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ASCENSO Y CAÍDA: DAVID CORNEJO: ÍDOLO CON PIES DE BARRO

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1092

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La población fue advertida antes de las elecciones municipales del 2014: David Cornejo Chinguel no era el mejor candidato y tampoco garantizaba un gobierno transparente. Sus antecedentes en la vida pública lo pintaban de cuerpo entero. El siguiente es un recuento de los hechos más saltantes en la accidentada trayectoria del ahora detenido alcalde de Chiclayo.

 

En septiembre de 1998 la periodista Vania Távara Palacios, de la Unidad de Investigación de La Industria de Trujillo, reveló aspectos poco conocidos del entonces candidato a la alcaldía de esa ciudad por el partido fujimorista Vamos Vecino, David Cornejo Chinguel. Uno de los hechos más saltantes es el referido a su título profesional.

 

GRADO ANULADO

“Cornejo Chinguel se dice ingeniero industrial. Estudió en la Universidad Nacional de Trujillo (UNT) entre 1973 y 1979. Sus ex compañeros de clase lo recuerdan como integrante de la agrupación izquierdista Patria Roja. Diez años de después de haber dejado sus estudios, en 1989, la Facultad de Ingeniería le expidió el certificado N° 01-85-89 como parte del expediente de graduación. Luego, en 1991, él fue incluido en una investigación que la UNT inició contra 16 personas por haber obtenido irregularmente el grado de bachiller.

 

Tales pesquisas se cerraron el 9 de agosto de 1991, cuando el Consejo Universitario aprobó el informe de la Comisión Investigadora de la Facultad de Ingeniería, presidida por Hugo Requejo Valdivieso. La citada Comisión anuló el grado de Bachiller en Ingeniería Industrial de David Cornejo Chinguel, según consta en actas que se pueden verificar”, publicó Távara Palacios.

 

La anulación se basó en los siguientes considerandos: no había actas de los créditos de los cursos que según el certificado 01-085-89 Cornejo Chinguel había aprobado; no se especifica la calidad de electivo en ningún curso del certificado y había dos cursos obligatorios (según el currículo de 1989) que no constaban en el certificado de graduación.

 

Previamente, Cornejo Chinguel había asegurado que su graduación fue regular y que los dos cursos que no había aprobado no eran obligatorios en su época de estudiante. Pero la comisión investigadora desestimó esos argumentos señalando que por haber dejado de estudiar durante más de tres años consecutivos él no era alumno de la UNT y no tenía derecho a reanudar sus estudios. Peor aún, tampoco podía ser considerado como ex alumno porque no había aprobado todos los cursos.

 

INGENIERO SIN SERLO

En 1991, el Consejo Nacional del Colegio de Ingenieros del Perú envió desde Lima una carta desautorizando a Cornejo Chinguel a usar el título de ingeniero, porque no está inscrito en la orden.

 

Vania Távara preguntó en su investigación si Cornejo Chinguel, en aquel momento, podía inscribirse en el Colegio de Ingenieros con su bachillerato anulado. Es más, también cuestionó el hecho de que este figurara en el registro de la Cámara de Comercio de La Libertad como Ingeniero Electrónico sin serlo.

 

Al parecer, la práctica de hacerse llamar ingeniero sin serlo le duró muchos años a David Cornejo Chinguel, y es que tras revisar los archivos de la Universidad Nacional de Trujillo, Expresión comprobó que este recién obtuvo el título como ingeniero industrial el 27 de noviembre del 2009, es decir, 35 años después de haber concluido su período formativo en dicha casa superior de estudios.

 

Cornejo Chinguel accedió a la titulación presentando información de trabajo profesional. Logrado el título, recién el 1 de agosto del 2011 el fundador del Consorcio Educativo “Juan Mejía Baca”, oficializó su incorporación al Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Departamental de La Libertad, con el registro de colegiatura N° 128421, siendo asignado al Capítulo de Ingeniería Industrial, Económica y Administrativa. Durante más de 30 años se hizo llamar ingeniero cuando no lo era.

 

CANDIDATO FUJIMORISTA

“Yo le voy a ganar a Murgia porque tenemos un cuadro de regidores extraordinario, con mucha capacidad de trabajo por Trujillo”, dijo en 1998 un joven David Cornejo Chinguel la noche en que fue proclamado como candidato a la alcaldía provincial de la “Ciudad de la Eterna Primavera” por el movimiento fujimorista Vamos Vecino.

 

Las elecciones municipales de 1998 se celebraron el 11 de octubre y las ganó José Murgia, del Partido Aprista Peruano, con un aplastante 55.27 % de votos sobre el 20.40 % que obtuvo Cornejo Chinguel, apoyado por el aparato de gobierno.

 

Lo particular de su participación como candidato a la alcaldía de Trujillo en dichas elecciones es que David Cornejo no ejerció el voto, debido a que sencillamente su ubicación como elector no correspondía a La Libertad.

 

Cornejo Chinguel indicó a los medios de comunicación ese día que había cumplido con sufragar en la mesa de votación N° 089305, que se instaló en la Escuela Municipal, empero dicha mesa se instaló en el Colegio Santa Rosa y en los padrones de electores no aparecía su nombre. Lo más extraño es que el candidato mostró una fotografía en la que aparecía con el dedo pintado con tinta indeleble. ¿Cómo lo hizo? Eso sigue siendo un misterio.

 

ESTAFA Y ABIGEATO

En los archivos de la Corte Superior de Justicia de La Libertad obra la Instrucción N° 44-95, que fue abierta el 28 de marzo de 1995 contra David Cornejo Chinguel y Carlos Azabache Guevara, acusados por falsificación de documentos y estafa en agravio de Entel Perú S.A. (sucursal Trujillo) y Litho Impresores S.A. de José Navarro Grau.

 

“El problema surgió cuando Entel Perú envió a la empresa Impresores Continuos, de Cornejo Chinguel, la Orden de Compra N° 161116, pidiendo cuatro estabilizadores de corriente; luego Cornejo adulteró esa orden (señala el expediente), consignando un pedido de papel a nombre de Entel y la faxeó a Litho Impresores (donde trabajó un tiempo). Esta última empresa remitió el pedido a Entel, pero no llegó a su destino. La estafa se demostró cuando Entel Perú se negó a pagar el pedido que no había solicitado ni recibido”, relata la Unidad de Investigación de La Industria de Trujillo.

 

Durante el proceso penal Cornejo Chinguel negó los cargos, pero en la confrontación con testigos y las pericias grafotécnicas determinaron que él sí había adulterado la orden de compra. En 1996 fue hallado responsable del delito por el Juzgado Penal de Trujillo.

 

Entre lo investigado por la periodista trujillana figura también la denuncia por robo de burros en la que estuvo involucrado David Cornejo Chinguel, cuya carne – según se afirmó – era comercializada como si fuera embutidos a base de cerdo.

 

CONEXIÓN CLANDESTINA

En febrero del 2014, Expresión puso al descubierto un hecho condenable que también involucró a David Cornejo Chinguel: la existencia de una conexión clandestina de agua potable para abastecer el local de su universidad.

 

La información se sustentó en el Informe N° 002-2014-EPSEL.SA/GC/SGC/DC/VC/JQF, de fecha 18 de febrero del 2014, suscrito por el verificador catastral Julio Quispe Farro, quien dio cuenta que el 7 de ese mismo mes, al promediar las 9:30 de la mañana, cuando se encontraba realizando sus labores de verificador en la intersección de la avenida Quiñones y la calle Arica, en la Urbanización San Juan, se percató que la maquinaria que realizaba trabajos en la cuadra 17 de la calle Arica rompió una tubería de agua de 2 pulgadas, poniendo de conocimiento de lo sucedido, vía telefónica, a su superior inmediato, arquitecto Carlos Carrasco Castro, Subgerente de Catastro de EPSEL.

 

La indicación de Carrasco Castro fue que el verificador permanezca en el lugar hasta que se corrobore en el sistema la situación real de la conexión, determinándose minutos después que esta no estaba registrada como usuario de la empresa del agua, por lo que se confirmó que era clandestina.

 

“Esta abastecía de agua a la Universidad ‘Juan Mejía Baca’”, reza textualmente el documento, relatando que se procedió, con apoyo de personal del Equipo de Cortes y del Departamento de Conexiones, al levantamiento de dicha conexión.

 

Los operarios de EPSEL corroboraron que la conexión real que debía abastecer de agua potable al local donde funciona la sede principal de la universidad de David Cornejo se encuentra instalada no en la calle Arica, sino en la avenida Quiñones, en el frontis del inmueble, y mantiene el código N° 1.1.2.49.400, la misma que estaba cortada en caja, con medidor retirado, y cuya última facturación databa de enero del 2012.

 

EPSEL confirmó el caso y procedió a denunciar el uso clandestino de la red de agua potable, procedimiento que fue archivado por falta de pruebas, mas no por considerarse a nivel fiscal que no había delito a investigar.

 

POZOS SIN AUTORIZACIÓN

La furibunda respuesta de David Cornejo no se hizo esperar. Primero dijo que la tubería hallada le había sido “sembrada” con el objetivo de perjudicar su postulación a la alcaldía de Chiclayo. Luego que todo era mentira. En su defensa argumentó que su universidad no necesitaba de una conexión clandestina debido a que contaba con pozos tubulares para el abastecimiento directo de agua.

 

Sin embargo, al continuar con la investigación, Expresión probó que el uso del agua del subsuelo que Cornejo Chinguel pregonaba era ilegal.

 

Contestando a una solicitud presentada al amparo de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, el administrador de la Autoridad Local del Agua - ALA Chancay Lambayeque, ingeniero Elser Rodríguez Espinola, confirmó con Carta N° 083-2014, del miércoles 5 de marzo del 2014, que “en los archivos de la Administración Local de Aguas Chancay – Lambayeque no se ha tramitado ningún derecho de uso de agua subterránea a nombre de la Corporación Abaco, Universidad Juan Mejía Baca, David Cornejo Chinguel o Luis Cabrejos Guevara”, este último propietario del edificio donde funciona la empresa educativa del ahora detenido alcalde. ALA Chancay Lambayeque es competente para la autorización de pozos tubulares en Chiclayo distrito.

 

Con su misiva, el ingeniero Rodríguez Espinola confirmó que la Universidad ‘Juan Mejía Baca’ ni el empresario educativo ni el propietario del inmueble de la avenida Quiñones habían solicitado hasta el momento la Regularización de Otorgamiento de Licencia de Uso de Agua Subterránea, por lo que Cornejo Chinguel, al ser quien usufructúa como promotor de la universidad el agua del sub suelo, trasgredía la Ley de Recursos Hídricos vigente desde el 2009, un año antes de que se instalara en el local.

 

AGUA NO TRATADA

Cornejo Chinguel dijo también, a modo de defensa, que el agua extraída del sub suelo era tratada y potabilizada para consumo de los estudiantes y el personal de su universidad. Afirmó que los análisis y certificados de calidad habían sido formulados por los laboratorios de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo. Aquello también era mentira.

 

Expresión corroboró que en el Laboratorio de Aguas y Suelos de la Facultad de Ingeniería Agrícola nunca se habían realizado análisis de agua a solicitud de la Universidad Mejía Baca, David Cornejo Chinguel o Luis Cabrejos Guevara, a cuyo nombre aparece el local universitario. Es más, hubiera sido imposible que se pidan estudios del recurso hídrico en dicho laboratorio porque este solo analiza el agua para uso agrícola.

 

En el Laboratorio de Físico – Química de la Facultad de Ingeniería Química e Industrias Alimentarias, competente para entregar constancias que certifiquen que el agua de los pozos a los que David Cornejo hizo mención tenía niveles adecuados de PH, Dureza, Conductividad, Calcio, Magnesio, Cloruros, Alcalinidad, Nitratos, Sulfatos, Sólidos Totales y Turbiedad, tampoco existía registro de certificación de calidad de agua extendida a nombre de la Universidad ‘Juan Mejía Baca’, David Cornejo Chinguel o Luis Cabrejos Guevara.

 

La misma respuesta se obtuvo en el Laboratorio de la Facultad de Ciencias Biológicas.

 

CORNEJO ALCALDE

Pese a sus antecedentes, David Cornejo fue elegido alcalde de Chiclayo con el 22.195 % de los votos válidos, aupado por Alianza Para el Progreso, el partido fundado por César Acuña Peralta, con quien se amistó con fines electorales tras más de 20 años de aguda rivalidad.

 

Desde el inicio, la administración Cornejo empezó mal. Juró de manera irregular ante el gobernador regional Humberto Acuña Peralta y no ante el primer regidor, como lo exige la norma. Luego regularizó el procedimiento en una sesión privada del concejo provincial.

 

También quiso ser presidente de la Asociación de Municipalidades del Perú – AMPE, sin lograr el objetivo.

 

Nombró como jefa del Centro de Gestión Tributaria de Chiclayo a Rosario Julca Encomendero, quien en entrevista con Expresión pidió respeto a la autonomía institucional y el cese de la intromisión política en el manejo de la entidad. David Cornejo la echó del cargo acusándola de desleal, en tanto mantuvo en el cargo y luego respaldó la continuidad de Henry Chiclayo Vega como funcionario municipal, pese a su irregular rendición de cuentas de cuando se desempeñó como gerente de Imagen Institucional del municipio.

 

Tras idas y vueltas, en mayo del 2016 Cornejo Chinguel renunció a Alianza Para el Progreso y enfiló sus baterías contra sus antiguos aliados. Ese mismo año empezó a tener problemas como autoridad. En agosto, la Contraloría General de la República solicitó al Ministerio de Economía y Finanzas – MEF el congelamiento de las cuentas del municipio al detectar hasta siete hechos irregulares en procesos de adjudicación y adquisiciones para programas sociales. Para salir del impase, el alcalde buscó como aliados a los congresistas Javier Velásquez Quesquén y Héctor Becerril Rodríguez.

 

Se revelaron también hechos irregulares que comprometían a varios funcionarios, entre ellos la hermana de su coordinadora de alcaldía, Susana Culqui Pacaya, lo que desencadenó la denuncia masiva de gerentes y subgerentes, entre ellos el propio gerente general de la comuna y su abogado personal Ruperto Castellanos Custodio.

 

Semanas después Expresión dio cuenta de los sospechosos gastos de la caja chica y las polémicas compras que con recursos de la municipalidad se realizaban a nombre del despacho de alcaldía, motivando la intervención del propio procurador municipal pidiendo una investigación al Ministerio Público. La respuesta de Cornejo fue despedir al procurador.

 

Llegaría el Fenómeno El Niño del verano del 2017 y su negligente manejo de la emergencia; su cerrada oposición a la intervención del OTASS en EPSEL a fin de no perder el manejo del Directorio y, por ende, de la empresa del agua; las sentencias por incumplimiento de la ordenanza municipal que disponía la restructuración administrativa del CGT, los procesos de selección anulados una y otra vez por el OCSE y las deficiencias en la ejecución de obras como las pavimentaciones de las calles Cajamarca, Tumbes y Arequipa.

 

A todo ello se sumó la negativa de cumplir con la Ley Orgánica de Municipalidades al no encargar la alcaldía, durante sus ausencias, al primer regidor; los incumplimientos del convenio del Proyecto Chiclayo Limpio con la cooperación suiza; las deficiencias para garantizar servicios como el de limpieza pública y los adeudos generados con los trabajadores y obreros de la comuna.

 

Así llegó a la madrugada del 29 de noviembre de este año, día en que fue capturado como presunto líder de una organización criminal al interior del municipio. 

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