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CARLOS BURGOS ZANJA EL TEMA: “NO SERÉ CANDIDATO EN LAS ELECCIONES DE OCTUBRE”

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1051

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Decano del Colegio de Ingenieros en Lambayeque señala que los líderes de las organizaciones políticas deberían apostar por una candidatura de consenso para la Municipalidad Provincial de Chiclayo.

 

Firme, el decano del Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Departamental de Lambayeque, Carlos Burgos Montenegro, manifiesta que no será candidato en las próximas elecciones regionales y municipales, poniendo con ello fin a las especulaciones en las últimas semanas se han hecho sobre su posible participación en la contienda, respondiendo además a las autoridades que buscan minimizar los cuestionamientos de la orden que representa justamente valiéndose de ese argumento.

 

Burgos Montenegro señala que su objetivo, por ahora, es cumplir con su período como decano de la orden profesional y honrar el compromiso que asumió al jurar en el cargo, cuando aseguró que no dedicaría su atención en una pretensión política mientras se mantenga como representante de los ingenieros del departamento.

 

Se conoció del interés de Alianza Para el Progreso – APP, de invitarlo como candidato para las próximas elecciones, ya sea acompañando a Agustín Lozano Saavedra como aspirante a vicegobernador regional o como postulante a la alcaldía de Chiclayo. ¿Hubo un acercamiento formal con la agrupación?

A Agustín Lozano me une una amistad; es más, es miembro hábil del Colegio de Ingenieros, perteneciente al Capítulo de Ingeniería Agrícola, y de manera constante pide apoyo a la orden. Está avizorando una región de progreso y desarrollo, y es por eso que se está apoyando en su institución, al margen de la amistad que nos une.

Él me ha invitado a acompañarlo como candidato, pero coherentemente a lo que he venido sosteniendo tengo que terminar mi gestión en el Colegio de Ingenieros y después de eso, desde cualquier orilla, cualquier tribuna, como ciudadano de a pie, si me convocan, estaré presto a apoyar. Lo reitero con claridad: no seré candidato en las elecciones de octubre.

 

¿La invitación de Agustín Lozano fue a título personal o representaba un deseo formal de Alianza Para el Progreso?

Fue a título personal. Como se sabe, Agustín Lozano en algún momento tuvo discrepancias con Alianza Para el Progreso y la intención de formar su propio movimiento, pero que por razones de tiempo no pudo concretar.

 

¿Con eso descarta cualquier posibilidad de postulación en las elecciones de este año o es que todavía cabe la posibilidad de que algún partido pueda convencerlo de aquí a mayo, que deben definirse las candidaturas en el nivel interno?

La verdad no sé qué tendría que pasar. Yo hablo con el corazón dolido porque nuestras autoridades no han estado a la altura de lo que Chiclayo y la región demandan. Es importante el concurso de todos los ciudadanos, de quienes de alguna u otra manera pueden aportar con sus proyectos, sugerencias y experiencia para que el cambio se dé.

 

¿Qué aspectos deberían priorizar los aspirantes al sillón municipal de Chiclayo, que es el que atraviesa por una situación administrativa y de gobierno crítica?

Cuando nosotros postulamos hicimos la evaluación correspondiente para ver de qué manera atacar los distintos frentes de la problemática integral que tiene la municipalidad de Chiclayo y una de las propuestas era aplicar la reingeniería del recurso humano. El personal municipal debe estar presto a colaborar en ello.

La municipalidad está sobrecargada, tiene en promedio cuatro mil trabajadores y es necesario volver al recurso humano verdaderamente útil.

 

¿Siente usted que los cuatro años de la gestión del alcalde David Cornejo Chinguel son tiempo perdido para la provincia?

Totalmente; lo he dicho, lo ratifico y lo seguiré diciendo. En su afán y desesperación de mostrar algo ha empezado a botar el dinero en este tramo que le resta a su gobierno.

 

¿Lo dice por las obras de rehabilitación?

Es penoso. El nivel de rodadura del pavimento casi está al nivel de las veredas en las calles que ya ha intervenido la municipalidad con las obras de rehabilitación y de eso no solo es responsable el señor Cornejo, sino también los exalcaldes. Los 15 ó 18 centímetros que deben diferenciar a la calzada de las aceras se han ido perdiendo en el tiempo.

Otro ejemplo de la pésima calidad técnica con la que se ejecutan los trabajos es la Avenida Fitzcarrald, que ya tiene hasta cuatro presupuestos tirados al agua. Nosotros como Colegio de Ingenieros hemos señalado que esa obra debió paralizarse por las serias deficiencias de carácter técnico, una de ellas es que los desagües están embalsados. Hemos visualizados, como muestra, que en cuatro buzones hay filtraciones y el problema del alcantarillado es latente. Además, no se le está dotando del drenaje pluvial longitudinal, necesario para aliviar las filtraciones por estar al lado de la acequia Yortuque.

Si no se superan estos errores, esa infraestructura vial va a colapsar en el mediano plazo.

 

¿Considera que los problemas de la ciudad obedecen a una corresponsabilidad entre autoridades y ciudadanos?

Una prebenda, una dádiva, un plato de lentejas no le van a cambiar la vida a la población. Los medios de comunicación juegan un papel muy importante en esto, porque hay necesidad de nutrir a los ciudadanos de información sobre lo que son y hacen los que aspiran a ser gobernantes.

Muchos candidatos creen que el dinero soluciona sus debilidades como líderes y solo se preocupan en invertir en las campañas y no hablamos de mil o diez mil soles, sino de millones. Ese es un gran problema, que el medio para ser autoridad se sustenta solo en el dinero.

 

Usted lo sabe como excandidato a la alcaldía provincial. ¿Cuánto cuesta una campaña en Chiclayo?

Nosotros gastamos en la campaña 300 mil soles, monto que se reunió con el aporte de diferentes vecinos, empresarios y de los propios candidatos de la lista. Pero esa cantidad no fue nada, ni la décima parte de lo que otros candidatos gastaron.

Como anécdota puedo decir que nosotros fuimos con 16 mil soles a América Televisión para poner propaganda y nos dimos con la sorpresa que otros partidos habían puesto entre 800 mil y un millón de soles solo en ese canal.

 

¿Cuánto cuesta entonces una campaña política en Chiclayo?

Para la municipal, por lo menos, unos dos o tres millones de soles. Para la región fácilmente cinco millones de soles.

 

Y la gran pregunta es cómo recupera después esa plata.

Exactamente; ahí viene la interrogante, que además es una gran preocupación. Por eso nuestro compromiso es trabajar desde la sociedad civil, como cualquier ciudadano, para ayudar a fiscalizar y a exigir que el gobierno de la ciudad sea transparente y eficiente.

 

¿Cree que es posible armar una lista de consenso para el municipio de la provincia de Chiclayo?

En la elección pasada, y ahí está el prefecto Rafael Aita Campodónico de testigo, participé de una reunión a la que acudimos varios representantes de organizaciones políticas y yo me quité la camiseta de candidato. Dije que quien salga elegido de esa reunión debía recibir nuestro apoyo para que se cambie la situación de la ciudad y la región. Sin embargo, no hubo consenso. Nunca faltan las mezquindades.

Apuesto que si esto se da, si se logra una candidatura de consenso, la población va a entender y a apoyar. Hace falta la voluntad de los líderes políticos de declinar a sus justas intenciones para apoyar a quien pueda hacer un buen gobierno para Chiclayo. La ciudad, como está, no va a ningún lado.

 

¿Esa es la solución para los problemas municipales?

Creo que sí y estoy dispuesto a apoyar. Solo una iniciativa de esa naturaleza podría hacerme cambiar de opinión. Que me llamen, no hay problema.

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