Hace muchos años escribí una nota respecto a la búsqueda del Símbolo de Chiclayo, hasta en dos oportunidades lo hice y está plasmado en las ediciones de Expresión. Hoy, en el marco de los 187 años de creación política de nuestra querida provincia, repito el titular en homenaje al ejemplo de ciudadanos e instituciones, que con su labor representan un claro paradigma para quienes hemos nacido o que por diversas razones son acogidos en la tierra de Naylamp. Usted también podría ser el símbolo de Chiclayo para nuestro próximo aniversario.
Símbolo de nuestra ciudad es Martín Cabrejos Fernández, escritor, docente universitario, hombre culto, excelente esposo, padre y amigo, quien conoce de Chiclayo tanto como lo hizo alguna vez nuestro recordado Nixa.
Símbolo de Chiclayo es Enrique Elías Jiménez, periodista, abogado, poeta y escritor, hombre fiel de sentimientos claros y versos purito de corazón, hombre que anhela ver el distrito de José Leonardo Ortiz ordenado, limpio y seguro.
Símbolo de la ciudad de Chiclayo es la Universidad Santo Toribio de Mogrovejo, casa superior de estudios licenciada, cuya población estudiantil alcanza los siete mil alumnos en 16 carreras profesionales; con premios internacionales y nacionales, dirigida por la doctora Patricia Campos Olazábal, única rectora en el departamento.
Símbolo de Chiclayo es el Centro de Alto Rendimiento – COAR, el que brinda enseñanza de calidad a los estudiantes de educación básica regular de las regiones del norte del país, quienes tienen habilidades sobresalientes. Actualmente es dirigido por la magíster Mery Mocarro Aguilar.
Símbolo de Chiclayo es nuestro obispo de la Diócesis Robert Prevost Martínez, quien en pandemia demostró cómo una sociedad organizada y bajo su liderazgo de autoridad eclesiástica pudo reunir más de un millón de soles para instalar dos plantas de oxígeno medicinal y salvar vidas por la pandemia.
Símbolo de Chiclayo es la Casa Comunal de la Juventud, institución solidaria, casa de todos los chiclayanos sin distingo alguno, que dejó organizadamente nuestro recordado Guillermo Baca y que con honor Guillermo Pérez Sialer conduce de manera responsable, brindando los mejores servicios a la colectividad.
Símbolo de Chiclayo es ACIL, institución integrada por ciudadanos chiclayanos que trabajan por nuestra provincia y sus distritos. En las personas de Carlos Balarezo Mesones, Max Santolaya Silva, Roberto Villanés, Manuel García Peña, Ramón Cornejo Saavedra y tantos otros ciudadanos que estudian la problemática chiclayana y desde sus puntos de vista están permanentemente aportando por su solución.
Símbolo de Chiclayo, es sin duda, la Institución Educativa 10828 ex COSOME, dirigida por el doctor Carlos Chang Jiménez, colegio que promueve el desarrollo humano integral desde los valores cristianos, éticos, formando estudiantes proactivos con capacidad de transformar la sociedad, contribuyendo al desarrollo del país con una perspectiva holística en la búsqueda del bienestar de su entorno social.
Símbolo de Chiclayo es José Dongo Ávalo, empresario dedicado al rubro turístico y gastronómico, que contra viento y marea, solo tomado de la mano de Dios y del recuerdo de su esposa Celeste Alcántara y ahora de sus hijos José Mariano y María Celeste, nos deleita con lo que produce 490, Lumbra y Casa Sipán, los cuales son parte de la historia de Chiclayo.
Símbolo de Chiclayo es ahora la Empresa Agroindustrial Pomalca, que a base de esfuerzo, dedicación se ha convertido en la única azucarera que vence la crisis económica, pandemia, inestabilidad política y económica como lo demuestran sus estadísticas, al mantener paz social y laboral con más de dos mil trabajadores.
Símbolo de la ciudad de Chiclayo es Radio Programas del Perú - RPP, con su producción local bajo la conducción de los periodistas Paola Ly, Ruperto Arroyo, Henry Urpeque, Abraham Ibáñez y Javier Onofre, quienes de manera ética, plural llevan la información a los chiclayanos cada mañana y en cualquier momento del día.
Símbolo de Chiclayo es Manuel Soria Alvarado, quien en pandemia alzó su voz a nivel nacional para que el Ejecutivo preste atención a la población vulnerable por la pandemia y atienda los implementos necesarios para los trabajadores del sector salud y también se mejore la infraestructura sanitaria, personal de salud y vacunas, esto a costa de su propia vida.
Símbolo de Chiclayo es Julio García Peña, empresario que llevó de manera responsable y solidaria apoyo a diversos sectores de Chiclayo en los momentos críticos de la pandemia. Ejemplo de ciudadano, que no está esperando un cargo público o alguna invitación política. Él es un hombre de altos atributos altruistas.
Símbolo de Chiclayo son las artesanas de Monsefú, quienes a pesar de los dos años de pandemia han resistido al COVID-19 y han seguido produciendo los productos regionales con marca de nuestro distrito chiclayano, los que salen a diversos lugares del Perú y el mundo.
Símbolo de Chiclayo son los regidores de la comuna Jony Piana, Percy Espinoza, Orlando Puell, quienes de manera responsable pusieron en alerta a la ciudadanía sobre las malas decisiones municipales de la autoridad edil y en todo momento han defendido los intereses de la ciudad.
Símbolo de Chiclayo es Liz Moreno, actriz, cantautora, artística chiclayana, terca en sus emprendimientos culturales y quien nos hace vivir el teatro en nuestra ciudad.
Símbolo de Chiclayo es Guelly Villanueva Díaz, docente, político, investigador, escritor y autor de diversos libros sobre nuestra ciudad.
Símbolo de Chiclayo son los esposos Henry Macedo Villanueva y Zelmy Rosario Camacho, quienes tienen dos hijos profesionales y constituyen modelo de familia, amigos y vecinos de provincia.
Símbolo de Chiclayo es el periodista Larcery Díaz Suárez, ganador de 14 premios periodísticos a nivel nacional y local. En algunos días más presentará el libro ‘Alma Lambayecana’, trabajo premiado por el Ministerio de Cultura el año pasado, en el marco de nuestro Bicentenario Nacional.
Símbolo de Chiclayo es Ada Lluén Juárez, directora del Archivo Departamental de Lambayeque, institución que guarda la historia de nuestro Chiclayo. Es la profesional idónea y preparada para cautelar el acervo documentario, siempre atenta y cordial con todos los ciudadanos que requieren la búsqueda de documentos en esta institución.
Símbolo de Chiclayo es el Grupo 5, que en pandemia hizo deleitar y unir a las familias confinadas por la Covid 19, quienes miraron por largas horas sus conciertos virtuales. Ellos nos alegraron con temas como “Que levante la mano”, “La Valentina”, “Alimaña” y tantos otros temas.
Símbolo de Chiclayo seguirá siendo la panadería Don Benny, del recordado empresario Benancio Díaz, quien como un buen líder dejó la mejor atención y preparación del más exquisito pan, empanadas y pasteles que se comen en Chiclayo.
Símbolo de Chiclayo es la Universidad Señor de Sipán, con 22 años de fundación y 19 mil 800 alumnos en sus diversas carreras profesionales; con cerca de mil trabajadores, entre docentes y administrativos; casa de estudios que ha asumido el compromiso de construir infraestructura hospitalaria para brindar servicios a la población de escasos recursos económicos y que, además, servirá como centro de prácticas profesionales para sus alumnos de las carreras de salud. Su presidenta Rosa Núñez y Richard Acuña, alto funcionario de la USS, sostienen que estarán reinvirtiendo lo que captan como ingresos no solo para hacer más sólida a la USS, sino para ayudar a la ciudad.
Símbolo de Chiclayo son los hermanos Kamt, Julio y Eugenio, quienes nos deleitan con los mejores anticuchos. Su cordialidad, amistad y amor a la ciudad es destacable.
Símbolo de Chiclayo es Carlos Mendoza Canto, gestor cultural y fundador del único centro cultural privado de la ciudad: Ochócalo.
La exministra de la Producción Rocío Barrios Alvarado llegó a Chiclayo invitada por la Universidad Señor de Sipán – USS, casa de estudios que realizó esta semana su segundo desayuno empresarial para fortalecer la relación entre la academia y los actores económicos del departamento.
Durante su exposición, denominada “Reactivación económica de la región Lambayeque”, Barrios Alvarado mencionó que siendo este un departamento con un millón 197 mil 260 habitantes, de los cuales el 51.5 % son hombres y el 48.5 % mujeres, tiene amplias potencialidades para desarrollar diversas actividades productivas.
Lambayeque cuenta con una Población Económicamente Activa – PEA, de aproximadamente 503 mil personas. Sin embargo, los niveles de pobreza se han incrementado.
“Tenemos 24.7 % de pobreza y un 2.1 % de pobreza extrema, esto básicamente en la provincia de Ferreñafe, que es la que mayor pobreza y pobreza extrema presenta, seguida de Lambayeque y Chiclayo”, detalló.
Dijo que respecto a los indicadores de educación y salud, la situación resulta alarmante, debido a los déficits existentes para asegurar una adecuada prestación de servicios a la ciudadanía.
Explicó que Lambayeque tiene 188 establecimientos de salud, insuficientes para la población que se tiene, a lo que se suma que no todos están debidamente equipados y funcionan con serias limitaciones.
Respecto a educación, refirió que hay dos mil 331 instituciones educativas, mil 351 de las cuales son de inicial y solo 235 de nivel secundaria.
“Lambayeque tiene aproximadamente 20 mil niños menores de un año, de los cuales el 56 % cuenta con un seguro de salud. Sin embargo, los indicadores de anemia son muy altos en esta población. Si bien se ha procurado dar atención a este problema, aún el 77.2 % de menores de un año tiene anemia”, mencionó.
Producción
“Lambayeque es una región que se caracteriza por ser agroexportadora y, efectivamente, su mayor potencial está en la agroindustria. Hay una interesante capacidad productiva a nivel pesquero, pero que todavía aporta muy poco al país en líneas generales, porque tenemos regiones con mayor dinámica en este sector. La capacidad productiva acuícola es muy pequeña y es un sector en el que todavía se puede explorar mucho. En el sector manufactura y turismo se tiene como fortaleza al potencial gastronómico y cultural”, dijo Barrios Alvarado.
Empero, sobre turismo refirió que el potencial si bien es alto e interesante, no es suficiente.
“Cuando hablamos de turismo receptivo, la región que tiene predominancia es el Cusco. ¿Por qué? Porque hay una capacidad hotelera y de servicios buena; porque su aeropuerto da las condiciones para recibir a una importante cantidad de turistas. Mientras no haya infraestructura adecuada que haga a los atractivos turísticos cómodos y seguros, no vamos a avanzar mucho”, acotó.
Sobre los productos agroindustriales, el arroz ocupa el primer lugar con el 27.1 %; seguido del azúcar con 12.4 %; plátano 12.3 %; maíz 9.1 %; uva 6.4 % y otros como el bonito, limón, mango, melaza y cebolla.
“El sector agroindustrial ofrece mucho espacio para crecer”, afirmó.
PBI
En relación al Producto Bruto Interno – PBI, de Lambayeque, Rocío Barrios aseveró que al 2021 el crecimiento fue del 8.4 %.
“Podríamos decir que vamos bien y sí, estamos en un proceso de recuperación, superando incluso las cifras pre pandemia, pero todavía no es suficiente”, acotó.
Respecto a exportaciones, resaltó que aún en la pandemia Lambayeque siguió creciendo de manera considerable, lo que le ha permitido lograr picos históricos en cuanto a producción y ventas.
“En exportación hemos tenido un crecimiento importante que justamente fortalece lo que he señalado respecto a que tenemos mucho potencial para desarrollar. Del 2020 al 2021, el sector exportación ha registrado un crecimiento de más del 28 %, lo cual es importante porque genera mucho más empleo”, precisó.
Entre los principales productos exportados destacan la palta (37.9 %), el arándano (13.1 %), las hortalizas (11.8 %), el café (4.1 %) y las uvas (2.8 %).
Finalmente, señaló que la pesca en Lambayeque se concentra básicamente en atender el consumo directo, con la comercialización de caballa y bonito. El crecimiento en el último año fue de 2.6 % y el total representa el 1.4 % de la pesca nacional.
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El electo presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque, Olivio Huancaruna Perales, señaló que los últimos acontecimientos nacional y creciente descontento de la población, obligan a buscar una salida a la crisis pasa por enfrentar a la mediocridad e improvisación de la clase política, y por alentar y proteger a los actores que generan riqueza y empleo en el país.
“El problema del país va más allá del razonamiento individual y de la sola opinión de los conocedores sectoriales. Necesitamos una solución absolutamente transversal. Sin embargo, haga lo que se haga o piense lo que se piense, los simplistas seguirán diciendo que esto se resuelve con el cambio de la constitución y eso es lo más mentiroso. Es falso que eso podría solucionar algún tipo de cosas. Es una especie de estafa social decir eso”, señala.
El también presidente de la Asociación Regional de Exportadores – AREX, refiere que lo que realmente se necesita es que las cosas en el Estado y en el gobierno funcionen, sobre todo para promover la generación de empleo.
“No es justo que con tanto sufrimiento vemos cómo los contribuyentes, los ciudadanos, pagan impuestos y no exista forma alguna para ver o evaluar el resultado de ese dinero. El cobro de impuestos está al milímetro, al centavo en el país. Vemos cómo bodegas pequeñas, emprendimientos muy pequeños, que tratan de formalizarse, son fiscalizados al milímetro, el Estado les cae con todo y sus penalidades, pero nadie hace nada por resolver la eficiencia en el uso de los recursos. No entregan cuentas a nadie”, manifestó.
Anota que en el Perú no ha fallado la dinámica económica, sino la clase política y el uso de los recursos.
“Darle una salida a eso también es entrar en una discusión infinita. Una alternativa es la salida política, que podría darse por acuerdos o una repentina aparición de consciencia y que los actores principales se den cuenta que no le están haciendo bien al país, lo que significa despojarse de ideologías y compromisos para darle cambio al Perú. Y cuando hablo de cambio no hablo de algo ideológico o de irnos por aventuras de naturaleza intimidante o temeraria”, sostiene.
Olivio Huancaruna señala que existen salidas voluntarias y que en su opinión esa es la que debe darse para el caso peruano, a fin de evitar situaciones extremas. “Hay que evitar que el Perú se siga desangrando”, enfatiza.
Mediocridad
“Gran parte del problema que tenemos en el Perú se define que con una palabra que no tenemos en la mente a cada momento o en el vocabulario diario y esa es mediocridad. Más dañina que la corrupción es la mediocridad, porque esta no está penalizada por la norma. Es más, no se pide cuentas a nadie y es la mediocridad el escenario en el que prima la corrupción”, manifiesta.
Para el empresario, las elecciones no son suficientes para revertir la ineficiencia en el Estado.
“Lo he dicho hace más de dos elecciones, cuando ganó el señor Humala y luego el señor Kuczynski. Esto no va a cambiar, ¿por qué? Me duele decirlo, pero es la realidad y parto por mí: me considero un ignorante en el conocimiento de las cosas nacionales, por lo tanto mi consciencia política también es abrazada por esa ignorancia. Veamos a la población en general y sabremos que todos somos ignorantes y no tenemos consciencia política. Sin ello, jamás vamos a poder exigir cambios”, remarca.
Añade que los gobiernos son elegidos por la ciudadanía, pero con un ejercicio débil de la misma y carente de responsabilidad.
“Somos una masa humana bien manipulada por los políticos y somos ignorantes. ¿Quiénes eligen a los políticos? Nosotros, los ignorantes. Entonces de qué vale que se renueven los políticos y entren rostros aparentemente nuevos, si los que van a elegir serán los mismos ignorantes. Me incluyo yo. Nosotros somos responsables de lo que sucede a nivel político. La corrupción es hijastra de la mediocridad”, argumenta.
Improvisación
Huancaruna Perales sostiene también que la improvisación está presente en todos los niveles de gobierno y esto refleja la pobre exigencia que le hace la ciudadanía a los políticos y autoridades, quienes no sienten la responsabilidad de prepararse, planificar, organizar y convocar para atender las necesidades del país, pues encuentran a una sociedad silente y poco interesada en lo que sucede con la cosa pública.
“No vemos una relación clara entre eficiencia y experiencia, porque hemos visto gente que se supone tiene muchos años de experiencia en la gestión pública pero resulta completamente ineficiente, improvisada, sin norte. Hemos visto, también, que ni siquiera el sentido común salva a los políticos de la mediocridad y por eso no vemos resultados”, señala.
Avances económicos
El presidente de la centenaria Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque sostiene que en lo que va de la pandemia y la crisis económica, el sector agroexportador, pese a ser – en su opinión - uno de los más amenazados.
“¿Qué ha pasado? Los últimos gobiernos no han sabido más que echarle la culpa de las carencias de la población a quienes generan la producción y la riqueza del país. La agroexportación es un sector que pese a todo lo que ha tenido en contra, además de la pandemia, el ruido político y la conflictividad generada por ciertos promotores del caos, ha logrado posicionarse de manera favorable y hoy en día muestra crecimiento. De hecho, en el caso de Lambayeque nos acercamos a los mil millones de dólares en exportaciones, una cifra histórica lograda en el 2021, aun cuando los factores externos parecían jugar en contra. ¿Se han preguntado los políticos cuánto más se podría hacer si ellos se dedicaran a hacer bien su trabajo y dejar que el sector empresarial siga invirtiendo, generando riqueza y empleo? Estoy seguro que ninguno de esos que ahora hablan del pueblo o en nombre del pueblo lo saben y la razón es bien simple: porque no saben lo que es generar un puesto de trabajo, sostener una planilla o pagar impuestos por ganancias”, asevera.
El dirigente empresarial pide mirar con especial atención al micro y pequeño empresario, al informal y al ambulante, actores económicos que – asegura – sí están enfrentando una crisis severa.
“Todos los males han caído sobre la gente que menos atención recibe del Estado, pero a las que el Estado sí persigue. ¿Hay algún funcionario del Estado que en lo que va de la pandemia ha dejado de percibir su sueldo completo? No, ¿verdad? ¿Y de dónde han salido esos sueldos, no es acaso de los tributos que los pequeños y los grandes han seguido pagando al Estado? Nadie en la clase política quiere reconocer que el 80 % de los empleos en el Perú los paga el sector privado y el 20 % restante también, porque se solventan con nuestros impuestos. ¿Entonces, quien debe tener atención del Estado? ¿No es acaso el privado que genera riqueza y empleos? El día que nuestros gobernantes hagan bien las cosas y entiendan cómo funciona la dinámica de la economía, ese día hablaremos de un cambio sustancial. Mientras tanto, seguiremos viendo políticos mediocres, improvisados y que afectan al país en nombre del pueblo”, enfatiza.
El Congreso de la República, a través de su presidenta, María del Carmen Alva Prieto, promulgó la ley que reconoce el pago del 100 % de la CTS a los maestros nombrados, equivalente a una Remuneración Íntegra Mensual – RIM, acabando así con la situación discriminatoria que se implementó en contra del magisterio desde el 2012.
Cuando en el 2012 el gobierno de Ollanta Humala Tasso promulgó la denominada Ley de Reforma Magisterial, estableció que los maestros percibirían el 14 % de la RIM para el cálculo de la Compensación por Tiempo de Servicios – CTS, con lo cual se generó una situación discriminatoria cuestionada, incluso, por el Tribunal Constitucional.
Discriminatoria porque el resto de servidores estatales reciben el 100 % de una remuneración anual para el cálculo de la CTS al cese o jubilación.
De esta manera, con la norma impulsada desde el 2020 por el Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú – SUTEP, un maestro de primera escala pasará de percibir 10 mil 80 soles por 30 años de servicio a 78 mil soles, en promedio.
A decir del decano del Colegio de Profesores de Lambayeque, Percy Morante Gamarra, señala que la noticia se recibe con mucha alegría y esperanza entre el magisterio, pues es la reivindicación del trabajo docente después de diez años de trato desigual por parte del Estado.
“Pensamos en los más de 254 mil docentes que ahora podrán gozan de una CTS digna al cese o la jubilación, pero también en los maestros que lamentablemente no alcanzaron este derecho. Después de muchos años, de esfuerzo y sacrificio, vemos hecha realidad esta ley, la cual es justa. Hay que tener en cuenta que muchos de los docentes ingresan a la Carrera Pública Magisterial con 22 o 23 años y no era justo que al salir reciban montos irrisorios como los que consideraba la ley del 2012, con el 14 % para la CTS”, menciona.
Refiere que con la norma promulgada el lunes 11 de abril se otorga cierta tranquilidad a los docentes que están próximos a la jubilación, pues contarán con un ingreso que les permita vivir.
“No exagero, porque lo que han estado haciendo los maestros es sobrevivir, debido a las pensiones mínimas que reciben después de jubilación y más, con los montos que se entregaban por CTS”, anota.
Tránsito de la norma
El trabajo para la promulgación de la ley ha sido esforzado y perseverante. El primer proyecto sobre el 100 % de la CTS se presentó a iniciativa del SUTEP en el 2020 y fue aprobado por la Comisión de Educación, Juventud y Deportes del Congreso en septiembre de ese año. Hacia mayo del 2021 el pleno la había aprobado en primera y segunda votación, quedando expedita para su promulgación.
Sin embargo, el entonces presidente de la república, Francisco Sagasti, observó la norma y la devolvió al Congreso casi al término de la legislatura, lo que impidió su aprobación por insistencia.
Así, instalado el nuevo Congreso, en julio pasado, la dirigencia nacional del SUTEP retomó la gestión del proyecto y logró que sea desarchivado, aprobado por la Comisión de Educación en diciembre y vaya nuevamente al pleno, que en enero de este año la aprobó por unanimidad (112 votos a favor, cero en contra y cero abstenciones), exonerándola de segunda votación.
La iniciativa pasó al Ejecutivo para ser promulgada por el presidente Pedro Castillo, quien la observó y devolvió al legislativo. Ante ello, el sindicato de maestros volvió a presionar por su aprobación en la Comisión de Educación, siendo aprobado el allanamiento, el mismo que fue ratificado por el pleno en febrero.
Por razones presupuestales, la norma aprobada por el Congreso ha establecido el siguiente cronograma: los maestros que cesan este año recibirán el 50 % de la CTS, el 30 % en el 2023 y el 20 % en el 2024; los que cesen el próximo año recibirán el 70 % y el 30 % restante en el 2024, en tanto los que cesen a partir del 2024 en adelante percibirán en un solo pago el 100 % de la Compensación por Tiempo de Servicio.
“Los docentes cuando ya se jubilan en una escuela pública no tienen la misma ventaja que los profesionales de otras ramas, que inmediatamente pasan a laborar al sector privado o generan sus propias empresas. Un docente después de la jubilación no tiene esa alternativa, aun cuando el maestro es la base sobre la cual gira el desarrollo del país, permitiendo que se logre el progreso académico y humano. Con la ley promulgada se abre una oportunidad para que los maestros tengan otras aspiraciones y tener una vida más tranquila”, señala Morante Gamarra.
Decepción
El comportamiento del presidente de la república ante esta reivindicación del magisterio genera – en opinión del Decano del Colegio de Profesores – una decepción, pues él también es maestro.
“Creo que el común de maestros sentimos decepción al ver que el presidente, siendo docente, nos dio la espalda, cuando él debió estar adelante, enarbolar y liderar esta reivindicación. Los maestros tenemos muy presente que el Ejecutivo observó la ley y que el Congreso tuvo que recurrir al allanamiento para que podamos gozar, en adelante, de este beneficio que es justo”, acota.
Percy Morante anota que, en cambio, es justo reconocer a los maestros que durante estos años han luchado por el reconocimiento del derecho.
“Maestros luchadores que han salido a las calles para alzar la voz contra todo tipo de atropellos. Hemos visto cómo se ha tratado al docente cuando ha salido a reclamar lo que es legal. Es justo reconocer al SUTEP por haber estado durante años luchando para que se cristalice este derecho que beneficiará a todos los maestros del país”, menciona.
Agrega que aún falta reconocer el 100 % de la CTS para los maestros contratados y auxiliares de educación.
“Lo alcanzado genera un precedente que facilitará el reconocimiento del derecho para los demás colegas. Ellos, son docentes como nosotros, con la única diferencia que aún no acceden a un nombramiento y, de igual manera, a los auxiliares de educación. Si nos comprometemos en la unidad, será posible que se alcance ese derecho”, manifiesta.
Deuda social
Asimismo, está pendiente de reconocimiento el pago de la deuda social por el 30 % por preparación de clases y evaluación, sin judicializar.
A la fecha, aproximadamente 50 mil maestros del país han recurrido al Poder Judicial para que este ordene el pago de la deuda, la misma que se realiza de manera parcial y por listas de beneficiarios priorizados (enfermedad terminal, cáncer u otros), pese a tener sentencias con calidad de cosa juzgada.
La deuda social de educación se generó desde 1991, cuando el gobierno de Alberto Fujimori desconoció los derechos adquiridos por la Ley del Profesorado, de 1984, y su modificatoria, Ley 25212.
“Lo que exigimos es que los maestros ya no sean obligados a acudir a un estudio jurídico o un juzgado para exigir el pago de la deuda social. Con tantas sentencias en contra, el Estado debería allanarse al pago por vía administrativa. Ese proyecto también se encuentra en el Congreso y debe ser priorizado”, refiere.
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