Durante la pandemia, la situación de encierro ha sido una de las causas por las que personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), han presentado dificultades para adaptarse a los cambios en su rutina y esto ha provocado en altos niveles de ansiedad.
Para entender esta situación por la que más de 15 mil peruanos pasan, hay que entender que el trastorno del espectro autista (TEA) no es una enfermedad. Es una afección relacionada con el desarrollo del cerebro que afecta la manera en la que una persona percibe, socializa y comunica con otras personas.
Wilvelder Ponte Paredes, Psicólogo y docente de la Universidad César Vallejo, campus Chimbote, refiere que esto se debe a que las personas, al no entender esta condición o al negarse entenderla; la tratan como un diagnóstico que se puede revertir. “La causa exacta del TEA se desconoce. Lo que sí se puede afirmar, es que no es una enfermedad sino una condición de vida permanente del desarrollo. Se manifiesta en los tres primeros años de edad y es importantísimo que las personas que se encuentren alrededor de una persona que está dentro del espectro autista, le brinde apoyo, comprensión y motivación para que realice actividades de interés”, menciona el especialista.
En ese sentido, Wilvelder Ponte, brinda algunos consejos para ayudar a mejorar la condición de vida de las personas con Trastorno del espectro autista en medio de esta cuarentena.
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Además, ante esta situación de emergencia sanitaria en la que muchas actividades han quedado restringidas, los padres de familia deben tener en cuenta que para identificar conductas en sus hijos se necesita la ayuda de un psicólogo y un neuropediatra.
Sin embargo, señaló que entre los principales signos que presentan las personas con TEA figuran la falta de interés por socializar, no señalan lo que les llama la atención, no responde a su nombre, no tienen contacto visual, tiene rabietas inexplicables, presenta conductas estereotipadas (caminar de puntillas, correr en círculo, entre otros.
Según el especialista, para algunos padres el diagnóstico puede ser un momento difícil de afrontar, pero para muchos otros es un alivio, porque pueden empezar a buscar ayuda profesional. “Los familiares al saber que su menor tiene TEA suelen deprimirse y con ello no ayudan en nada a su hijo, al contrario, es importante detectar cuanto antes las dificultades del neurodesarrollo y aprovechar la gran plasticidad cerebral de los primeros años de vida para intervenir con terapias de atención temprana, y así puedan mejorar su condición de vida”, refirió el especialista y docente de la Universidad César Vallejo.
En el Día Mundial de concienciación sobre el Autismo, depende únicamente de nosotros cambiar las actitudes hacia las personas con autismo y reconocer sus derechos como ciudadanos únicos que, al igual que cualquier persona, tiene sus propios deseos y preferencias.
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