Desde abril del 2017, los vecinos de la Urbanización “Los Mochicas” gestionan ante la Municipalidad Provincial de Chiclayo el cambio de las redes de agua y alcantarillado de esta zona, cuya antigüedad de casi 40 años se ha convertido en una bomba de tiempo ante las lluvias de estación. En noviembre del año pasado la Gerencia de Infraestructura Pública aprobó el expediente de este proyecto por más de 740 mil soles, pero cuando pasó a la Subgerencia de Presupuesto, esta dependencia alegó no tender fondos para asignarlos a la obra.
Las viviendas de la Urbanización “Los Mochicas” fueron construidos en 1981 como parte del programa de la Empresa Nacional de Edificaciones – ENACE. En aquel tiempo, fueron cien vecinos los adjudicatarios de estas viviendas. Tras casi 40 años de haber sido construida, la urbanización ha crecido y hoy alberga a alrededor de 400 familias, las que demandan tuberías de un mayor diámetro en las redes de agua y alcantarillado, pues las originales, de concreto, ya son insuficientes, además de desagües individualizados, pues los que se tienen actualmente son desagües mellizos.
Esta demanda se hizo mucho más evidente durante el Fenómeno El Niño Costero en el verano del 2017, cuando el agua alcanzó una altura de 50 centímetros, ocasionando la obstrucción de los desagües y el aniego de la urbanización.
Alfonso Tello Gamarra, vecino de la zona, cuenta que en aquella oportunidad los moradores tuvieron que hacer una colecta pública para comprar dos motobombas que les ayudasen a eliminar el agua. No obstante, como todos los desagües estaban obstruidos, tuvieron que adquirir también mangas para llevar el agua hacia los buzones matrices de la Avenida Paseo del Deporte.
“Nosotros llamamos a las autoridades, pero nadie nos hizo caso. Ellos saben que esta es una zona completamente baja, considerada como zona de riesgo, pero no tuvimos ningún apoyo de forma inmediata. El agua la tuvimos por espacio de 15 días. Al final fuimos nosotros los que nos vimos afectados económicamente al hacer la compra de estas motobombas, porque no podíamos sostener por tantos días este problema”, manifiesta.
Añade que debido a la construcción de urbanizaciones aledañas como “Santa Lila” y el Centro Poblado Belaúnde, hoy “Los Mochicas” se encuentra rodeada y al ser una zona baja el agua de la lluvia ya no se esparce, sino que se empoza. “Cuando llueve aquí viene a parar toda el agua que baja por la Avenida Paseo del Deporte, de la Vía de Evitamiento y de Ricardo Palma. Al final todas las vertientes confluyen acá”, advierte.
En ese contexto, los vecinos decidieron conformar el Comité de Gestión Pro Obra “Cambio de Redes de Agua y Alcantarillado, Construcción de Pistas y Veredas”, el cual fue reconocido por la Subgerencia de Participación Vecinal de la Municipalidad Provincial de Chiclayo el 11 de abril del 2017, mediante la Credencial N° 022-2017-MPCH/SGPV.
Los miembros de este comité, encabezados por Tello Gamarra, iniciaron así conversaciones con la gestión del entonces alcalde David Cornejo Chinguel para elaborar el expediente técnico de la obra, el cual estuvo a cargo del ingeniero Juan Miguel Delgado Valera y fue aprobado por la Subgerencia de Estudios y Proyectos en octubre del 2018, identificado con el Código de Proyecto N° 2410690.
El 12 de noviembre del 2018, la Gerencia de Infraestructura Pública, al mando de Washington Aliaga Marín, aprobó mediante la Resolución N° 113-2018-MPCH/GIP el Expediente Técnico de Inversión Pública del proyecto “Mejoramiento del Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de la Urbanización Los Mochicas – Distrito de Chiclayo – Provincia de Chiclayo – Departamento de Lambayeque”, cuyo presupuesto ascendía a 745 mil 726.10 soles.
Al respecto, el vicepresidente del comité de obras, Pedro Salazar Rivadeneira, señala que este proyecto iba a contar también con la participación de los vecinos, quienes colaborarían con el cemento para el levantamiento de las veredas.
“En la municipalidad nos dijeron que ellos no nos iban a poner todo, que los vecinos tenían también que colaborar para este proyecto y para nosotros estuvo perfecto. Solo estábamos a la espera de que nos digan cuánto de cemento iban a necesitar para las veredas y nosotros lo comprábamos”, asegura.
Sin embargo, cuatro días después, el 16 de noviembre del 2018, Alfonso Tello Gamarra refiere haberse apersonado a la Subgerencia de Presupuesto de la Municipalidad de Chiclayo, donde se encuentra a la fecha el expediente técnico con Registro N° 468050, oficina en la cual se le informó que ya las partidas estaban agotadas y su ejecución quedaría pendiente para la próxima gestión.
En relación a eso, Salazar Rivadeneira señala que el presupuesto de esta obra provenía de la Reconstrucción con Cambios.
“Cuando nosotros conversamos con el gerente de Infraestructura Pública, Washington Aliaga Marín, él nos dijo que ese dinero ya estaba separado para este proyecto porque era un presupuesto que venía del Gobierno Central a través de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios”, sostiene.
NUEVA GESTIÓN
El 9 de enero de este año, la Asociación de Residentes de la Urbanización “Los Mochicas” y el Comité de Obras enviaron un memorial al alcalde de Chiclayo, Marcos Gasco Arrobas, solicitando “respaldar y priorizar la asignación de presupuesto al proyecto “Rehabilitación de las redes de agua y alcantarillado de pistas y veredas de la Urbanización Los Mochicas - Chiclayo, por ser de urgente necesidad dados los problemas sociales y de salud pública que se derivaron ante las inundaciones y el colapso de las redes de agua y alcantarillado”.
Este memorial fue respondido por el gerente de Infraestructura Pública de la municipalidad, Juan Gonzales Sánchez, el 29 de enero de este año, mediante la Carta N° 006-2019-MPCH/GE, en la cual se señala escuetamente “que se están realizando las gestiones respectivas para la asignación de presupuesto”.
Mientras tanto, las lluvias siguen generando estragos entre los moradores de esta zona. Tello Gamarra refiere que las últimas lluvias de febrero obligaron nuevamente a los vecinos a utilizar sus motobombas para sacar el agua empozada.
“La última vez estuvimos desde las 8:00 de la mañana sacando el agua hasta las 3:00 de la madrugada del siguiente día, pero llega un punto en el que la motobomba ya no puede succionar el agua que queda de los charcos, para eso se necesita una hidrojet, pero como no tenemos ya es el sol quien se encarga de secar los charcos de agua que quedan”, asevera.
Al respecto, Salazar Rivadeneira señala que incluso el alcalde Marcos Gasco estuvo presente durante las lluvias de este año, pero solo llegó “para tomarse fotos en la calle Progreso”, sin ofrecer algún tipo de ayuda.
Sumado a eso, manifiesta que con esta nueva gestión han empezado a tener problemas con el servicio de recojo de la basura, cuyos camiones recolectores vienen aproximadamente cada cuatro días, lo cual ha generado que en distintos puntos de la zona se acumulen montículos de residuos.
“Encima que tenemos los desagües atorados y de nuestro propio peculio debemos que contratar personal para desatorarlos, ahora el camión de basura no pasa por esta zona”, remata.
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