El Proyecto Olmos ha logrado en cinco años lo que Chavimochic en 30. Actualmente, la irrigación de la poligonal con aguas trasvasadas del río Huancabamba a la vertiente del Pacífico ha permitido que 22 mil nuevas hectáreas se pongan en producción con el cultivo de palta, uvas, arándanos, espárragos, caña de azúcar y otros productos de exportación.
“Este es un proyecto trascendental para la región Lambayeque, una de las inversiones más grandes que se han realizado en los últimos años. Desde la concepción del proyecto y la firma del contrato del trasvase, en el 2004 a la fecha, han pasado muchos años para que finalmente podamos ver los logros. En el 2014 logramos la conclusión de las obras de irrigación y a la fecha hemos cumplido cinco años de haber comenzado la entrega del agua al proyecto. Los resultados son realmente magníficos: 22 mil hectáreas sembradas en una serie de cultivos que incluyen caña de azúcar, palta, arándanos, uva, uva de mesa y otros cultivos que han generado 12 mil puestos de trabajo. El 70 % de los trabajadores es de Olmos y zonas cercanas”, manifiesta Alfonso Pinillos Moncloa, director de Inversiones de H2Olmos.
A los 12 mil empleos directos se suman otros 20 mil puestos de trabajo indirectos, labores que son complementarias en un proyecto agroindustrial de tanta importancia como Olmos.
“Haber logrado solo en cinco años las 22 mil hectáreas es un reto que ninguna otra organización en el Perú ha podido alcanzar y eso es gracias al modelo innovador que hemos visto en Olmos: un modelo autosostenible, que realizó una subasta de tierras en el 2012 por 38 mil hectáreas; una tarifa de agua de siete centavos de dólar y un mecanismo en donde los usuarios están obligados a pagar el 100 % del agua. Esto ha hecho que la inversión en Olmos se realice de una manera acelerada, con resultados muy saludables y muy buenos para la región”, destaca el representante de la concesionaria.
Se estima que cuando el proyecto alcance la fase de maduración se habrá generado 40 mil empleos directos y 120 mil indirectos.
A la fecha, la inversión de las empresas asentadas en el Valle Nuevo alcanza los 700 millones de dólares en el desarrollo de sus actividades agroindustriales. Solo, desde Olmos, se exportan volúmenes valorizados aproximadamente en 600 millones de dólares.
Pinillos Moncloa refiere que las coordinaciones con el Proyecto Especial Olmos Tinajones – PEOT, responsable de la supervisión del sistema junto a una empresa particular especializada en obras de estas características, ha permitido que las actividades se desarrollen con normalidad hasta el momento.
“La relación se basa en el contrato en el que se especifican los diferentes mecanismos de control y supervisión de la operación y mantenimiento de las obras y en ese marco consideramos que es la adecuada actualmente”, indica.
PAGOS AL ESTADO
Otro de los aspectos que destaca el Director de Inversiones de H2Olmos es que las empresas ubicadas en el Valle Nuevo no solo realizan pagos a la Autoridad Nacional del Agua – ANA, por el uso del recurso hídrico superficial, los que representan la asignación de aproximadamente 120 mil soles mensuales, sino también cumplen con los pagos de las cuotas establecidas por la Autoridad Local de Agua – ALA, por el uso del acuífero de Olmos debido a la perforación de pozos.
“Adicionalmente a los impuestos generales que paga el proyecto, que puede ser impuesto a la renta, IGV, al municipio por el impuesto predial, que se paga de manera anual, hay otros impuestos, tarifas y retribuciones que se pagan a la ANA. A la tarifa que se paga a la concesionaria se suma una retribución económica que se paga de manera mensual por el agua superficial y adicionalmente hay una tarifa por el uso del agua del acuífero, dinero que va al Estado. Es decir, hay todo un sistema integral que genera beneficios para el proyecto y para las zonas de influencia”, menciona.
TRABAJOS PREVENTIVOS
Con la correncia de El Niño Costero 2017 parte de la infraestructura del sistema de irrigación del Proyecto Olmos se vio afectada, principalmente en la bocatoma La Juliana, desde donde se capta el agua del trasvase para ser distribuida al Valle Viejo. Sin embargo, como corresponde de acuerdo al contrato la concesionaria asumió la inmediata reparación de la misma, dejándola plenamente operativa.
Actualmente se realizan labores preventivas de cara a lo que será el inicio del período de lluvias y avenidas.
“Sin duda, el Fenómeno El Niño del 2017 fue una buena prueba para el proyecto de irrigación, no solo en el Valle Viejo, sino también en el Valle Nuevo. Vimos que la infraestructura construida había sido diseñada adecuadamente para resistir caudales extraordinarios como pudimos apreciar en el verano del 2017. Si bien sufrimos estos daños, fueron reparados inmediatamente y en algunos casos hemos tenido un reforzamiento adicional previendo que se pueda repetir algún Niño en el futuro, como ocurre cada 15 o 20 años. Para avenidas normales no tenemos ningún problema, la infraestructura está garantizada y sobre todo el suministro de servicios está garantizado por la concesionaria”, manifiesta.
OBRAS COMPLEMENTARIAS
Pinillos Moncloa remarca la necesidad de que el Estado continúe apostando por el Proyecto Olmos, ya no respecto al trasvase y la irrigación, porque las etapas de ambos componentes están concluidas en su primera fase, sino en las obras complementarias para el desarrollo de las actividades productivas y logísticas.
Por ejemplo, es necesaria la construcción de la carretera que una a la poligonal con la Panamericana Norte para permitir el mejor traslado de los productos, que por ser de exportación necesitan un cuidado especial y, lógicamente, poner mayor impulso a la construcción del Terminal Portuario de Lambayeque en Puerto Eten, cuyo uso sería favorable para la industria de agroexportación, pues reduciría los costos logísticos que actualmente pagan las empresas para llevar sus productos hasta Paita.
La distancia entre el Valle Nuevo y Puerto Eten es 70 kilómetros menor a la que existe entre la poligonal y el puerto de Paita.
“Nosotros creemos y lo hemos visto por la experiencia de diferentes proyectos, que un proyecto de la magnitud de Olmos necesita de obras complementarias. Eso es sin duda porque se necesita de apoyo logístico adecuado para que el proyecto sea eficiente y competitivo, a fin de competir con otras zonas y, sobre todo, exportar los productos hacia otros mercados. Dentro de toda la cadena logística se requiere tener un puerto adecuado y vías de comunicación. Esperamos que en algún momento, que sea pronto, puedan haber vías pavimentadas que garanticen no solamente la calidad del transporte de los productos y con ello disminuya las mermas que se pudiesen generar, sino también para mejorar la calidad de transporte del personal que hoy día se acerca a su zona de trabajo diariamente. Tenemos mil 500 vehículos diarios que ingresan a la poligonal, tanto desde Olmos o de la Panamericana Norte. La carretera disminuiría tiempos y daría mayor comodidad para todo el personal”, señala.
Anota que otro aspecto importante para el proyecto es la Nueva Ciudad de Olmos, la que va a facilitar a las personas que hoy en día se desplazan de distancias de dos o tres horas, puedan tener una vivienda de primer nivel con todos los beneficios cerca a sus centros de trabajo.
“Como concesionaria nosotros hemos visto que en estos cinco primeros años se ha dado un crecimiento muy importante de 22 mil hectáreas y en los próximos cinco años creemos que se deben consolidar todas estas áreas y debe haber un crecimiento adicional y aumentar la productividad de las diferentes zonas. Nuestro objetivo es garantizar que los usuarios obtengan la mayor eficiencia de sus cultivos y lograr la entrega del recurso hídrico con eficacia”, precisa Pinillos Moncloa.
+ NOTICIAS
Deja tu Comentario