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  • El complejo arqueológico es amenazado por invasores.
  • Este año el museo no tuvo presupuesto para investigación.

 

Tras las investigaciones realizadas en el Complejo Arqueológico Chotuna – Chornacap, el director del Museo Brüning, Carlos Wester La Torre, revela que su compromiso de cara al centenario del recinto es salvar Apurlec, monumento de la cultura Lambayeque ubicado a 10 kilómetros al sur de Motupe y que hoy atraviesa por serias amenazas, debido a la invasión de las comunidades aledañas y el arrojo de basura.

 

Wester La Torre comenta que trabajan de la mano con el Ministerio de Cultura para poner en valor el complejo monumental de más de 10 mil hectáreas, pues todos los días miles de personas pasan por ese sitio sin tener idea de lo que verdaderamente significa.

Apurlec se encuentra conformado por un conjunto de pirámides, canales troncales y recintos ceremoniales que lo constituyen como uno de los más antiguos centros urbanos de élite.

“En los próximos días vamos a hablar con el alcalde y las diferentes instituciones para desarrollar un plan, pues tenemos que salvar este patrimonio, no por lo que significó en el pasado, sino por lo que constituye para el presente y futuro, ya que puede convertirse en un importante punto de convergencia, aprovechando la movilización de feligreses que genera la fiesta de la Santísima Cruz de Motupe”, sostiene. 

La recuperación de Apurlec deberá sumarse al trabajo realizado en Chotuna – Chornacap desde el 2006, complejo arqueológico donde se encontró la tumba de una sacerdotisa, lo cual constituyó un elemento inesperado respecto al rol de las mujeres en el antiguo Lambayeque.

 

REMODELACIÓN DEL MUSEO

El director del museo señala que con miras a los 100 años de fundación del museo también está contemplada su remodelación mediante una obra que costará 23 millones de soles, según la cifra estimada en la etapa de preinversión por la Unidad Ejecutora 005 - Naylamp.

Afirma que de este monto el Ministerio de Cultura ya ha anticipado para el próximo año 17 millones para las obras de remodelación y mejoramiento, por lo que ahora están próximos a la elaboración del expediente técnico, el cual costará aproximadamente un millón de soles.

Señala que este proyecto tiene dos partes importantes. La primera será la recuperación del edificio, donde se mostrará toda una visión general a partir del contexto arqueológico de cómo se forjó Lambayeque, mientras que la segunda será la construcción de una nueva edificación para mostrar el rol de la mujer, precisamente por los descubrimientos de Chotuna – Chornacap.

“Alguien en algún momento sugirió que deberíamos destruir la infraestructura que tenemos para volverla a hacer, pero eso sería desaparecer la historia y nosotros que estamos formados más bien para preservarla, no podíamos permitir que eso pase. Por eso se trabajará en darle un tratamiento al edificio actual para su recuperación”, asevera.

Explica que el edificio existente se conectará con el nuevo a través de un corredor donde se descubrirá la historia desde Naylamp hasta la sacerdotisa de Chornacap, incluyendo los personajes encontrados en su tumba, para terminar mostrando el poder, género y religiosidad en el pasado.

Añade que también se tiene pensado construir un corredor interno, subterráneo e iluminado que conecte al museo con el parque infantil de Lambayeque.

“Ya que no tenemos más espacio para crecer del que disponemos hoy, creemos importante crecer hacia la ciudad y que mejor que en un espacio público como el parque infantil donde puede promoverse la presencia de artesanos, hacer actividades artísticas y recreativas que complementen al museo”, expresa.

 

TESOROS DEL MUSEO

Wester La Torre cuenta que el Museo Brüning alberga una colección de casi 20 mil objetos entre cerámica, metales, madera, hueso y tejidos, que en su conjunto concentran una historia de por lo menos cinco mil años, pues empiezan desde el período Temprano, Lítico, hasta la aparición de las primeras sociedades complejas, teniendo como escenario los valles de Lambayeque.,

Revela además que el museo cuenta con una de las más importantes colecciones de oro en el Perú, la cual precisamente es el legado que Enrique Brüning dejó tras los 50 años que permaneció en Lambayeque.

“Enrique Brüning pudo tranquilamente llevarse su colección a Alemania y hacerse rico allá, pero el presidente Augusto B. Leguía le propuso comprársela para exponerla en el centenario de la independencia, y así se hizo. Hubo una gran muestra en Lima y Brüning donó su casa con el propósito de que al terminar la actividad su colección regrese a Lambayeque”, asegura.

Expone que fue gracias al interés que tuvo Brüning por desarrollar una investigación etnográfica, lingüística y fotográfica (hizo cuatro mil fotos) sobre la historia y costumbres de Lambayeque que el museo ha alcanzado los 98 años, constituyéndose como el más antiguo del departamento.

Da mérito también a los directores que lo precedieron como Óscar Fernández de Córdova, quien en 1964 hizo las gestiones para que la colección de Enrique Brüning pase al local donde se ubican actualmente, el cual fue inaugurado en 1966.

“La casa de Brüning ya estaba vetusta y abandonada, por lo que se construyó un museo con un diseño arquitectónico que obedecía a las exigencias de ese tiempo para albergar su colección. Ya quienes hemos venido después le hemos agregado el componente de la investigación científica al museo”, opina.

 

VISITANTES

Por otro lado, el arqueólogo indica que el año pasado el museo tuvo 40 mil visitantes, cifra que se espera superar en 10 mil al cierre del 2019.

Apunta que solo el 10 de julio, fecha de su nonagésimo octavo aniversario, llegaron dos mil personas, lo cual considera que fue gracias a la difusión que hicieron, pues realizaron activaciones en las que la sacerdotisa de Chornacap aparecía en distintos puntos de la ciudad, así como supermercados, a fin de que la gente se interese en llegar al museo.

Señala que en promedio hay tres mil 500 asistentes por mes al museo, número que debe seguir aumentando con la remodelación del museo y la gratuidad de la entrada el primer domingo de cada mes.

“No podemos seguir pensando que nuestra relación con el museo se limita al valor de un boleto. Tenemos la oportunidad de disfrutar de este patrimonio que desde siempre nos han dicho que es nuestro, pero a veces por falta de recursos económicos no hemos podido apreciar, por eso creo que es acertado que el primer domingo de cada mes sea gratis el acceso”.

 

PRESUPUESTO

En esa misma línea, Wester La Torre señala que el presupuesto que reciben de 500 mil soles al año es insuficiente, pues este monto solo alcanza para mantener los servicios básicos del museo y el personal que trabaja allí (19 personas, entre ellas cuatro arqueólogos). Todo lo demás debe conseguirse a través de gestiones.

“Un museo no es un negocio en el cual cada año se van a repartir utilidades, es una empresa cultural donde la rentabilidad se mide por el nivel de satisfacción y educación que reciben los visitantes, así como el desarrollo que generan en el área de periferia”, comenta. 

Indica que existe un presupuesto de investigación que se canaliza a través de la inversión pública que este año no ha sido asignado para el museo, lo cual no ha sido impedimento para continuar con las investigaciones que han realizado, pues para eso está el ingenio de los directores de las instituciones: para conseguir recursos de entes privados.

Reconoce que, si bien el presupuesto es insuficiente, en los 13 años que tiene la Unidad Ejecutora el Estado ha invertido más de cien millones de soles en cultura, algo nunca antes visto en la vida republicana.

“Probablemente hoy digamos que el presupuesto no alcanza, pero destaco la voluntad que existe para asignar recursos. Este año no hemos recibido ni un centavo para investigación, pero no importa, aquí seguimos haciendo la lucha porque la inversión en cultura es retornable en muchos otros aspectos”, señala.

Cuenta que hoy el museo también ha diversificado sus actividades, contando con un taller de danzas, un elenco propio, capacitación para que alumnos de cuarto y quinto de secundaria se conviertan en orientadores turísticos, charlas a profesores, entre otras.

“También estamos trabajando con los alcaldes de Jayanca, Íllimo y  Motupe para actividades que tienen que ver con la investigación y promoción del patrimonio. Ya hoy el museo no es las cuatro paredes y los objetos maravillosos que guarda. Fuera del museo hay todo un conjunto de actividades que debemos promover”, sentencia.

 

RETO DE CARA A SU CENTENARIO: MUSEO BRÜNING COMPROMETIDO CON EL RESCATE DE APURLEC

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En diciembre del 2020, Lambayeque cumplirá 200 años desde la proclamación de su independencia. La fecha, que debe concitar el júbilo e interés general de la población, servirá también para poner sobre la mesa cuestiones históricas, como la revaloración de los precursores y próceres olvidados, a cuyo ejemplo urge mirar por sus expresiones de civismo y e identidad patriótica.

 

Expresión conversó con el historiador Jorge Izquierdo Castañeda, permanente estudioso de la gesta independentista de Lambayeque sucedida el 27 de diciembre de 1820, pero además de los pasajes previos y posteriores a dicho acto, que convirtieron a la “Ciudad Evocadora” en la primera en liberarse del yugo español en el norte del país sin presencia del ejército liderado por José de San Martín.

El próximo año se cumplirá el bicentenario de la independencia de Lambayeque, ¿hay tiempo aún para organizar una celebración acorde con tan importante acontecimiento?

Es demasiado tarde, pero algo vamos a hacer y en eso tenemos mucho que ver con Trujillo. Trujillo está celebrando el bicentenario de su independencia (que se cumplirá el 29 de diciembre del 2020) desde hace más o menos siete años, participando sus universidades y sus instituciones civiles. Nosotros, absolutamente nada.

Lo que podemos hacer es entregarle al Concejo Provincial de Lambayeque tres expedientes: uno, de más o menos 120 páginas, del aporte lambayecano al triunfo de la independencia nacional, mucho de ello inédito; la biografía de Juan del Carmen Casós Barrionuevo, un prócer poco conocido e investigado, y otro sobre la presencia de lo Húsares de Junín en Lambayeque.

El aporte de Lambayeque a la causa libertadora, cuando el general San Martín se establece en Huaura, fue notable…

Y fue inmediato.

Se enviaron caballos, milicias, dinero, vituallas, paño…

Todo. La Intendencia de Trujillo era rica, por eso San Martín pasa a Huaura para estar más cerca al norte. Lambayeque era un partido de la Intendencia de Trujillo y fue el primero en declararse independiente. A esa declaración se sumaron Trujillo ciudad, Chiclayo, Ferreñafe, Tumbes y Piura.

Lambayeque aportó mucho: hombres, caballos, vituallas de toda especie, cordobán, jabón para el aseso de las tropas libertadoras. Recordemos que apenas desembarca San Martín en Pisco una epidemia diezmó a las tropas chileno – argentinas que habían llegado con él.

A ello se suma que parte del Ejército Libertador parte con Álvarez de Arenales al sur…

Y fue así como proclamaron su independencia Ica, Nasca, Moquegua, Cerro de Pasco y Huánuco. Esos pueblos se liberaron antes, eso está bien, no hay discusión, pero el primer pueblo en el norte fue Lambayeque y sin presencia del ejército de San Martín.

¿Y entonces por qué la discusión siempre con Trujillo, si la independencia de Lambayeque fue dos días antes que la suya?

Cada vez que ha brotado ese debate Trujillo ha retrocedido. Ya en 1921, para el centenario de la independencia, una comisión de notables lambayecanos llegó a Lima para demostrar de manera inobjetable que Lambayeque proclamó su independencia antes y el tema quedó zanjado.

Hace décadas también hubo discusión respecto a la voluntad de los peruanos por la independencia. ¿Fue una decisión natural o impuesta por los ejércitos de San Martín y Bolívar, como se ha dicho en algún momento?

A fines del siglo XIX muchos historiadores colombianos y venezolanos decían que la independencia se hizo en el Perú sobre un pueblo que no la quería y eso es falso. A lo largo del siglo XVII se produjeron cerca de 23 rebeliones con ciertas características. En el siglo XVIII ni hablar.

Hubo una del coronel José Gómez que intentó tomar el Real Felipe y en ese intento hubo varios participantes. Después de develada la insurrección huyeron tres. De dos se sabe que llegaron a Chile y retornaron con la expedición de San Martín. Todos los historiadores, entre ellos Germán Leguía y Jorge Basadre, han estudiado al respecto. Pero del tercero, llamado Mariano Casas, ¿qué se sabe?

Hace siete años encontré un expedientillo. Mariano Casas llegó a Lambayeque huido de Lima. Se pleiteó con una autoridad aquí, fue a Chiclayo y estuvo apoyando a la causa libertadora por órdenes del entonces gobernador político y militar de Lambayeque, Juan del Carmen Casós Barrionuevo.

Vamos a rescatar esa información, porque incluso hay documentos firmados por él. Ese es uno de los aportes que hace Lambayeque a la historia del Perú.

Otro es el caso de Francisco Santos, que en 1750, tras una rebelión en Lima y Huarochirí, llega al corregimiento de Saña y fue delatado y ahorcado en donde se encuentra hoy la estatua de la libertad en la Plaza 27 de Diciembre de Lambayeque.

 

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JUAN DEL CARMEN CASÓS

Prócer olvidado de la independencia de Lambayeque

Escribe: Jorge Izquierdo Castañeda

Don Juan del Carmen Casós Barrionuevo, fue Sargento Mayor por su Majestad del Regimiento de Infantería de Milicias Disciplinadas de Lambayeque y Chiclayo, grado que ostentaba al momento de la insurrección (27 de diciembre de 1820), además del cargo de regidor perpetuo del ilustre cabildo de Saña en el partido de Lambayeque.

A su mando y órdenes se encontraban los reconocidos próceres lambayecanos don Juan Manuel Aniceto Iturregui Aguilarte, capitán de milicias de caballería de Ferreñafe, y el capitán don Juan Pascual Saco Oliveros, capitán de milicias de infantería del pueblo de Lambayeque, ambos de notable actuación la noche en que Lambayeque juró de facto ser libre de toda opresión, rompiendo con este sublime acto las ligaduras que la ataban al régimen peninsular.

Juan del Carmen Casós Barrionuevo, nació en la ciudad de Lima, capital del virreinato del Perú. Fue miembro activo del “Club Patriótico” o “Sociedad Secreta” fundada por Juan Manuel Aniceto Iturregui Aguilarte, además de eficaz colaborador de la independencia de Lambayeque.

Producido el revolucionario pronunciamiento contra el régimen español, la memorable noche del 27 de diciembre de 1820, Casós, en su calidad de comandante militar de la plaza, se mantuvo al frente dirigiendo con firmeza el accionar de los patriotas lambayecanos. Fue él, quien comisionó al valiente y entonces capitán de milicias disciplinadas de Lambayeque don Juan Pascual Saco y Oliveros, intimara la rendición de los oficiales realistas del Escuadrón de Dragones acantonado en la casa de la “Aduana”, hoy sede de la Institución Educativa “27 de Diciembre”.

Juan del Carmen Casós, recibió el despacho de general de brigada el 30 de noviembre de 1821, y estaba incluido, en calidad de asociado, a la Orden del Sol desde el 12 de diciembre del citado año, conjuntamente con el prócer lambayecano don José Rivadeneira y Tejada. El 10 de octubre de 1825, Casós, fue condecorado por el Congreso con la “Medalla de Honor del Libertador”, por sus caros servicios prestados a la campaña final de la independencia del Perú.

Fue hijo legítimo de don Juan Carlos Casós, natural de Francia, y de doña María Ángela Barrionuevo, oriunda de la ciudad de Lima. Su padre ostentaba el pomposo título de Médico y Cirujano por su Majestad en todos sus dominios y Teniente de Protomédico por el Real Protomedicato del Supremo Gobierno de este Reino. Radicaba en Lambayeque desde aproximadamente mediados del siglo XVIII, hasta que acaeció su muerte en 1787.

Después de una ardua investigación, hemos comprobado que en todo ese tiempo el médico francés vivió con su familia en la mansión virreinal ubicada en la vereda izquierda de la primera cuadra, saliendo de la plaza principal, de la antigua cuadra del “Cabildo” después calle de “San Roque”, hoy calle “2 de Mayo”, colindante con la vieja esquina denominada, en el siglo XVIII, “del Mascarón”.

Casona virreinal en la que desde, aproximadamente, las cuatro últimas décadas del siglo XIX, viviera también el cónsul de Inglaterra en esta ciudad, don Guillermo Valentín Fry. De ahí que la casa fuera, en su momento, sede del consulado de ese país en Lambayeque.

O sea, y para más detalles, en la casa que adquiriera, a principios del siglo XX, don Augusto Castillo Muro, casado con la poetisa doña Juana Rosa Sime Manuel de Villena, padres del historiador lambayecano Augusto Castillo Muro Sime.

El prócer Juan del Carmen Casós Barrionuevo, dejó de existir en la ciudad de Cajamarca, el 20 de agosto de 1826, a la edad de 72 años. No cabe duda que el tiempo fue el motivo principal para que sus restos no fueron conducidos a Lambayeque, dado lo dificultoso y largo del trayecto. Con esto no se cumplió uno de sus más caros deseos, el de ser sepultado a los pies del retablo de Nuestra Señora de las Mercedes en la iglesia parroquial de Lambayeque. Sus honras fúnebres, se efectuaron el 22 de agosto de 1826, en la iglesia catedral de Cajamarca, conocida también como la iglesia matriz de Santa Catalina o de El Sagrario, situada en el centro de la ciudad, al noroeste de la Plaza de Armas.

JORGE IZQUIERDO CASTAÑEDA: “EL APORTE DE LAMBAYEQUE A LA INDEPENDENCIA FUE IMPORTANTE E INMEDIATO”

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Entre los intelectuales más notables del siglo XIX peruano figuran los hermanos arequipeños Paz Soldán y Ureta: el jurista Mariano Domingo (1806-1859), el diplomático José Gregorio (1808-1875), el magistrado Pedro Silvero (1809-1876), el matemático Mateo Mauricio (1812-1857) y el historiador Mariano Felipe (1821-1886). Nuestra atención, dado el tema del presente artículo, se centrará en la obra de los dos últimos.

Mateo, auténtico “monstruo del saber”, dominaba diez idiomas: griego, latín, inglés, italiano, alemán, francés, portugués, quechua, aymara y castellano. Agrimensor, abogado, poeta, matemático y astrónomo, fue autor de amplias investigaciones sobre astronomía (1848) y trigonometría plana y esférica (1848), evidenciando un afán por la claridad y abundancia de ejemplos con el fin que los lectores no pudiesen “encontrar jamás dificultad de ningún género que pueda desalentarlo”. Las responsabilidades burocráticas que asumió le restaban tiempo para su labor científica, y las numerosas corruptelas de la Consolidación, bajo el gobierno del general Echenique, le llenaron de tal indignación que solo pudo desahogarse a través de la pluma: desde El Comercio, publicó una serie de versos satíricos bajo su anagrama Tomás de la Ponza: “Y cuando algunos / con ligereza / su gran riqueza / luciendo están, / de sus trajeos malditos / mirando la indignidad / el Perú lanza dos gritos: / ¡No nos roben! ¡Libertad!”. Sujeto a juicio de imprenta y preso durante un tiempo, se buscó alejarlo de la capital. Todo ello terminó por convertirlo en un misántropo, en penuria económica, y padeciendo un mal cardíaco del que rehusó tratarse, lo que lo llevó a una muerte temprana.

Mariano Felipe, el menor de los hermanos, ganó prestigio como autor de un Índice alfabético del Código Civil y de Enjuiciamientos y de Reglamento de Tribunales (1853), y como promotor de la construcción de la cárcel modelo de Lima, conocido luego como la Penitenciaría. Ministro de Justicia, Instrucción y Culto, en dos ocasiones, se preocupó por un aumento del presupuesto para las escuelas y sueldos docentes. Desde 1868, publicó la “Historia del Perú independiente”, donde cubrió, en tres volúmenes, la historia entre 1819 y 1827. La guerra con Chile fue objeto de una de sus últimas obras, la “Narración histórica de la guerra de Chile contra Perú y Bolivia” (1883), donde buscó rebatir las afirmaciones de los historiadores chilenos; se afirma que sus últimas palabras fueron “Dios, patria y escuela para la felicidad de mi país”.

Mateo buscó preparar una geografía política y astronómica del Perú, con los últimos datos científicos de su tiempo. Pero lejos de recibir apoyo del Gobierno, su pedido fue enviado a la burocracia parlamentaria. Al morir, había concluido la parte matemática de la obra; el rápido quebranto de su salud frustró sus intenciones, aunque no le impidió acopiar datos. Mariano Felipe se hizo cargo de concluir la obra de su hermano, buscando dar unidad al texto, tema complicado por la inexactitud de los datos oficiales. Tras casi tres años de trabajo, en 1860, se presentó el texto de la “Geografía del Perú”, siendo editado a expensas del Gobierno en 1862; al texto original de Mateo, Mariano Felipe hizo adiciones, además de incorporar un extenso apéndice bibliográfico. Mariano Felipe también decidió aumentar la obra de su hermano con una obra que contuviese los mapas de la República y planos de sus principales ciudades; esa obra, publicada en 1865, fue el célebre “Atlas geográfico del Perú”, primer atlas del Perú republicano, de donde extraemos el mapa de las provincias de Lambayeque y Chiclayo.

LAS PROVINCIAS DE LAMBAYEQUE Y CHICLAYO

En 1862, aún no existía el departamento de Lambayeque; este sería recién creado en diciembre de 1874. Sin embargo, sobre la base del territorio del antiguo partido de Saña, se conformaron en tiempos republicanos, dos provincias: Lambayeque y Chiclayo, provincias que formaban parte del departamento de La Libertad. En su “Geografía del Perú”, Mateo Paz Soldán dejó importantes datos sobre dichas provincias.

La provincia de Lambayeque, apuntó Paz Soldán, constaba de diez distritos (Lambayeque, San José, Ferreñafe, Mochumí, Pacora, Mórrope, Jayanca, Motupe, Olmos y Salas). A lo largo de su territorio, existían una ciudad (Lambayeque) y quince pueblos, con ocho curatos (Lambayeque, Jayanca, Ferreñafe, Incahuasi y Cañaris, Mochumí, Olmos, Salas y Penache, y Motupe). Lambayeque era una ciudad pequeña, que había padecido los efectos de las inundaciones (“avenidas” las llamó Paz Soldán) de 1791 y 1828, lo que redujo a su población.

La provincia de Chiclayo tenía catorce distritos (Chiclayo, Monsefú, Eten, Lagunas, Jequetepeque, San Pedro de Lloc, San José de Moro, Chepén, Guadalupe, Pueblo Nuevo, Reque, Saña, Picsi y Chongoyape). A lo largo de su territorio, existían una ciudad (Chiclayo), una villa (Eten), quince pueblos (añadiendo a los distritos, el pueblo de Pacasmayo) y once curatos (Chiclayo, Reque, Eten, Monsefú, Saña, Pueblo Nuevo, Guadalupe, Jequetepeque, San Pedro de Lloc, Lagunas y Chongoyape). Paz Soldán únicamente apuntó que Chiclayo era “ciudad muy aseada”. Pocos años después, en 1864, Pacasmayo, Jequetepeque, San Pedro de Lloc, San José de Moro, Chepén, Guadalupe, Pueblo Nuevo, formarían la nueva provincia de Pacasmayo.

LA ECONOMÍA LOCAL

La mayor parte de las páginas que Paz Soldán consagró a Lambayeque y Chiclayo, se dedican al aspecto económico, alabando la gran variedad y calidad de productos agrícolas de la zona: trigo, arroz, azúcar, maíz, granos de varias clases, frutas, legumbres, cocos, dátiles, tamarindos, tumbos, uvas, piñas, mameyes, melocotones, mangos. La riqueza de la zona se basaba en el tabaco, el arroz, las chancacas, cordobanes, sebos, pieles, azúcar y ganado: “Es tal la feracidad de este país que un grano de arroz produce cincuenta espigas, cada una con doscientos cincuenta granos”. Sin embargo, Paz Soldán no dejó de notar el drama del agua, tema sensible y que podría repararse con una política de irrigación.

El movimiento comercial era importante entre Piura y Lambayeque: una proveía de algodón, cabras y mulas; la otra de productos agrícolas como arroz, maíz y azúcar. De Jaén se traía ganado vacuno; si había buena temporada de aguas, Lambayeque producía ganado porcino para exportar a Guayaquil. Se llevaba alfalfa seca a Lima y se producían exquisitos zapallos, “llamados loche”; además, en Olmos, Paz Soldán apuntó la existencia de una especie de yuca, llamada de monte, de caballo o de cochino, ya que, por la carencia de agua, dichos animales las desenterraban y la usaban por instinto como alimento y bebida. El trigo se cultivaba en Chiclayo, aunque no en cantidades capaces de abastecer a toda la zona, por lo que había que importar harinas de Chile. En Eten, Lagunas y Monsefú, se tejían sombreros, cigarreras y colchas de junco, productos que incluso se exportaban a Chile, al igual que el tabaco, sujeto a un estanco en dicho país.

Cada provincia tenía su propio puerto: Lambayeque tenía a San José y Chiclayo a Pacasmayo. Con los datos que tenía, Paz Soldán hizo un reporte del aumento de exportaciones por San José entre 1840 y 1844, con un promedio de 377 mil pesos de la época; las importaciones entre 1846 y 1847, ascendieron a 201 mil pesos.

COSTUMBRES LOCALES

Buen observador de las costumbres locales, Paz Soldán no dejó de notar la rivalidad entre Chiclayo y Lambayeque, pero tal animosidad no era “aquella rivalidad de honor y de progreso que tanto interesa para el adelanto de los pueblos y de los hombres; sino desgraciadamente una rivalidad hija de pasiones mezquinas”. Tampoco dejó de notar el polígrafo arequipeño la destreza hípica de los varones de Lambayeque y Chiclayo, ya que era “de donde se abastece el ejército peruano de soldados de caballería”.

Otro detalle, que Paz Soldán consideró “singularidad”, fue el idioma que se hablaba en el “industrioso pueblo” de Eten, donde “no se conocen ociosos”. Sabemos que se trataba del muchic, pero para el polígrafo arequipeño, era “un idioma que nadie en el Perú lo comprende”, explicando la conservación de dicha lengua por la pureza racial, ya que los etenanos “tienen mucho cuidado de no mezclarse”, apuntando luego, que se decía que en Lima, un chino y un vecino de Eten se entendieron perfectamente.

(*) Abogado y docente universitario.

LAMBAYEQUE Y CHICLAYO: EN LA “GEOGRAFÍA DEL PERÚ” DE MATEO PAZ SOLDÁN

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  • Casi la totalidad de pueblos jóvenes cuentan con el suministro de luz.
  • A través de la oficina virtual los usuarios podrán hacer sus pagos y gestiones por Internet.

 

Según el gerente regional de Electronorte S.A - ENSA, Luis Piscoya Salazar, el índice de electrificación en Lambayeque asciende al 88 %, cifra que grafica el abasteciendo de la totalidad de los polígonos de concesión de la empresa, pero manteniendo aún una brecha en las zonas rurales del departamento.

 

Piscoya Salazar señala que la falta de electrificación en estas zonas se debe a que no pertenecen al área concesionada y sobre la cual es competente el Grupo Distriluz, conglomerado que agrupa a las hubs Electronorte - ENSA, Electronoroeste – ENOSA, Electrocentro e Hidrandina, motivo por el cual ellos no pueden hacer una inversión directa allí.

Explica que para dotar del suministro a estas poblaciones es necesario que se canalice una inversión del Ministerio de Energía y Minas con el Gobierno Regional de Lambayeque. Respecto a los pueblos jóvenes, afirma que la mayoría tiene el servicio e incluso los más precarios cuentan con el mismo a través de suministros provisionales colectivos.

“Nosotros atendemos la totalidad de nuestra concesión, pues es una obligación. Incluso si hoy nos pidieran un suministro dentro de esa área, tenemos por ley un año para atender el pedido”, sostiene.

Señala que en lo que va del año han realizado algunas obras de mejoramiento de alumbrado público como la hecha en Puerto Eten, donde han dotado con iluminación LED el parque principal, la vía de acceso y el malecón.

Asimismo, manifiesta que esta semana debe culminarse otra obra de mejoramiento en Pimentel, también del parque principal y el malecón, y en los próximos meses dotarán del servicio a otras zonas del distrito por iniciativa de su alcalde.

Precisa que el Grupo Distriluz abastece de energía eléctrica a 12 de los 24 departamentos del Perú, acogiendo Electronorte a 386 mil usuarios, de los cuales 300 mil pertenecen a Lambayeque y los restantes a la parte central de Cajamarca, específicamente los distritos de Chota, Cutervo y Bambamarca.

 

CALIDAD DE SERVICIO

Por otro lado, explica que, según el balance scorecard de la empresa, el reto de este año es procurar la mejora de la calidad, la cual según el Índice de Satisfacción de la Calidad Percibida por el Cliente - ISCAL, elaborado por la empresa ASIER, la misma que agrupa a todas las compañías del negocio eléctrico (emisoras, distribuidoras y generadoras), muestra un crecimiento pequeño, pero significativo, del 46 % al 49 %.

Comenta que otro indicador para medir la calidad de servicio es mediante las interrupciones y la duración de las mismas. Es decir, cada año la cantidad de cortes debe disminuir y, por ende, también las horas sin el suministro.

Para lograr un flujo eléctrico eficiente refiere que también es necesario mantener un índice de morosidad no tan elevado, aunque expresa que esto es complicado, pues todas las empresas de servicios públicos tienen moras. Actualmente, este índice alcanza el 9 %.

 

OFICINA VIRTUAL

En ese sentido, anuncia el lanzamiento de la oficina virtual de Electronorte, la cual permitirá tener mayor cercanía con la población a fin de consolidar un servicio público moderno, eficiente, rápido, acorde a las exigencias de ahora.

“Un sábado o domingo desde la comodidad de su casa el cliente podrá pagar su recibo de luz ingresando a la oficina virtual mediante su computadora o celular. Solo necesitará contar con conexión a internet, así nuestros clientes ahorran tiempo y dinero”, sostiene.

El jefe corporativo de Comunicaciones y Responsabilidad Social del Grupo Distriluz, David Falcón García, señala que esta propuesta surge a raíz de algunas estadísticas como, por ejemplo, que el comercio electrónico en el Perú crece 10 % cada año y que el 40 % de la población en el país tiene menos de 25 años.

“Si bien aún estamos lejos de países como Estados Unidos o Japón, la estadísticas que respaldan esta iniciativa nos indican que en algún momento la cultura digital va a ser parte de nuestras vidas. Además, el que casi la mitad de la población sea menor de 25 años es un indicador de que pronto esos jóvenes crecerán, formarán sus familias y empezarán a asumir responsabilidades, dentro de las cuales estará el pago de sus servicios de luz”, asevera.

Respecto al pago del servicio, expone que los usuarios con dos recibos acumulados tendrán la posibilidad de elegir si pagan ambos o uno solo, a fin de evitar el corte del suministro.

Añade que los usuarios también podrán informarse anticipadamente de las interrupciones. Habrá detalles respecto a cortes programados por trabajos de mantenimiento donde se detallará la zona afectada y el tiempo que tardará en hacerse la reanudación, además de recibir alertas y notificaciones.

“Las encuestas que hacemos a los clientes revelan que una de las cosas que más solicitan para mejorar el servicio es que se les informe anticipadamente de las interrupciones del mismo. Nos piden que se mejoren los canales de comunicación y eso es lo que estamos haciendo para que el usuario ya no tenga que necesariamente comprar el periódico o escuchar todo el día la radio para enterarse de cuándo ocurrirá un corte”, refiere.

Asimismo, explica que podrán realizar consultas y reclamos con la misma validez y plazo legal regulado por el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería – OSINERGMIN, tal como si lo hiciesen yendo a una ventanilla, pues la queja ingresa con un código al sistema.

 

INFORMACIÓN A LA MANO

Expresa que los usuarios podrán encontrar la información completa respecto a su suministro. Accederán a detalles sobre su índice de consumo, historial de facturación, registro de la última interrupción del servicio por deuda, gestionar un nuevo suministro o trasladar el que ya tienen, solicitar una nueva conexión, un aumento de potencia, descargar el último recibo de luz, entre otros.

Del mismo modo, también podrán reportar problemas con la instalación del suministro, facturación excesiva, faltar de energía, calidad del servicio y más.

Incluso, para quienes prefieren hacer el pago de forma tradicional, Falcón García señala que podrán acceder al mapa de lo oficina virtual para conocer dónde están ubicados todos los centros de servicio y puntos de pago más cercanos a su domicilio.

 

MODO DE USO

El funcionario indica que se puede acceder a la oficina virtual a través la dirección web del grupo (www.distriluz.com.pe) o mediante la descarga en el celular del aplicativo ‘Distriluz Móvil’, disponible tanto para los sistemas operativos IOS y Android.

Expone que, tras ingresar a la plataforma virtual, se deberá acceder a la pestaña ‘Ensa’ para luego ir al enlace ‘Mi suministro’, el cual dirigirá a una ventana en la que el usuario deberá crear por única vez una cuenta colocando el número de su documento de identidad y una contraseña de cuatro caracteres.

“Las estadísticas indican que los aplicativos móviles han incrementado en un 50 % la satisfacción de los clientes en los distintos rubros de servicio, así como el 13 % en las ventas de las empresas que lo implementan. Electronorte no podía quedarse atrás, por eso estamos dando un paso sustancial en el desarrollo de la organización mejorando la relación y comunicación con los clientes”, afirma.

Asegura que la plataforma que respalda las operaciones económicas que se hagan a través de la oficina virtual es Visanet, la misma que utilizan la gran cantidad de entidades bancarias y tienen rigurosos sistemas de seguridad por lo que los usuarios pueden tener la tranquilidad de que el pago se efectuará tal como si se hiciera desde ventanilla.

“Una de las cosas que nos enorgullece es que para desarrollar la oficina virtual no hemos necesitado de ningún consultor externo, sino que ha sido hecha por los propios profesionales de las tecnologías de la información del Grupo Distriluz”, indica.

 

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