirmados de la enfermedad en el país, de un total de cinco millones 273 mil 241 pruebas tomadas desde que se inició el estado de emergencia sanitaria.
Del total de casos confirmados, 221 mil 398 fueron detectados por pruebas moleculares, mientras que 764 mil 732 por pruebas rápidas.
Oficialmente, el número de fallecidos por Covid-19 asciende a 36 mil 754, lo que representa una tasa de letalidad nacional del 3.73 %, según el Ministerio de Salud.
Caso cero
El 6 de marzo se confirmó el primer caso de Covid-19 en el Perú. El portador del virus fue el trabajador de una aerolínea, residente en Lima, quien contrajo la enfermedad durante un viaje vacacional a Europa. El paciente, de 25 años, ignorando su condición de salud, contagió a su entorno familiar. Cinco días después el gobierno nacional declaró la emergencia sanitaria y el 16 de marzo el estado de emergencia, iniciándose - a la par – la Inmovilización Social Obligatoria.
Las cifras que maneja la Sala Situacional Covid-19 sobre la incidencia de casos en los departamentos del país difieren de las que reportan las gerencias regionales de Salud. Sin embargo, se sabe que las “zonas calientes”, es decir las de mayor número de contagios a nivel nacional se han extrapolado de las ciudades del norte a las del sur, evolución propia de una pandemia que se agrava por el desplazamiento de las personas.
Los reportes que se emiten a diario dan cuenta de las cifras oficiales, que no necesariamente son las reales debido al alto índice de pacientes asintomáticos que se tiene y que no han sido sometidos a pruebas de descarte. Se estima que uno de cada cuatro ciudadanos tiene Covid-19, lo que significaría que poco más de ocho millones de personas están contagiadas en el Perú.
Regiones
En Lima Metropolitana, la región más poblada del país, hay más de 406 mil contagiados confirmados y 15 mil fallecidos. Otras regiones con mayor concentración de contagios son: Arequipa, Callao, Piura, La Libertad, Lambayeque, Lima Región e Ica, en orden de mención.
En paralelo están Amazonas, Puno, Huánuco y Ucayali con menos de 20 mil casos confirmados según la Sala Situacional.
Acciones tomadas
Para el 17 de marzo el Perú ingresó a la Fase 3 de la pandemia. La primera empezó con el paciente 0, contagiado en el extranjero; la segunda con los contagios generados en el país a partir del ingreso del virus al territorio peruano y, la tercera, cuando la población empezó a infectarse sin necesidad de haber estado en el extranjero o en contacto con alguien llegado desde el exterior.
Así se produjo el primer fallecimiento (Lima, 19 de marzo), y un mes después el Covid-19 ya estaba en toda la extensión del territorio nacional.
Entre las medidas adoptadas por el gobierno se tuvo, además de la aplicación de la Inmovilización Social Obligatoria o toque de queda, la salida de las Fuerzas Armadas para custodiar el orden público y hacer cumplir la inmovilización; la suspensión de las actividades educativas (paralizadas desde el 11 de marzo) en entidades públicas y privadas, de los espectáculos públicos, el cierre de negocios y la restricción del tránsito, además del cierre de fronteras, aeropuertos y puertos.
La aplicación de la cuarentena, que se prolongó hasta el 30 de junio, exceptuó actividades vinculadas a la producción, distribución y venta de alimentos, a fin de garantizar el suministro a las familias; la comercialización de combustibles, medicamentos, insumos de limpieza, servicios de telecomunicaciones y básicos, incluido el recojo de residuos sólidos. Durante este período, la Policía Nacional estuvo facultada a intervenir y detener a quienes incumplían el aislamiento social o infringían las prohibiciones dispuestas.
A ello se suma que el gobierno aprobó la entrega de bonos y canastas para las familias más vulnerables. Sin embargo, debido a la precaria cultura financiera del país y los inadecuados canales de distribución, el cobro de bonos propició el desorden público y la aglomeración de personas en las agencias bancarias, generando focos de contagio.
Sin vacunas
La realidad más compleja es la que se evidencia debido a la demora para cerrar los contratos para la adquisición de vacunas.
Durante la administración del expresidente Martín Vizcarra se indicó que en diciembre de este año llegarían las primeras 50 mil dosis y que para abril del próximo año se tendría a más de 20 millones de peruanos inmunizados. Sin embargo, el lote de 50 mil vacunas anunciadas llegaría en su totalidad recién en marzo próximo.
La crisis política ha generado un impacto directo respecto a la accesibilidad a las vacunas.
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