Pese al notable descenso de nuevos casos y fallecidos por Covid-19, en las últimas semanas se alertó que en los nosocomios del Ministerio de Salud y la seguridad social en Lambayeque ya no había camas de Unidad de Cuidados Intensivos – UCI, disponibles. Para el gerente regional de Salud, Víctor Echeandía Arellano, esto obedece a que Lambayeque, precisamente Chiclayo, es una ciudad de referencia para la atención de los pacientes más graves en toda la macrorregión norte, debido a la complejidad de sus hospitales. En virtud de ello, la capacidad hospitalaria se ve mermada por los enfermos que llegan de otros departamentos.
“Chiclayo, además de tener un mayor número de especialistas, cuenta con los hospitales más complejos, por eso recibe pacientes de Amazonas, Cajamarca, La Libertad y Piura. Tenemos que compartir nuestras camas UCI con ellos, por eso es que prácticamente no hemos tenido disponibles” alertó.
Disponibilidad
Echeandía Arellano apuntó que en el Centro de Atención Temporal ubicado en el distrito de La Victoria cuentan con 25 camas UCI, de las cuales solo puede usarse seis, debido a la falta de especialistas. Explicó que todas estas camas están debidamente equipadas con monitores, ventiladores, respiradores, electrocardiógrafos e incluso cuentan con enfermeras y técnicas que, si bien no son especialistas en cuidados intensivos, a lo largo de la emergencia sanitaria han adquirido experiencia en el manejo de pacientes críticos.
El problema recae en la falta de médicos especialistas, pues ya todos están ocupados por los diferentes hospitales. Señaló que se está conversando con ellos para que brinden horas complementarias, pero una gran parte no está de acuerdo con hacerlo, toda vez que el riesgo del contagio aumenta y las remuneraciones por horas adicionales no se cancelan a tiempo.
“Los médicos analizan que existe un mayor riesgo al dar horas complementarias en UCI porque atenderán directamente a los pacientes covid graves, a quienes hay que intubarlos, estar cerca de ellos, exponiéndose a la posibilidad de contagiarse. También exigen un pago adecuado, ya que sacrificarán el tiempo con su familia, toda vez que serían 150 horas más de trabajo y, lamentablemente, a veces no tenemos el presupuesto para pagarles en el momento adecuado sus remuneraciones de las horas complementarias. Ese presupuesto viene cinco o seis meses después. Le hemos exigido a la ministra de Salud un monto adicional para asegurar la presencia de todo el personal en Lambayeque”, comentó.
Explicó que también persiste un temor en la población para hospitalizar a sus familiares graves. Quienes cuentan con los recursos económicos, optan por comprar oxígeno y contratar médicos para que atiendan a sus pacientes en casa. Sin embargo, advirtió que esta práctica no es aconsejable, porque un paciente en esa condición requiere ser monitorizado cada media hora e incluso en los casos más severos cada cinco minutos.
“No es lógico tener a un paciente grave en casa y que el médico lo vea al día siguiente o que el oxígeno se les acabe por la noche. A esos pacientes y sus familiares les ruego que lleguen pronto al hospital. En el Centro de Atención Temporal de La Victoria tenemos cien camas para atención de pacientes leves, estamos usando un promedio de 85. Pueden ir allá”, indicó.
Pruebas
Por otro lado, señaló que – más allá de la disponibilidad de las pruebas – los médicos están capacitados para el diagnóstico de las enfermedades, entre estas el contagio por Covid-19, a través de las preguntas que le hacen a los pacientes sobre sus antecedentes, si han estado cerca de personas sospechosas de ser portadoras del virus, de la medición de la saturación de oxígeno y la solicitud de radiografías de tórax, tomografías, entre otros procedimientos.
“Podemos contar con laboratorios en los hospitales para medir PCR, análisis de gases sanguíneos, con eso podemos hacer el diagnóstico clínico, pero esas pruebas son secundarias, allí están incluidas las moleculares y las rápidas. Estas últimas tienen capacidad de diagnóstico baja, entre 45 % o 50 %. Es decir, en la mitad de las veces la prueba saldrá negativa cuando realmente la persona está infectada”, aseveró.
Echeandía Arellano indicó que el laboratorio de la Gerencia Regional de Salud – GERESA, cuenta con capacidad para procesar 150 muestras por día, lo cual origina una demora en la entrega de resultados.
Médicos
En otro orden de ideas, manifestó no haber estado de acuerdo con que se haya enviado a gran cantidad del personal de salud a realizar trabajo remoto, toda vez que no todos eran mayores de 65 años o padecían de enfermedades que les generasen un sistema inmunológico debilitado. Apuntó que durante la etapa más crítica de la emergencia sanitaria Lambayeque solo tuvo al 30 % de su personal sanitario trabajando de forma presencial, lo cual provocó dificultades en la atención.
Del mismo modo, cuestionó que algunos médicos se nieguen a atender a pacientes covid, pese a que tienen otras patologías.
“La obligación de los médicos es atender a los pacientes, sean o no portadores del Covid-19. Si la paciente viene con una hemorragia ginecológica, se le tendrá que poner suero, sangre, habrá que operar. Los médicos hemos hecho un juramento de atender a cualquier paciente. No nos han dicho que a quienes tienen Covid no los atendamos porque nos vamos a contagiar”, remarcó.
Asimismo, indicó que La GERESA y sus unidades ejecutoras están abastecidas con Equipos de Protección Personal – EPP, ya que hace poco se ha comprado un lote de cinco millones de estos.
Presupuesto
Consultado sobre la ejecución presupuestal de la GERESA, que actualmente alcanza el 77.2 %, aseguró que antes de fin de año se llegará al 99 %, pues la meta es no devolver prácticamente nada de los recursos al tesoro público. Del mismo modo, indicó que los 12 millones de soles que recibieron por parte del Sistema Integral de Salud – SIS, fueron invertidos íntegramente en compras de insumos, equipos básicos, arreglo de ambulancias, entre otros.
Además, resaltó que se han realizado modificaciones presupuestales para aumentar el monto destinado a la estrategia contra el Covid-19 y que se viene gestionando el pago de los bonos Covid a los trabajadores, al igual que sueldos atrasados y montos por concepto de deuda social.
“La forma que tiene el Ministerio de Economía para medir la ejecución presupuestal es a través del devengado, es decir, cuando se hace efectivo el pago, y para ello uno tiene que recibir el producto y probarlo, allí recién devengas. Confío en el personal de la GERESA, que trabaja incluso hasta la medianoche para que se ejecute el presupuesto, pero también depende de que los proveedores cumplan con los plazos de entrega”, manifestó.
En tanto, indicó que se han contratado a 70 enfermeras para asegurar las inmunizaciones de los niños menores de cinco años y la población vulnerable. Para ello han agilizado las vacunaciones, a fin de cerrar la brecha de 30 mil niños que se había generado durante los meses de confinamiento.
Finalmente, aseguró que la huelga de los trabajadores del sector salud no traen perjuicio alguno a la atención de los pacientes, pues estas manifestaciones se están desarrollando en las horas libres del personal.
“Estamos en una etapa de la pandemia en que los casos positivos disminuyen cada día, pero todavía sigue muriendo gente. Hay cuatro o cinco pacientes que fallecen diariamente, cuando el promedio nacional de letalidad es 3.5. No tenemos indicadores de que vaya a haber una segunda ola, pero el virus no ha desaparecido. Se está permitiendo que los niños y jóvenes asistan libremente a los supermercados. Si ellos contraen el virus, probablemente sean asintomáticos, pero cuando regresen a sus casas van a contagiar a sus familiares mayores, que sí van a desarrollar un cuadro grave de la enfermedad, ese es nuestro temor”, precisó.
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