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EXIGEN CUMPLIMIENTO DE LA LEY: TRABAJADORAS DEL HOGAR TIENEN LIMITACIONES PARA SINDICALIZARSE

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1004

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Las trabajadoras del hogar exigen desde hace más de cinco años que el Estado Peruano ratifique el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo – OIT, pero además que en el país se dé fiel cumplimiento a lo establecido por la Ley N° 27986, que desde el 2003 les reconoce una serie de derechos laborales, sociales y previsionales que son de desconocimiento general.

 

En el 2003, durante el gobierno de Alejandro Toledo Manrique, se promulgó la Ley N° 27986, Ley de los Trabajadores del Hogar, la misma que define a estos como “los trabajadores que efectúan labores de aseso, cocina, lavado, asistencia, cuidado de niños y demás propias de las conservación de una residencia o casa habitación y del desenvolvimiento de la vida de un hogar, que no importen lucro o negocio para el empleador o sus familiares”.

 

El Artículo 3 de la norma, señala que los contratos de prestación de servicios se pueden celebrar de manera verbal o escrita.

 

A decir de María Nayra García, secretaria general del Sindicato de Trabajadoras del Hogar de Lambayeque, esta es una de las principales debilidades de la ley, debido a que al no ser exigible la suscripción de un contrato escrito los empleadores incumplen los beneficios a los que tienen derecho los trabajadores.

 

DERECHOS

Según la ley vigente  y las disposiciones dadas por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, los trabajadores del hogar deben percibir como pago mensual – mínimo – lo equivalente a la Remuneración Mínima Vital, es decir 850 soles de acuerdo al último incremento. Este pago puede ser mensual, quincenal o semanal fraccionado.

 

Además, el empleador está obligado de proporcionar alimentación y/o alojamiento al trabajador del hogar, adecuado a su nivel socio-económico. “Tales conceptos no serán considerados como parte de la remuneración”, señala el Artículo 5 de la ley.

 

Asimismo, la ley reconoce a favor de los trabajadores la compensación por tiempo de servicios equivalente a 15 días de remuneración por cada año de servicio.

 

Se reconoce el derecho al descanso semanal de 24 horas, a 15 días de vacaciones y al pago de gratificaciones por Fiestas Patrias y Navidad. El monto de las gratificaciones debe ser equivalente al 50 % de las remuneraciones mensuales y pagadas con 15 días de anticipación.

En caso la modalidad de contrato sea “cama adentro”, el empleador está obligado a proporcionar el derecho a la educación del trabajador.

 

También, debe ofrecerse al trabajador seguridad social y afiliación al sistema previsional, sea público o privado.

 

EL CONVENIO 189

En su centésima reunión celebrada en junio del 2011, la Organización Internacional del Trabajo – OIT, con sede en Ginebra, adoptó el Convenio Sobre las Trabajadoras y Trabajadores Domésticos, reconociendo la contribución que estos hacen a la economía mundial, que incluye el aumento de las posibilidades de empleo remunerado para las trabajadoras y trabajadores con responsabilidades familiares, el incremento de la capacidad de cuidado de las personas de edad avanzada, los niños y las personas con discapacidad, y “un aporte sustancial a las transferencias de ingreso en cada país y entre países”.

 

La declaración de la OIT se dio considerando que el trabajo doméstico sigue siendo infravalorado e invisible y que los realizan principalmente las mujeres y las niñas, “muchas de las cuales son migrantes o forman parte de comunidades desfavorecidas, y son particularmente vulnerables a la discriminación con respecto a las condiciones de empleo y de trabajo, así como a otros abusos de los derechos humanos”.

 

El Artículo 3 del Convenio de la OIT, señala que los países miembros, entre ellos el Perú, “deben adoptar medidas para asegurar la promoción y la protección efectivas de los derechos humanos de todos los trabajadores domésticos”.

 

Por esta consideración, los estados quedan obligados a respetar y promover la libertad de asociación y libertad sindicar, así como el derecho efectivo a la negociación colectiva; a la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio.

 

Existe el mandado de abolición efectiva del trabajo infantil y de la eliminación en materia de empleo y ocupación.

 

El convenio recoge además los derechos al descanso, a la educación, a las vacaciones pagadas, a la seguridad y previsionalidad.

 

DEMANDAS

“Nosotros pedimos la ratificación por parte del Estado Peruano del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo – OIT, y que se dé cumplimiento a la Ley N° 27986, para que de esta manera los empleadores que cumplan, si son personas que conocen quizá las leyes de los trabajadores del hogar, lo que la legislación ha normado a nuestro favor. Lamentablemente el nivel de incumplimiento es muy alto y esa invisibilidad que tienen nuestros derechos deben acabar con el rol fiscalizador del Estado”, menciona Nayra Garcia.

 

A nivel nacional existen diez sindicatos de trabajadores del hogar. Estos tienen presencia en Chiclayo, Lima, Piura, Tumbes, Tarapoto, Ica y  el Callao. En el caso de Lambayeque solo hay 160 trabajadoras afiliadas, número que explica las limitaciones que aún tienen los servidores domésticos para asociarse y  de este modo defender sus derechos frente a sus empleadores.

“Sabemos que 160 integrantes del sindicato no refleja una muestra cercana al número de trabajadores del hogar que hay en Lambayeque, y es que el principal problema que tenemos como trabajadores es la resistencia de quienes nos emplean para que podamos ejercer nuestro derecho a la sindicalización de manera libre”, señala.

 

Comentan que las trabajadoras del hogar tienen miedo de que el empleador las despida o las maltraten, porque argumentan que no tienen para pagarles lo que legalmente les corresponde.

 

“Nosotras reclamamos las 8 horas laborales, como cualquier otro trabajador, igual el pago de una remuneración mínima, como está señalada en la Ley. En el gobierno de Toledo nos reconoció estos derechos y desde entonces, los demás gobiernos han pasado y no han exigido su cumplimiento. Tampoco han ratificado el Convenio 189 de la OIT”, exige la dirigente.  

 

Menciona que es tal el nivel de incumplimiento que los trabajadores domésticos a veces cumplen sus labores en condiciones de vulnerabilidad, sin tener acceso a la salud o a la vida digna.

“Tenemos una ley que no se está cumpliendo. Nos reconoce el derecho a la seguridad social, así como a la gratificación por Fiestas Patrias y  Navidad, el descanso por el 1 de enero y a 15 días de vacaciones. Además el dominical y los días feriados que no debemos trabajar. El gobierno debe escuchar nuestro reclamos, por eso es que buscamos seguir organizándonos para exigir que se nos reconozca”, precisa.

 

CONDICIONES ACTUALES

En Lambayeque como en muchas otras regiones del país, los trabajadores de hogar perciben entre 300 y 400 soles al mes, debiendo prestar sus servicios por más de 8 horas diarias.

 

“No se está cumpliendo con el pago, nos quieren pagar entre 300 y 400 soles mensuales por trabajar todo el día y durante toda la semana, debiendo realizar todas las labores domésticas. Si es cama afuera quieren que se trabaje 12 horas diarias, por menos de 400 soles y no es justo ni digno. Nosotras debemos ganar como mínimo 850 soles como es la Remuneración Mínima Vital – RMV”, asevera.

 

Sin embargo, reconoce que existen algunas excepciones, en las que los empleadores sí aceptan las condiciones normadas para la contratación de los servicios domésticos. “Sí tenemos casos de empleadores que cumplen con lo que dicta la ley, que pagan el sueldo básico y otorgan el seguro, las gratificaciones y descanso correspondientes a algunas compañeras. Son casos muy esporádicos, lógicamente”, manifiesta.

 

Por otro lado, señala que la mayoría de trabajadores domésticos, que en el caso de Lambayeque son principalmente mujeres, son menores de edad, que tienen entre 14 y 15 años de edad.

 

“Hemos ido a los colegios y encontrado casos muy preocupantes, en donde incluso no se les paga, niñas que son engañadas con que se les dará estudios o que son violentadas. Hay también casos de violencia física que lamentablemente no son denunciados. Yo trabajo desde los 8 años de edad y conozco cuáles son los maltratos, cómo se les trata a nuestras compañeras. Muchos creen que con darles una propina para Fiestas Patrias o un panetón para Navidad ya están cumpliendo, eso hace los empleadores”, afirma. 

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