Debido a discrepancias e incompatibilidades administrativas de función, así como por la presunta protección a cuestionados funcionarios para quienes el Ministerio Público viene pidiendo prisión preventiva y cárcel por haberse –supuestamente-apropiado de dineros del Estado, el gerente general de la Municipalidad Distrital de José Leonardo Ortiz, Walter Torres Vera, renunció al cargo de manera irrevocable.
Junto a él también renunciaron el gerente de Administración y Finanzas, Juan Suyón Escurra; el gerente de Asesoría Jurídica Santos Bances Llontop; el subgerente de Tesorería, Alfredo Chunga Sandoval, y el Coordinador del Plan de Incentivos, Arturo Carrera Sánchez.
El lunes por la tarde la noticia corrió como reguero de pólvora en la comuna, debido a que en los últimos siete meses la calma y la paz laboral reinaba en la casa edil e incluso los representantes de los trabajadores de ambos sindicatos – obreros y empleados- mantenían estrecha conversación y coordinación con la gerencia general, con el único objetivo de sacar a adelante al distrito con obras de desarrollo y mantener al día en sus pagos a los trabajadores.
SALIDA ANUNCIADA
Después de casi siete meses, la inestabilidad administrativa volvió a la municipalidad del distrito, luego que el gerente general de la comuna, Walter Torres Vera, y cuatro de sus principales funcionarios renunciaran de manera irrevocable al cargo, ante presuntas incompatibilidades con el alcalde Epifanio Cubas Coronado.
Aunque abiertamente no se dijo, una de las razones que habría forzado la renuncia de los funcionarios de manera masiva, sería que la autoridad edil persiste en mantener en los cargos a dos funcionarios, los que gozan de su entera confianza, a pesar que uno de ellos se encuentra inhabilitado para ejercer la función pública hasta el año 2020 al haber sido encontrado responsable de haber causado perjuicio económico administrativo a la municipalidad de Cochabamba, en Cajamarca, cuando se desempeñó como subgerente de Logística.
Rald de la Piedra Arévalo, quien tampoco reúne el perfil profesional para ejercer el cargo de subgerente de Logística e incluso ostenta el grado académico de bachiller en biología, extrañamente no es cuestionado por el responsable de Recursos Humanos, Yuri Leonardo Castillo Castañeda.
Para esta persona, que es noticia conocida, la Fiscalía Anticorrupción de Lambayeque, a cargo de Magaly Quiroz, ha solicitado al juzgado de turno 18 meses de prisión preventiva en el penal de Picsi por haberse presuntamente apropiado, junto a otros ex funcionarios de la Municipalidad Provincial de Lambayeque, de más de un millón de soles.
Otro de los motivos sería que el subgerente de Recursos Humanos, Yuri Leonardo Castillo Castañeda, afronta dos procesos penales tanto en etapa de juicio oral y otro en investigación preparatoria por los delitos de abuso de autoridad y peculado en agravio de la Municipalidad Provincial de Cajamarca.
Llama la atención que a pesar que el área de Asesoría Legal, el Procurador Municipal, así como los regidores de oposición han opinado y pedido la separación de la gestión municipal de Rald de la Piedra Arévalo y Yuri Castillo Castañeda, el burgomaestre los mantenga en el cargo e incluso les habría otorgado mayores responsabilidades, a pesar de estar cuestionados y no reunir el perfil profesional, en la conformación de comités de selección para la licitación de obras a ejecutarse en los próximos días.
Ante las discrepancias con el titular de la municipalidad de José Leonardo Ortiz, la tarde del lunes el gerente edil optó por dejar el cargo, previa comunicación verbal al alcalde Epifanio Cubas Coronado, con el objetivo que tome acciones y medidas a fin de evitar una inestabilidad administrativa y que los trabajadores, tanto obreros como empleados, se vean afectados.
En conferencia de prensa realizada el último martes, el gerente municipal renunciante, acompañado de su equipo técnico dejó en claro que su alejamiento de la casa edil se debía también a motivos estrictamente personales y profesionales, en salvaguarda de su nombre y su carrera de abogado.
OÍDOS SORDOS
Torres Vera descartó que la decisión tomada sea irresponsable y de carácter desestabilizador; pues, durante en marzo pasado se reunió con el alcalde Epifanio Cubas Coronado y le hizo ver algunas cosas que estaban ocurriendo en la comuna y de acciones negativas de algunos funcionarios para con los intereses del Estado, y que iban a perjudicar a la gestión, así como la paz laboral que desde setiembre del año pasado se había logrado.
Asimismo, desde el punto de vista legal le hizo ver la toma de acciones y medidas disciplinarias contra personal laboral de la comuna, en las cuales se viene haciendo abuso del derecho por desconocimiento o por hacer daño, y hasta existiría una mala interpretación de la Ley, lo cual sería peligroso para la administración pública, porque a la larga le va a ocasionar problemas legales y económicos a la comuna.
Asimismo, dejó entrever que ante la indiferencia del alcalde Epifanio Cubas y el peligro legal que cierne sobre la municipalidad, debido a la falta de una toma de decisión satisfactoria, a la autoridad municipal se le hizo saber – hace 15 días- que vaya buscando un nuevo gerente municipal porque había decidido dar un paso al costado ante la inseguridad jurídica que se vive al interior de la comuna y ante la presencia de personas con problemas con la justicia por haber presuntamente causado daño económico al Estado.
TRABAJO DEDICADO
Torres Vera hizo un balance de sus siete meses al frente de la gerencia general de la comuna leonardina, destacando el primer lugar haber logrado conciliar con los trabajados y apostar por la paz laboral, la cual se encontraba resquebrajada cuando él asumió funciones.
Otro de sus logros –señaló- es haber estabilizado el pago de los haberes de los trabajadores, los cuales se encontraban atrasados y no había visos de solución, lo cual generaba incertidumbre, inestabilidad y llevaba a la realización de paros y huelgas de manera frecuente.
“Si bien es cierto no hemos podido estabilizar por completo los pagos de los trabajadores, logramos estabilizarnos en un 90 por ciento. En la actualidad se les debe los meses de febrero y marzo, los que ya estaban programados para hacerse efectivos. El problema es que en la comuna leonardina los trabajadores ganan 16 sueldos al año y la recaudación es baja, más aún ahora que estamos sufriendo las secuelas de El Niño Costero, razón por la que la gente administrada no está cumpliendo con el pago de impuestos y árbitros municipales”, detalló.
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