El decano del Colegio de Ingenieros del Perú - CIP, Jorge Alva Hurtado, habló fuerte y claro sobre los evidentes retrasos del Plan de Reconstrucción en los departamentos afectados por El Niño Costero, a un año y medio de ocurrido el fenómeno climatológico. Remarcó la importancia de avanzar en una política integral de prevención de desastres desde el Estado y también en elevar los estándares de educación superior, lo que implica – aseveró – el cierre de las “universidades bamba”.
El también rector de la Universidad Nacional de Ingeniería – UNI, precisó en su reciente visita a Chiclayo, a propósito de la VI Sesión Ordinaria – Congreso de Decanos de los Consejos Departamentales del CIP, que es necesario afinar los mecanismos de control para la validación de los títulos profesionales de extranjeros, toda vez que se han detectado casos grados académicos falsos.
Durante el encuentro de los decanos y delegados de los consejos departamentales del Colegio de Ingenieros del Perú se discutió la actualización plan estratégico institucional, continuando con la iniciativa de reforma de los estatutos y reglamentos que la orden emprendió hace casi tres años con el inicio de la gestión de Alva Hurtado como decano nacional.
A 18 meses de El Niño Costero, en departamentos como Lambayeque solo se ha ejecutado labores de rehabilitación, pero del grueso de obras definitivas es poco lo que se sabe. Lo mismo sucede en las demás regiones afectadas por el fenómeno. ¿Qué reflexión tiene del proceso de reconstrucción el Colegio de Ingenieros del Perú?
Nos preocupa de sobremanera, porque hay recursos económicos, pero también trabas burocráticas por las leyes y reglamentos. Nos preocupa eso. Sabemos de los esfuerzos, del cambio político que ha habido en los últimos tiempos, pero también nos satisface saber que el gobierno está tomando acciones para acortar esos tiempos que hemos estado en espera de la reconstrucción y la rehabilitación.
En relación a la rehabilitación, es un interés grande del colegio el hecho de poder informar a los ingenieros y a la opinión pública en general cuáles son las acciones que debemos tomar en consideración frente a un desastre natural. Por ese motivo, desde del 5 al 8 de septiembre estaremos realizando el segundo simposio sobre mitigación y gestión de riesgos de desastres, que se realizará en Lima con especialistas de diversas partes del mundo, muy connotados, llegados de Japón, Estados Unidos y países latinoamericanos que han sufrido lo mismo, es decir, el sismo de Haití, el tsunami de Japón, la reconstrucción de Maule, en Chile. Ellos nos darán sus ideas, concepciones y visiones para ver si nosotros las asimilamos y de alguna manera aceleramos la tarea importante de la reconstrucción nacional.
¿Esa es una de las tareas que más le ha faltado al Perú, trabajar planes verdaderamente eficientes ante los desastres?
Yo creo que en todos los aspectos: en prevención, emergencia y reconstrucción, estamos mal. En todos esos aspectos debemos trabajar, porque tenemos ejemplos como el caso de Pisco, que 11 años después del sismo todavía no se termina de reconstruir y el caso de las regiones afectadas por El Niño Costero también es muy importante. Tenemos que reaccionar adecuadamente, creo que hemos dado los pasos, hay un sistema que ahora integra las actividades de los distintos organismos como el INDECI, el CENEPRED y los institutos de investigación. Era muy necesario tenerlos integrados y coordinando entre sí.
También queremos que los colegios profesionales, particularmente el nuestro, puedan coadyuvar a la planificación. Hemos hecho en la zona del norte muchas notas de protesta indicando que los caminos no son los adecuados, pero no nos han hecho caso. Esperemos que las autoridades recapaciten y esta vez sí nos escuchen con mayor fuerza.
Hay proyectos que están paralizados como, por ejemplo, la tercera etapa de Chavimochic y otros más a raíz de los escándalos de corrupción que han generado un clima de duda, incertidumbre y desconfianza frente a las asociaciones público privadas que permiten agilizar la ejecución de obras que el Estado no puede financiar de inmediato. ¿Cuál es la posición del colegio al respecto?
La que voy a decir es más una posición personal que del colegio. Yo creo que el Perú es un país rico, no solamente en recursos naturales, sino también en profesionales. Creo que no se le ha dado el adecuado énfasis al hecho de que las obras las podemos hacer los peruanos. No tenemos que esperar a hacer una APP para ejecutar una obra que nos va salir muy cara y con el interés básicamente de quien financia o hace la obra.
Creo que estamos fallando al no potenciar la ejecución de los trabajos por las mismas empresas peruanas. No debemos esperar a que venga una empresa de afuera a hacer un trabajo que sí podemos hacer. Esa es mi percepción personal, sobre el asunto.
Pero eso también implica mejorar aún más la formación de los profesionales en el país. La SUNEDU ha avanzado en el proceso de licenciamiento de varias universidades, pero hay otras, varias nacionales, que por falta de recursos o de adecuación a lo que dice la Ley 30220 aún no concretan ese objetivo y el plazo se vence a inicios del 2019. ¿Qué hacer frente a ello?
El problema no es de las universidades públicas, porque a la corta o a la larga se van a licenciar. El problema es de esas universidades de segundo nivel, universidades bamba, que en realidad tienen como único fin el usufructo, sacar provecho con una enseñanza que no está de acuerdo a lo que esperamos en el campo de la ingeniería, por ejemplo.
SUNEDU, así como se puso muy exigente con las universidades públicas, tiene que comenzar a cerrar universidades que no están a la altura de la enseñanza. Debe tomar la decisión y cerrarlas, así como se ha hecho en Ecuador y otros países, y redireccionar a los estudiantes a otras universidades ya existentes y licenciadas.
Pero no solamente nos basta con el licenciamiento, tenemos que ir al camino de la acreditación. Los ingenieros tenemos que salir con un nivel que esté por encima del promedio, recibir los cursos adecuados para colaborar y contribuir al desarrollo de nuestra patria.
Lo otro es que los estudios de postgrado que ofrecen las universidades sean también de mejor nivel y exigencia.
Sí, las universidades tenemos que apuntar al postgrado, pero no todas. Solo algunas universidades deben ser de segundo piso; es decir, permitir que los estudiantes procedentes de algunas universidades más modestas puedan potenciar sus conocimientos y capacidades a través de las maestrías y doctorados en los centros más calificados. Ya hay muchas universidades que están logrando la calificación de SUNEDU para otorgar postgrados. Sobre eso debemos caminar.
También creo que es importante que el Estado redireccione las becas tanto de Permanencia, como las 18, a aquellos que sí las necesitan y es mejor que sean estudiantes de universidades públicas.
Por otro lado, quitar los impuestos a las universidades privadas es en detrimento de las universidades públicas, en eso debo ser muy claro.
Un asunto que es de interés de la orden profesional es la convalidación de los títulos de extranjeros. Se han denunciado casos de falsificación de grados académicos en algunos departamentos y frente a ello el Colegio de Ingenieros del Perú ha empezado a tomar acciones. ¿Ya han coordinado con SUNEDU sobre el particular?
Con SUNEDU hemos trabajado un caso último presentado en Abancay. Esta falta de calidad respecto a las revalidaciones no es de SUNEDU, viene de antes, desde la Asamblea Nacional de Rectores – ANR, que creó muy malos precedentes.
Recuerdo que había estudiantes que hacían cursos de enfermería de tres años en países europeos y la ANR les daba el sello validándolos como enfermeros o médicos. Eso tergiversó la función del Estado para supervisar la calidad de la gente que está sacando títulos profesionales.
Eso ya lo ha entendido SUNEDU, está haciendo una reingeniería de la evaluación de los títulos y debe tener mano dura, mano fuerte, como lo ha declarado el superintendente, para cerrar las universidades que no garantizan calidad académica.
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